La preocupación que subyace a las reflexiones presentes es cómo responder al cambio del “modo de desarrollo”, en el que se presume es el conocimiento el mayor valor agregado de los bienes y servicios que se generan, sobre todo desde América Latina y en particular desde las comunidades andinas.
El contexto del debate parte de reconocer que el conocimiento
explícito es una forma de construcción, reconoce que la experiencia o
llamado conocimiento tácito es una fuente y expresión de saberes
potentes que tienen la virtud de generar nuevos sentidos a la sociedad.
En cuatro capítulos se recorre “la cuestión” del conocimiento, en el
primero se presenta una especie de marco histórico que observa los
cambios que se suscitan en la configuración de las sociedades de
conocimiento.
El segundo capítulo debate las posturas de lo tácito y explícito, recoge
la postura de comprensión de la gestión del conocimiento al ubicarlo
como un activo de las empresas y culmina con mostrar el saber en las
culturas andinas en su rica trayectoria.
El tercer capítulo aborda en los dos ítems, una especie de crítica a la
comprensión de desarrollo como ciencia y el conocimiento como expresión
del poder , antecedentes que abren el camino a la propuesta de otra
forma de construir conocimiento.
El cuarto capítulo trata una forma de aportar a la construcción de
conocimientos desde la capitalización de experiencias para lo cual
recoge en una breve mención la experiencia que se desarrolla en el
proyecto apoyo al desarrollo forestal comunal en los andes del Ecuador.
I.- CAMBIO DE ÉPOCA: LA DIMENSIÓN DEL CONOCIMIENTO:
La humanidad asiste a cambios profundos con ritmos acelerados. Se está
produciendo un cambio de época , caracterizado por los cuestionamientos
de las sociedades al modelo de desarrollo vigente, los elementos de esta
época están perdiendo su validez y estabilidad, se están generando
modificaciones en las relaciones de producción, de poder, la experiencia
humana, la cultura y en general la vida cotidiana.
Caracterizan al cambio de época las siguientes consideraciones:
§ Visión del mundo y paradigma internacional de desarrollo en crisis.
Hoy en día la mayoría de las organizaciones y naciones del mundo están
de acuerdo en que esa visión mecánica, de la cual se deriva el paradigma
del desarrollo, está perdiendo su validez.
§ Cuestionamiento de la naturaleza, rumbo y prioridades del desarrollo.
El crecimiento material y el desarrollo tecnológico logrados por la
humanidad han cobrado una alta erosión de los factores eco ambientales,
profunda desigualdad social y crecientes brechas económicas y
tecnológicas entre sociedades desarrolladas y en desarrollo.
§ Premisa externa para el cambio. Es el entorno de las organizaciones el
que está cambiando y este hecho debe ser el referente para establecer
nuevos modelos de gestión.
§ Naturaleza transformacional de los cambios. Los cambios que van a
producirse en las organizaciones deben orientarse más hacia los fines
que hacia los medios.
§ Revolución tecnológica. En especial, la relacionada con la tecnología
de la información es la que está cambiando la visión del mundo y el
paradigma del desarrollo.
En relación con la construcción del conocimiento estos cambios se
expresan entre otros por las siguientes características:
- Producción del conocimiento en el contexto de su aplicación (De Souza,
1999)
- Establecimiento de relaciones, vínculos entre diferentes disciplinas
científicas para aproximarse a la comprensión de la realidad desde la
conformación de equipos ínter y trans disciplinarios.
- Reconocimiento de la complejidad de los procesos sociales, culturales
y biofísicos en su temporalidad y espacios que legitiman la
participación como posibilidad de comprensión y sobre todo de
transformación de la realidad.
- Las redes tecno científicas como cadenas de localidades caracterizadas
por un conjunto de parámetros, prácticas y actores heterogéneos
(Escobar, A., 1999) .
- El reconocimiento de la validez del conocimiento tácito, autóctono o
denominado como saberes populares en la academia y en general en la
sociedad.
- La producción del conocimiento como compromiso y la superación de la
supuesta neutralidad , pues la ciencia es un emprendimiento humano y
como tal esta marcada por intereses, valores, deseos, motivos,
propósitos e ideales humanos.
En síntesis, una visión dialéctica orienta a definir las jerarquías del
que investigar, sus relacionamientos para explicar las causas y efectos,
las pautas para transformar y permite expresar las contradicciones que
motivan y mueven los procesos más allá de los discursos ideológicos.
1.1.- Sociedades del conocimiento
Se advierte que la humanidad asiste a un cambio profundo en su modo de
desarrollo, una de las características que se le atribuye es la
configuración en torno del conocimiento, de ahí su cualidad en el
nombre: Sociedades del conocimiento, que implica entre otros que, “La
acumulación del saber aumenta a medida que el conocimiento y la
experiencia humana crecen y se propagan por los sistemas educativos y
las redes de información y comunicación que hemos desarrollado y el modo
en que la gente percibe y discierne estos datos continuamente adapta y
reforma. El saber es, pues, el bien que existe en mayor abundancia, en
la nueva sociedad que se esta configurando, el estilo de vida que
obtendrá mayor respeto se basará en el consumo de saber.”( Sakaiya, T.
1994 pág. 70). Una manifestación en la producción dará cuenta de “la
creación de materiales totalmente nuevos para destinos muy diversos,
desde la aeronáutica hasta la biología, y eleva nuestra capacidad de
sustituir un elemento por otro. Un saber más profundo nos permite
especificar los materiales en el plano molecular para lograr las
características térmicas, eléctricas o mecánicas deseadas.”( Toffler,
A.1999, pág. 45).
En esta configuración de las sociedades una pregunta clave es, ¿Cómo los
países del llamado tercer mundo ingresan en condiciones de
competitividad?, al respecto la posición del Banco Mundial es una
referencia importante.
El Banco Mundial en el informe sobre el desarrollo mundial 1999, bajo el
título de “El conocimiento al servicio del desarrollo” sostiene que, “la
distancia que separa a los países ricos de los países pobres es mayor en
relación con la generación de conocimientos que con los niveles de
ingreso” y añade que: “ Los países en desarrollo no tienen que
reinventar la rueda ni las computadoras, ni redescubrir el tratamiento
del paludismo. En vez de volver a descubrir lo que ya se sabe, los
países más pobres tienen la posibilidad de adquirir y adaptar gran parte
de los conocimientos ya disponibles en los países ricos. Como los costos
de las comunicaciones descienden a un ritmo vertiginoso, la
transferencia de conocimientos ahora es más barata que nunca”( Banco
Mundial, 1999, pág. 2). Conceptos que revisados a la luz de la historia
se asemejan a las políticas de sustitución de importaciones planteadas
en la década del cincuenta, que consistía en paulatinamente producir los
bienes y servicios desde los propios países para aprovechar las ventajas
comparativas en cuanto a la disponibilidad de materia primas, mano de
obra y distancia a los mercados. Para el despegue industrial se
recomendaba aprovechar de los créditos que la banca internacional y
organismos financieros ofertaban, luego con los ingresos generados por
la producción y venta de los bienes eran más que suficientes para
cancelar los créditos.
Adicionalmente se estableció un conjunto de políticas de subvenciones
como eliminar los aranceles a las importaciones de materia prima, medios
de producción, tecnología e igualmente facilitar las exportaciones.
Los resultados son evidentes, se dispone de industrias de montaje que
utilizan un mínimo de recursos de sus países, los créditos se han
multiplicado haciendo de la deuda externa una carga tributaria difícil.
En el caso del Ecuador representa que de cada dólar disponible en la
caja fiscal 77 centavos se encuentran comprometidos para el pago de la
deuda externa y en el resto de países de América Latina los compromisos
son similares.
Desde la visión Andina los saberes son parte de la experiencia, no se
niegan, ni aceptan por la razón argumental o por la información de
verificación que se dispone, su punto está en lo vivencial, en lo que,
desde las generaciones se van acumulando, de ahí que cuando se interroga
las prácticas a los campesinos de los Andes una respuesta común es, lo
hacemos así porque nuestros padres lo hicieron así, desde esta
perspectiva se puede reclamar el atributo de sociedades de conocimiento
cuyo construcción está en lo tácito.
1.2.- Implicaciones de las sociedades de conocimiento
No obstante las diferencias en torno a la caracterización de las
sociedades de futuro, un acuerdo parece estar claro, el papel del
conocimiento como movilizador de los procesos y el peso de mayor
significación en la valoración de los bienes y servicios. Las
diferencias están dadas en el tipo de conocimiento y las
intencionalidades de su gestación y aplicación.
Desde la propuesta del Banco Mundial el horizonte de construcción del
conocimiento estaría dado para los países del tercer mundo desde la
adaptación y transferencia, en cuyo caso se atribuye al mercado la
misión de orientar el que y como producir.
Para los países del llamado tercer mundo ésta política acentuaría la
salida de divisas y talentos humanos hacia los centros del capital, en
la medida en que los derechos de propiedad intelectual y otras formas de
propiedad del conocimiento se encuentran bajo una situación de monopolio
y el acceso implicaría negociaciones en condiciones de desigualdad, se
advierte entonces el agrandamiento de la brecha actual entre países del
norte y sur.
La tesis extrema de no vincularse al conocimiento creado y disponible
podría implicar un aislamiento sin precedentes y parece que esta opción
no ha sido propuesta, salvo en apreciaciones de carácter ideológico. Una
tesis con mucha fuerza es la elaborada por Samir Amín en su texto “La
desconexión”, en donde se diferencia en que áreas puede ser posible
desconectarse selectivamente y generar conocimiento propio desde la
perspectiva de los intereses y necesidades locales y nacionales y en que
áreas debería profundizarse las relaciones de intercambio, pero, desde
un antecedente, que las relaciones entre los países se den bajo un marco
jurídico distinto de las reglas de monopolio. Las orientaciones de esta
posición alternativa observa cuatro campos:
1.- La organización del desarme mundial
2.- La organización del acceso a los recursos del planeta de manera
igualitaria
3.- Las negociaciones de relaciones económicas abiertas y flexibles
entre las principales regiones del mundo.
4.- El inicio de negociaciones para la correcta gestión de la dialéctica
mundial /nacional en las áreas de la comunicación, la cultura y la
política. (Amín, S., 1999).
En general nos convoca a un debate, que en un primer momento, nos induce
a una trama que interroga el enfoque teórico de ciencia fundada en la
razón como única y válida universalmente y de otro lado, los saberes
locales basados en la experiencia como signos de fundamentación del
conocimiento emergente.
Debate que con la investigación se irá aclarando. Pero lo que sí creemos
debe abordarse con fuerza es como en los procesos de desarrollo se
incorpora la construcción de conocimiento como un enfoque y metodologías
que crucen a todas las actividades y a diferentes niveles, capaz de
obtener productos y resultados tangibles e intangibles que en verdad nos
permitan abordar el desarrollo y no nos quedemos en la administración de
la crisis. Implica que los proyectos en su ejecución deben incorporar a
sus objetivos la construcción de conocimiento, al respecto, los pasos
que se han formulado dan cuenta de la sistematización de las
experiencias, la capitalización de experiencias y otras formas de
organizar y recoger los elementos relevantes en el desempeño y acción
del proyecto.
Se impone por tanto, una nueva lectura de la intervención en el
desarrollo, que ha partir de la voluntad y compromiso se generen
orientaciones y comprensión de tres ejes: La fundamentación u
orientación del desarrollo, las capacidades y la credibilidad como
aportes a la sustentabilidad de las organizaciones e instituciones desde
la perspectiva de la conformación de redes, en donde la construcción de
conocimiento se convierta en el ordenador de relevancia. A éstos tres
ejes se los conoce como el triángulo de la sustentabilidad, su
aplicación en los procesos de cambios organizacionales ha permitido que
se definan la visión, paradigma, visión, objetivos, en el primer eje,
las capacidades técnicas, metodológicas, financieras en el segundo y la
sintonía con el entorno en el tercer eje. En cuanto al sentido de red se
ensayan formas de organización que superen las formas gremiales
individuales de asociatividad en búsqueda de incorporar a la legítima
reivindicación sectorial perspectivas de trascendencia histórica.
En éstas condiciones de saltos cualitativos trascendentales la sola
adaptación parece destinada al fracaso, imponiéndose la exigencia de la
innovación , para lo cual el camino de la creatividad desde la lógica y
el pensamiento lateral, integrados en forma dialéctica a las
inteligencias de: la fluidez verbal, la facilidad lógico matemática, la
concepción espacial, la capacidad motriz y cinestésica, el talento
musical, la inteligencia intrapersonal y la capacidad relacional, puede
abrir posibilidades de enfrentar el futuro con ventajas.
El reconocimiento del conocimiento tácito en el acto innovador es un
aporte sustancial, en la dimensión de lo vivencial y por tanto el
referente lo liga a los sujetos y actores sociales superando la
formulación del mercado como referente de la generación del
conocimiento.
II.- CONOCIMIENTOS Y SABERES TÁCITOS
Para los propósitos del presente trabajo se recogen aspectos
conceptuales acerca del conocimiento, restringidos a ciertas posiciones
teóricas. En concreto se recoge la tesis del conocimiento como las
versiones de lo tácito y explícito, la expresión de conocimiento como
activo y las contribuciones desde la cultura andina, la intensión es
disponer de un mapa conceptual de distintos enfoques como un aporte al
objetivo general de la presente reflexión . Se pretende tener
sensibilidad para una mejor sintonía con los problemas y búsquedas de
los sectores sociales para una acción transformadora desde un
involucrarse con compromiso desde la comprensión, en términos de Tomás
Villasante implica: Asumir una posición crítica puede utilizar distintas
técnicas pero no para hallar una explicación de la superficialidad de la
“necesidad sentida” popularmente (que bien puede ser un motivo
circunstancial), sino para implicarse en dinámicas críticas que llevan a
esas bases sociales a vivenciar cuál es el fondo del problema y cuáles
sus remedios inmediatos y a largo plazo (Villasante R., T, 1998)
2.1.- Lo tácito y explícito
El debate acerca del conocer y saber tiene un trayectoria de múltiples
enfoques , en algunas corrientes se los asume como lo explícito y lo
tácito , el primero de ellos se refiere a lo formal sistemático que,
“expresarse con palabras y números y puede transmitirse y compartirse
fácilmente en forma de datos, formulas científicas, procedimientos,
codificados o principios universales. El conocimiento se considera un
código de computadora, una fórmula química o un juego de reglas
generales, en cambio el conocimiento tácito “es muy personal y no es
fácil de plantear a través del lenguaje formal, por lo que resulta
difícil transmitirlo y compartirlo con otros. La intuición, las ideas y
las corazonadas subjetivas son parte e él” (Ikujiro, N. 1999. Pág.7). Se
distinguen dos dimensiones:
1.- En el marco técnico en el que se incluyen las habilidades no
formales y difíciles de definir que se expresan en el término Know how
(Saber como llevar a cabo una tarea o trabajo)
2.-La segunda dimensión conocida como cognoscitiva refleja nuestra
imagen, modelos mentales, creencias y percepciones tan arraigadas en
cada persona que casi siempre las ignoramos.
El reconocimiento de lo tácito viene de la mano de la crítica a la
inteligencia racional como única posibilidad de construir la verdad,
desde el campo de la psicología “se ha empezado a hablar de otro tipo u
otra variable de la inteligencia llamada inteligencia emocional, o
también llamado talento existencial o talento para vivir; palabras y
conceptos con los cuales se designa a un conjunto de habilidades tales
como la capacidad del ser humano de motivarse y persistir ante las
adversidades y decepciones, la habilidad de controlar los impulsos y
postergar la gratificación, la habilidad de regular el humor y evitar
que los trastornos disminuyan la capacidad de pensar, la habilidad de
mostrar empatía y sobre todo la capacidad de abrigar esperanzas.”(Pozo,
G, 1999, pág. 6”.
2.2.- El conocimiento como activo.
Desde la óptica de las empresas se reconoce que el conocimiento es el
activo más importante, como el “único recurso económico significativo”,
de allí todos los esfuerzos por ”adquirirlo, representarlo, retenerlo y
administrarlo” como lo expresa el Programa de Gestión tecnológica de los
Andes (1997).
En este marco conceptual para definir el conocimiento se distinguen
niveles: “El nivel más bajo de los hechos conocidos son los datos, los
datos no tienen un significado intrínseco. Deben ser ordenados,
agrupados, analizados e interpretados. Cuando los datos son procesados
de esta manera, se convierten en información. La información tiene una
esencia y un propósito. Cuando la información es utilizada y puesta en
el contexto o marco de referencia de una persona, se transforma en
conocimiento. El conocimiento es la combinación de información, contexto
y experiencia.”(David B. Harris,1997, pág. 1).
Los procedimientos que se sugieren en la construcción del conocimiento,
desde la transformación de los datos a información en el marco de lo
tácito y explícito en algunos casos quizá es posible esta dinámica, la
pregunta es su conveniencia, pues de cualquier manera las vivencias
disponen de atributos no reducibles a un dato para poder mantener la
connotación de su significado y significante so pena de perder la
riqueza connotativa y reducirlo a una cifra, el esfuerzo más bien nos
parece esta por la creación cualitativa. El segundo paso, de la
información contextuada a conocimiento esta marcado por el límite de la
naturaleza del procedimiento, el dato como origen sienta el marco de
referencia de la construcción del conocimiento y como tal lo limita a su
connotación, por tanto su contextualización no le permite una reflexión
amplia y flexible.
2.3.- Aportes de las culturas andinas
Los aportes de las culturas andinas constituyen un enfoque radicalmente
distinto a la formulación anteriormente descrita y de alguna manera al
enfoque de lo tácito y explícito, aunque ciertos puntos de entrada son
totalmente coincidentes. Para la reflexión de sus aportes observemos
algunas consideraciones: “El saber andino no pretende irrumpir en la
realidad para transformarlo, sino que formando parte de ella lo que hace
es vivificarla, enriquecerla a través de la chagra y el rito, el saber
como una entidad separada de la vida no existe” ( PRATEC,1991, pág. 108)
Se distingue el saber en: el saber como un mundo vivo, holístico,
agrocéntrico y sensitivo:
1.- El saber como un mundo da cuenta de compartir lo vivo con todos los
seres: plantas, cerros, animales, ríos y las deidades.
2.- El saber holístico, en donde el cosmos es concebido como una
totalidad enlazada y donde nada es percibido al margen de todos los
otros seres, pues se concibe que en el mundo todo es consubstancial e
inmanente y por tanto no puede existir algo sino en el seno de todo lo
demás.
3.- El saber agro céntrico, se expresa en el concepto de la tierra
entendido como: Una dimensión altitudinal con su doble paradigma de
arriba y abajo, la tierra constituye el foco productivo y simbólico que
ha dinamizado y sigue dinamizando la supervivencia de los grupos andinos
(Sánchez, J.1984). La tierra para los andinos es más que un espacio para
la producción de nutrientes y expresión ritual, como en algunos estudios
se propone es al mismo tiempo eso y fuente de: conocimientos,
experimentación, eje de movilización política e identidad
El saber sensitivo, expresa una unidad compleja entre comunidad humana y
naturaleza no hay un mundo que trascienda de ella “todos se sienten
iguales e importantes en la recreación de la vida: el monte, la
comunidad humana o la deidad” (Rengifo, G., 1991, pág. 107 ).
Las comprensiones de su conocimiento parten de una unidad de objeto y
sujetos como sujetos, lo interno y externo como partes del mismo espacio
y, en lo más general, comunidad y naturaleza como vidas.
Los mitos y rituales que se recrean desde la cultura oral se practican
por las comunidades como parte de las labores diarias, de allí su
potencial de trascender en la medida en que involucra a los niños,
jóvenes y ancianos. “El ritual es acto de renovación del compromiso de
todas las colectividades en la recreación de la vida. Ordena el
cumplimiento de las tareas que vienen, organiza a las colectividades y
alienta y vigoriza el saber para ejecutar adecuadamente las tareas de
los miembros que participan en ella”(Idem, pág. 113)
Las vivencias andinas expresan en su plenitud el conocimiento tácito, en
cuanto su mundo cultural observa una concepción integrada o conocida
como holística, fuentes de saber que trascienden los tiempos y han
permitido la sobrevivencia de las comunidades. Es más, muchos de sus
saberes fueron secuestrados y declarados como de propiedad privada a
través de patentes.
A nuestro entender, las vivencias andinas manteniendo sus propios
sentidos y comprensiones pueden constituir un aporte valioso a la
reconfiguración del conocimiento como tal, pero sobre todo al sentido de
conocimiento como patrimonio común al servicio de la humanidad como
servicio para la convivencia armónica de humanos y biodiversidad.
El desafío es inmenso en la medida en que no se trata de una simple
conversión de los conocimientos tácitos a explícitos, sino más bien de
una nueva síntesis y generación de conocimientos para un nuevo contexto
y una nueva época de desarrollo, En este sentido, las reflexiones que se
presentan tratan de generar inquietudes para juntar experiencias y
asumir el desafío de forma compleja y participativa.
III.-ESTRATEGIAS DE DESARROLLO Y CONSTRUCCIÓN DE CONOCIMIENTOS
3.1.- Desarrollo como ciencia y conocimiento
En una compilación realizada por Wolfgang Sachs diecinueve autores
abordan el análisis de la categoría “desarrollo”, una de las
implicaciones es justamente la relacionada con la ciencia en la que
Claude Álvarez aborda las implicaciones y contenido político.
Al respecto, se considera que, “El vigor por hacer avanzar la gran
industria de Occidente fue aparejado por un proyecto igualmente potente
para reorganizar la sociedad en forma científica, Augusto Comte trazó el
diseño general. Su visión de aplicar los principios de la racionalidad,
y la ilustración a la sociedad humana en todos los detalles ha tenido ya
una penetrante influencia en las sociedades denominadas avanzadas”. (
Alvarez, C. 1997, pág.40).
Las declaraciones que el conocimiento presumía ofrecer eran de tal
verdad, que el individuo que se negaba a aceptar la visión científica
básica del mundo se arriesgaba ha ser considerado no solo ignorante,
sino oscurantista, delincuente o irracional.
Con este principio se negó que la gente en sus espacios locales usara
sus conocimientos a su propia manera, entonces, “una vez que los
derechos epistemológicos de la gente común son devaluados, el Estado
puede proceder a utilizar criterios supuestamente científicos para
suplantar esos derechos con percepciones y necesidades oficialmente
patrocinadas y definidas”. (Idem, pág. 43).
La lógica de centralización y acumulación del capital en el marco del
poder atrapa al conocimiento como su propia expresión. “De esta manera
la ciencia moderna realmente intenta suprimir aún las formas no
competitivas, pero diferentes de actuar recíprocamente con el hombre, la
naturaleza y el cosmos. Guerreo para vaciar el planeta de todas las
corrientes divergentes de episteme para afirmar la hegemonía
incontestada de su propio bagaje de reglas y conjunto de percepciones,
éstas están claramente ligadas con las presiones agresivas de la ciencia
occidental” (Idem, pág.47 )
En nombre de la ciencia se intentó atropellar las expresiones emotivas,
religiosas, culturales de las comunidades y pueblos, entre los
resultados más visibles se observa, el incremento de la dependencia,
disminución de las capacidades de autonomía y sobre todo la pérdida de
creatividad. Un ejemplo de persecución es el atentado contra las formas
de atención de salud practicado en las comunidades por cientos de años,
se acusó y persiguió a las “ parteras y curanderos”. En la agricultura
sucedió lo mismo, se trató de imponer la propuesta de la revolución
verde que consistía en un paquete de externalidades a los ciclos de la
tierra para estandarizar las semillas y el control desde la eliminación
de insectos, hongos con la aplicación de químicos.
Ventajosamente hoy se dispone de una creciente aceptación de otras
prácticas que no corresponden al conocimiento explícito, es más, son
motivo de investigación y prácticas de importantes centros de educación,
en la misma área de salud se dispone de publicaciones en relación al
poder curativo y energizante de las plantas por señalar un aspecto.
El riesgo ya no es por el lado de reconocer la valides del conocimiento
tácito, sino en su apropiación en lo que se viene denunciando como la
bio piratería, del cual se dispone de un sin número de casos que
aprovechando los conocimientos tácitos se han procesado y se presentan
como derechos de propiedad intelectual.
3.2.- Democratización del conocimiento
“La libertad sin conocimiento no es libertad, es pura
apariencia”(Ciurana, R. 2001, pág. 5) frase que en las primeras páginas
del documento sobre “La democratización del conocimiento y la educación
de (en) la democracia” inicia la reflexión que nos sirve de apoyo para
pensar la tesis de la construcción de conocimiento.
La relación de democracia, conocimiento y educación son por tanto, el
espacio en donde “se juega el futuro político de la sociedad. Como diría
Kant: o a uno lo tutelan (postura por lo demás muy cómoda para la
mayoría porque le resuelve el problema de la responsabilidad) o uno toma
consciencia de que es un ciudadano y está obligado a ilustrarse no solo
por su bien sino en beneficio de la sociedad entera. En este sentido
podemos decir que la única forma de acabar con un Estado tutelar es el
desarrollo cognitivo de la sociedad civil.”(Ciurana, R. 2001, pág. 3).
Implicación que sugiere una acción de la democratización del
conocimiento como condición para la constitución de actores sociales, en
efecto, “necesitamos conocer y tener acceso al conocimiento, necesitamos
como ciudadanos, tener capacidad de poder”. (Idem, pág. 5)
“Una democracia cognitiva es fundamental para no dejar que la llamada
“opinión pública” se adueñe de la falta de opinión del público, sea por
desconocimiento, inepcia, pasotismo. Una democracia cognitiva es
fundamental para que la gente pueda opinar de forma no inducida por las
imágenes creadas por los media”(Idem, pág. 5 ).
Teniendo presente los conceptos de desarrollo en su origen, pero sobre
todo en sus implicaciones resulta coherente el despojo de saberes y las
políticas de homogenización cultural en la construcción del pensamiento
único como apertura, como fuerza pionera que prepara las condiciones
para su dominación. Samir Amín 1999 ubica a éstos como cinco monopolios:
Monopolio tecnológico, control de los mercados financieros mundiales,
acceso monopolista a los recursos naturales del planeta, monopolio de
los medios de comunicación y monopolio de las armas de destrucción
masiva.
Por tanto, el conocimiento en su forma tácita o explícita se convierte
en un problema eminentemente político, una forma de control y acceso de
los recursos, y con ello, se asume que la democratización del
conocimiento es parte sustancial de la libertad política, condición que
en el conocimiento tácito presente en las comunidades andinas es un
ejemplo de construcción social. En efecto, el aprendizaje es una labor
de los mayores hacia las nuevas generaciones cuya iniciación es parte de
los rituales simbólicos de identidad.
3.3.- Cuatro pasos para la construcción del conocimiento
Esta propuesta inicia su exposición denunciando que” las matrices
dominantes, a las que se suele hacer referencia, no permiten hacer
avanzar en los conocimientos sobre lo social que necesitamos”
(Villasante R. T. 1998, pág. 45), incluye al conocimiento “bautizado”
como científico.
Una perspectiva para un nuevo quehacer científico se ubica en cuatro
saltos:
1.- “Pasar del paradigma de la objetividad al de la reflexividad”
2.- “Pasar de la simplificación, de una causalidad en los procesos, a la
lógica de la complejidad como una aportación más abierta y creativa.
3.- Se cuestiona la tarea de las ciencias sociales en su nivel de
trabajo circunscrito a los diagnósticos y no “se impliquen con sus
potencialidades generadoras, en sus sentidos posibles”
4.- Los efectos queridos y no queridos.
Saltos que se orientan en la construcción de algunos cálculos de
probabilidades, entonces podemos seguir construyendo nuestros
conocimientos hasta donde esto resulta posible hoy. La sociología de la
ciencia nos puede ilustrar bastante de los métodos más “abductivos”
(mezcla de demostraciones e intuición ) que deductivos o inductivos
puros tal y como se suelen emplear en bastantes de los brillantes
descubrimientos o construcciones científicas que permiten tener cierto
orgullo de sus avances (Villasante R. T. 1998, pág. 48)
Un aporte sustantivo en la construcción de conocimiento en el marco de
ésta propuesta constituye el punto de inicio, la consciencia sensible,
síntomas que permiten abrir las dimensiones de lo manifiesto, latente, y
profundo
En el primer nivel, lo manifiesto “están los datos que manejamos, lo
consciente, los discursos más cristalizados, aquellos que contestamos en
encuestas, lo que damos por sabido en las conversaciones
privadas”.(Idem. Pág. 50)
“En lo latente están los otros discursos en construcción, lo que está en
nivel preconsciente, lo que sale en las entrevistas y grupos de
discusión, los objetivos que es posible construir entre varios sujetos o
grupos en presencia”.(Idem. Pág. 51)
Y finalmente está el nivel profundo, “donde las motivaciones
inconscientes son más difíciles de hacer aflorar, solo a través de
balbuceos, gestos, actos fallidos y otras formas indirectas no
controladas.” (Idem. Pág. 51)
El aporte de Villasante en ubicar la construcción de conocimiento en lo
manifiesto, latente y profundo abre el reconocimiento a una especie de
tratamiento de lo explícito y lo tácito, especialmente lo segundo en el
nivel de lo profundo, en cuanto “eso” que no está codificado es validado
como fuente de inspiración y construcción de conocimientos, hecho que
generalmente estuvo marginado por ser considerado opuesto al mundo de lo
objetivo.
IV.- CAPITALIZACION DE EXPERIENCIAS COMO APORTES AL CONOCIMIENTO
El tema que se aborda ubica los fundamentos de iniciativas en la
construcción del conocimiento desde lo tácito, por tanto, implica una
nueva relación de sujetos en los emprendimientos de futuro. Destierra y
cuestiona la división entre los expertos y los “otros” considerados como
mano de obra no calificada, como es común en la presentación de
iniciativas de proyectos de desarrollo.
Reconoce los conocimientos tácitos en sus aportes y límites, pone a
consideración algunas experiencias de trabajo en la construcción de
conocimiento ha partir de lo vivencial, se insiste en la necesidad de
establecer un código de ética que tenga presente las relaciones sociales
desde el concepto de biodiversidad.
Un aspecto importante es que se ha iniciado el reconocimiento y
valoración de los aportes al conocimiento de procesos basados en
experiencias profundas y que frente a su vida cotidiana dan salidas
acordes a las condiciones propias, en este sentido, por ejemplo, los
aportes a las terapias de rehidratación oral y vacunas adaptadas a las
condiciones de vida de las aldeas generada por médicos de Bangladesh que
se recogen en el informe de Naciones Unidas: El desarrollo humano:
pasado, presente y futuro 2001, son una muestra.
Para cerrar ésta reflexión se presentan procesos de construcción de
conocimiento desde la experiencia y desde ensayos metodológicos que
privilegian la participación, pues lo más importante se encuentra en los
actores del proceso y sus emprendimientos.
4.1.- Capitalización de experiencias
Asumimos la capitalización de experiencias como: ”Recoger y expresar
toda clase de aportes y sensibilidades a fin de contribuir a una
recomposición progresiva de saberes y prácticas, recomposición necesaria
considerando las respuestas de la realidad (De la más macro a las más
micro) a las múltiples ideologías y modelos preconizados durante los
últimos decenios.” (Zutter, P.,1994, pág. 31)
Desde la propuesta del autor citado y desde la experiencia personal en
el Proyecto Desarrollo Forestal Comunal y de otros proyectos fraternos
me permito expresar la capitalización como una forma de construcción de
conocimientos para lo cual es necesario tener presente las siguientes
reflexiones:
La gente en su vida cotidiana tienen un potencial de creatividad no
captado por las investigaciones clásicas, se desenvuelve en condiciones
trágicas, difíciles, soporta los efectos de políticas drásticas,
segregación social, racial y otras agresiones que parecerían que son
suficientes para cortar la existencia misma . Sin embargo, en esa vida
cotidiana, se entrelazan estrategias, relaciones, vínculos, abrazos
entre vecinos, familias y conocidos para aliviar y “seguir viviendo”, en
ese mundo los actores tienen mucho que aportar para entender y aprender
la economía, sociología, antropología social y otras formas para el
mejor aprendizaje de la sociedad
Las vivencias constituyen la fuerza de esta práctica de construcción de
conocimiento, muchas de ellas son inadvertidas, parecen comunes de todos
los días y por eso mismo importantes a diferencia de la evaluación que
apunta a encontrar intencionadamente las lecciones de éxito, recoge los
fracasos, éxitos, azares, aciertos que muchas veces no tienen estos
adjetivos, simplemente son experiencias. Lo importante es contribuir
para mejorar las prácticas, descubrir cómo fueron realizadas, qué
factores entraron en juego, qué inspiraron, las reflexiones que provocan
más desde el diálogo profundo y de confianza que de formatos pre
establecidos que pueden orientar a querer saber lo que de antemano se
prevé y que se parece a un “molde a ser llenado”.
La elaboración de la capitalización de experiencias, por tanto, requiere
de confianza para que fluya como natural, sin adornos y maquillajes,
orientada para “comprender y no para convencer”(Zutter, P, 1994, pág.
30)
“Se trata, pues, de abarcar un máximo de elementos para descubrir todo
lo que pueda ser fuente de conocimiento y no solamente aquello que sirva
para elaborar el sistema anhelado.” (Idem. Pág. 31) ; así mismo de ser
menos ambicioso, es decir de no tratar de forjar, aquí y ahora, el
sistema ideal de pensamiento y acción, y, al mismo tiempo, de ser más
ambicioso y de contribuir a una recomposición global de los saberes y
las prácticas sobre la base de la diversidad.
“De este modo la capitalización no parte de “un cuadro de análisis”
preestablecido, ya que no sólo se interesa por la información contenida
en la experiencia sino también por las categorías que las diferentes
culturas y modos de pensamiento usan para vivirla y comprenderla.
Procura entonces que esas categorías se expresen de lo mejor posible y
para lograrlo multiplica formas y medios de comunicación a fin de acoger
mejor esa diversidad..” (Idem. Pág. 31)
“La capitalización no está pues obsesionada por el orden y la coherencia
en un intercambio ”dentro” de la construcción del sistema y no reduce la
subjetividad a la ideología. Tampoco exige que la experiencia sea
analizada minuciosamente. Su inquietud reside sobre todo en favorecer el
compartir, estimulando cada actor a ofrecer lo mejor de lo que él cree
haber aprendido y lo que él piensa poder ser útil a los demás, a fin de
lograr el diálogo y de enriquecerse recíprocamente” (Idem. Pág. 31).
Uno de lo logros importantes como efecto del “ejercicio” de la
capitalización que se produce es la estima de los participantes,
descubrirse como autor, sentirse contribuyente al legado del
conocimiento y con ello valorar su cultura y saber.
4.2.- Experiencias de construcción de conocimientos: Fichas de
capitalización DFC
En 1997 se lanzó la iniciativa de trabajar las fichas de capitalización
desde los siguientes consideraciones:
¿Por qué?
Porque muy pocas prácticas de profesionales, técnicos y campesinos han
sido recuperadas, escritas y menos aún reflexionadas.
Porque es necesario documentar la experiencia diaria.
Porque el conocimiento que adquieren los técnicos y campesinos en su
práctica diaria debe ser compartido con otros técnicos y otros
campesinos y
Porque necesitamos tener organizado este conocimiento.
¿Para qué?
Para que puedan convertirse realmente en conocimiento y motive a los
técnicos y campesinos a partir de la revalorización de la experiencia.
Para que ésta se transforme en conocimiento y facilite un proceso de
capacitación continua.
Para que se pueda profundizar el diálogo y el aprendizaje de una manera
directa y horizontal entre técnicos y campesinos, además que documente
la historia de éstos procesos.
Par saber donde, como consultarlo y como compartirlo.
Para organizar el trabajo de construcción de conocimiento a través de
las fichas de capitalización se generó una guía en las que se recomienda
tener presente cuatro aspectos:
1.- Aspectos generales: En donde se ubica el autor o autores, nombre de
la experiencia, lugar, fechas, entre otros datos. Se refiere sobre todo
a resaltar la autoria de la experiencia.
2.- Contexto: Se trata de ubicar las condiciones del espacio geográfico
y social en el que se generó la experiencia, en general está orientado a
comprender y ubicar el entorno.
3.- Relato: Describir la experiencia de la manera más informal, tratando
de apegarse en lo posible a lo vivencial.
4.- Aprendizajes: A partir de la descripción ubicar los aprendizajes que
la experiencia narrada le sugiere.
Al final una casilla de apoyo a la clasificación de las experiencias en
el que se sugiere ubicar: Descriptor, palabras claves y otros.
Para motivar la participación en la capitalización de experiencias se
propuso un concurso, que permitió recoger aproximadamente sesenta
fichas, en las que se expresan: procedimientos metodológicos, técnicas y
tecnologías agroforestales, procesos de organización, gestión de
proyectos y efectos de la intervención del proyecto.
Una de las fichas relata el uso de cultivos de bromelias en los huertos
siguiendo curvas a nivel con el objeto de mantener la humedad adecuada
aprovechando la capacidad de retención de agua. Muestra en definitiva un
sistema similar al llamado riego por goteo.
Los aprendizajes de promotora y la autoestima que provoca el manejo de
las herramientas metodológicas y técnicas es narrado como la forma a
través de las cuales se rompe la “timidez” , el conocimiento como poder
es la lección de esta ficha de capitalización.
Otra experiencia en este terreno que hemos impulsado es la combinación
de la experiencia campesina y la aplicación de métodos convencionales
para construir conocimiento.
Ejemplos de esta iniciativa se generan en el manejo de los espacios de
alta montaña conocidos como Páramos a través de un convenio con el
proyecto ECOPAR, la organización campesina y DFC.
Se abordaron las prácticas campesinas en parcelas testigos para mostrar
las variantes de fertilización con los mismos recursos de las zonas,
como punto de partida para el mejoramiento de las prácticas. Igualmente
los autores en primera instancia se sienten generadores de tecnología,
mejoran sus condiciones de producción sin tener que pasar por los
llamados métodos de “transferencias de tecnologías”, y disponen de una
mejor manera de relacionarse con los técnicos.
Sería muy largo el recoger las experiencias, pero de lo que se trata es
de reflexionar las provocaciones que significa trabajar en las
estrategias de desarrollo la construcción del conocimiento desde lo
tácito.
Las fichas de capitalización a su vez, dieron paso en parte a un segundo
momento: Los promotores en la escuela de capacitación como requisito
para su graduación requerían presentar investigaciones en relación al
manejo comunitario de los recursos naturales, las fichas fueron
utilizadas como su insumo inicial. Treinta investigaciones referidas a:
Estudios de especies nativas, conservación de suelos, manejo de
plantaciones, silvopasturas, producción orgánica, agroforestería,
género, micro cuencas, y metodologías participativas se presentaron.
Iniciativa que aporta al conocimiento y en la medida en que es parte de
la reflexión que se vive permite incidir inmediatamente en los procesos
transformacionales, tanto en el que hacer como en la forma de concebir
los procesos. Lecciones que al ser publicadas han logrado
reconocimientos de la Universidad de Loja y otras instancias educativas
como aportes significativos al conocimiento.
En este sentido, a riesgo de perder riqueza de los procesos, una
síntesis nos permite las siguientes reflexiones:
1.- El conocimiento en el cambio de época significa el mayor valor
agregado de los bienes y servicios, la comprensión del conocimiento da
cuenta de lo explícito y tácito , por tanto, se esta en condiciones de
asumir desde los rasgos emergentes la construcción de conocimientos de
la manera más creativa posible, un soporte importante es la capacidad de
relacionamiento de los actores con procesos diversos para enriquecer los
conocimientos.
2.- Existen diversos caminos de construcción de conocimientos, dependen
de los procesos culturales, históricos y de los actores en particular,
no se trata de ponerlos en códigos normalizados sino por el contrario
abrir a otras expresiones creativas.
3.- La posibilidad de aprender de los conocimientos tácitos pasa por
sentir la experiencia de la forma más vivencial posible.
4.- Desde las reflexiones de Mires, F. Los cambios y transformaciones
están en aquellos elementos que nunca soñamos, que quizá por vivirlos
cotidianamente no nos damos cuenta, la generación de preguntas, diálogos
abiertos, observaciones participantes son una posibilidad de captarlos.
5.- La invitación a la reflexibidad y asumir la complejidad para
acercarnos a la comprensión de nuestros entornos muestra procedimientos
potentes para la investigación y formación.
6.- Quizá desde un proceso particular pero en los proyectos de
desarrollo sentimos que están formulados desde una rigidez de resultados
buscados, en los que de relevancia se observan indicadores “concretos” y
no se contemplan procesos de construcción de conocimientos, la
comprensión del futuro como “sociedades de conocimiento” exige
incorporarlos como condiciones de disputa de sentido y dirección de la
sociedad
7.- La capitalización de experiencias adolece todavía de constataciones
que muestren su validez, sin embargo la experiencia particular, observa
un camino que invita a transitarlo para sugerir mejores comprensiones.
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