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PROPUESTA PARA DESARROLLO DEL ENFOQUE Y MODELO DE COMPENSACIÓN AMBIENTAL (CAM) DEL PARQUE NACIONAL JUAN BAUTISTA PEREZ RANCIER

Autor: Marvin Melgar Ceballos

Gestión ambiental y sostenibilidad

31-01-2008

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En marzo del año 2005, conjuntamente la Dirección de Áreas Protegidas y el Proyecto de Manejo y Conservación de la Cuenca Alta del Rio Yaque del Norte (PROCARYN), inician acciones para la elaboración del Plan de Manejo del Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier (Valle Nuevo). El objetivo principal del Plan de Manejo es que por medio de un documento pragmático y operativizable se logre fortalecer las capacidades de conservación, manejo y administración del área protegida.

1. Introducción y objetivos

1.1 Introducción

Tanto la categoría de manejo como los objetivos de conservación de área protegida indican que el PNJBPR se debe a la conservación, pero en la realidad el área protegida cuenta con un uso del suelo en contrariedad a sus objetivos en un 55.66 % (510 Km2) de su territorio, el cual se dedica principalmente para la agricultura, ganadería, vivienda y algunos proyectos ecoturísticos.

La principal acción para el éxito a mediano y largo plazo del “Plan de Manejo” consiste en lograr la estabilización de la frontera agrícola y restauración en primer termino de las áreas criticas o ecosistemas sensibles, para ello es importante considerar un “costo de oportunidad”, y proceso de negociación que permita a las 20 comunidades y mas de 17 propietarios mayores desarrollar un modelo que logre no solo la estabilización de la frontera agrícola sino la creación de alternativas socioproductivas construidas bajo una arquitectura institucional que permita la creación de un fondo de compensación ambiental que fortalezca la implementación del Plan de Manejo del PNJBPR.

El presente documento trata de brindar las bases conceptuales y metodologicas para el desarrollo de un “modelo de compensación ambiental” que permita la solución de conflictos socioambientales a través de un proceso de negociación entre la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales y las diferentes comunidades y propietarios para lograr convenios que permitan el usufructo del suelo que se encuentra actualmente bajo uso con una serie de normas y restricción y el pago de un monto que consolide la formación de un “fondo de compensación ambiental”.

El fondo de compensación ambiental puede permitir la implementación de los programas y subprogramas contenidos en el actual plan de manejo, pero aun mas importante la sostenibilidad financiera del área protegida a largo plazo. Siendo un punto relevante la participación proactiva de los diferentes actores a nivel comunitario e individual.

Tanto el modelo como el enfoque de compensación ambiental debe ser desarrollado dentro de una “arquitectura institucional” que viabilice a corto y mediano plazo, nacido de las mismas estructuras internas de los actores claves, siendo la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales el ente gestor que fortalezca técnica y legalmente la arquitectura institucional que desarrolle las acciones de compensación ambiental.

Un punto considerado de relevancia en el documento es la creación de criterios e indicadores que permita el desarrollo de un sistema de “monitoreo y evaluaciòn” del proceso de implementación del plan de manejo y por ende de las diferentes acciones dentro del modelo de compensación ambiental, es importante para ello considerar el fortalecimiento de las capacidades técnicas y administrativas del área protegidas, pudiendo nacer de los mismos fondos provenientes del pago de compensación ambiental.

Los puntos serán reflejados en el presente documento el cual contiene en sus diferentes puntos el marco de justificación, conceptos, analisis y propuesta para la implementación del enfoque y modelo de compensación ambiental para el Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier.

1.2 Objetivos

Objetivo general

 Presentar en forma documental una propuesta que siente las bases conceptuales, sociales, económicas, geográficas y operativas para la implementación de un “enfoque y modelo de Compensación Ambiental” (CAM), dentro de un programa mayor de “Pagos de Servicios Ambientales” (PSA), como parte operativa del Plan de Manejo 2005-2010 del Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier.

Objetivos específicos

 Justificar conceptual y operativamente la propuesta del desarrollo de un enfoque y modelo de CAM para ser implementando como parte del marco operativo del Plan de Manejo del área protegida;

 Presentar en forma general la situación social, económica y de conservación del PNJBPR en la actualidad y como el enfoque y modelo de CAM, puede fortalecer las acciones de conservación y manejo del área protegida, desarrollada a través de acciones de consulta y participación con actores claves del área protegida;

 Documentar y dar a conocer el nivel de aceptación por parte de los actores locales y/o usuarios directos sobre la implementación conjunta del enfoque y modelo de CAM para el área protegida;

 Proponer la arquitectura institucional que podría operativizar el enfoque y modelo de CAM y el manejo del “fondo de compensación ambiental”;

 Presentar los resultados del estudio de caso desarrollado para uno de los Sectores CAM, como ejemplo de implementación del enfoque y modelo de Compensación Ambiental;

 Establecer los requerimientos de estudios complementarios para sustentar la elaboración del Plan de Manejo del PNJBPR e implementación del enfoque y modelo de CAM.

2. Justificación del modelo

Durante el desarrollo del Plan de Manejo del Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier (Valle Nuevo), se pudieron identificar una serie de variables socioambientales que ponen en riesgo a corto y mediano plazo la implementación de cualquier tipo de propuesta que promueva la conservación y manejo del área protegida, considerada en el plan de manejo, dada las características socioambientales que el PNJBPR posee.

Con 910 Km2 establecidos por el decreto 233 del año 1996, el área protegida posee aproximadamente 20 comunidades que se encuentran dentro y en la periferia cercana de sus limites que de acuerdo a estimaciones actuales superan las 7,000 (dato estimado en microtalleres participativos 2005) personas con actividades agroproductivas y pastoriles en el área protegida, considerando que solamente en la comunidad del Castillo actualmente se estima una población entre dominicanos y haitianos de 1,250 personas (Melgar, M. PLUT, 2005).

En la Evaluación Ecológica Integral (EEI) elaborada por la Fundación Moscoso Puello indica que en 1999 el área protegida, de los 910 Km2 que lo componen, 390 Km2 presentan algún tipo de cobertura forestal, mientras 510 Km2 se encuentra distribuido entre bosques secundarios en diferentes etapas serales y principalmente para producción agrícola y pecuaria (300 Km2). Es notorio en los recorridos de campo, entrevistas con miembros de las comunidades, gobierno local, organizaciones gubernamentales (foresta, politur, ejercito nacional, etc.) que a pesar de los esfuerzos de la Dirección de Areas Protegidas (DAP) y la administración del PNJBPR las áreas agrícolas y pecuarias se han expandido en forma gradual pero constante en los últimos seis años. Lo cual afecta directamente a los ocho objetos de conservación identificados en la EEI. Los cuales se enumeran a continuación:

1. Bosques de Coniferas;
2. Bosques Nublados;
3. Bosque Latifoliado;
4. Manaclares;
5. Cabeceras de ríos sobre 1800 metros sobre el nivel del mar;
6. Cabeceras de ríos bajo 1800 metros sobre el nivel del mar;
7. Anfibios;
8. Mamíferos. (EEI, FMP, 2005)

Las principales amenazas críticas, que impactan lo objetos de conservación por jerarquía de mayor a menor se presenta a continuación:

1. Practicas agrícolas;
2. Expansión agrícola;
3. Extracción de madera;
4. Incendios provocados;
5. Introducción de especies exóticas de flora y fauna;
6. Ganadería;
7. Contaminación por desechos químicos;
8. Pesca;
9. Construcción de caminos.

Es obvio que la situación del PNJBPR no es diferente a otras áreas protegidas del país y de la región mesoamericana, dada las características sociambientales y productivas que las zona rurales atraviesan con las carencias de oportunidades para la adquisición de tierras cultivables, considerando las inadecuadas tendencias de distribución de la tierra. Y la necesidad cada día mayor de conservar los remanentes de ecosistemas existentes en las áreas protegidas y prioritariamente los vinculados con zonas a la producción, colecta y almacenaje de agua (cuencas hidrográficas).

Lo anterior puede conducir a considerar la “Teoría de Coase” la cual afirma que: si los derechos de apropiación están definidos con claridad, se distribuyan inicialmente como se distribuyan y siempre que el coste de transacción sea cero, la eficiencia la negociación entre las partes afectadas por una externalidad puede arrojar una situación de optimalidad paretiana para ambas partes. La anterior teoría es la que ha permitido validar los modelos de Pago de Servicios Ambientales (PSA) y Compensación Ambiental (CAM), en palabras sencillas de comprender “algunas veces hay que ceder y/o retroceder ambas partes para ganar” el marco que permite técnica y legalmente el desarrollo de una propuesta de PSA Y CAM es el “Plan de Manejo”. (Ver anexo 1)

La Teoría de Coase la cual ha permitido conjuntamente con la “estadística hedónica” cimentar los sistemas de PSA desde su aparición en la década de los 60s (ver anexo 1), permite evidenciar que la lógica siempre destina a los técnicos al uso de medidas impositivas (leyes, normas, etc.) que al final han demostrado su poca aplicabilidad y en muchos casos el aumento desmesurado de acciones negativas que impactan los recursos naturales.

El momento actual permite la factibilidad del desarrollo del enfoque y modelo de compensación ambiental considerando la elaboración del Plan de Manejo y sus herramientas de gestión, lo que ha permitido la generación de sinergias en los diferentes actores locales, principalmente a nivel de las comunidades deseosos de buscar una solución que permita el uso apropiado de los recursos naturales que hasta el día de hoy estan siendo explotados en una forma no adecuada.

Los administradores del área deben considerar las siguientes preguntas estratégicas, al momento de discutir sobre la factibilidad del desarrollo de un modelo de compensación ambiental:

 Serán verdaderas opciones la reubicación, desalojo y/o compra de tierra para las comunidades y usuarios individuales?

 Actualmente se posee la capacidad de monitorear y normar el uso del suelo de las comunidades y productores individuales?

 Que alternativas socioproductivas prediales y no prediales se ofertaran a las comunidades y usuarios individuales de restringirse las actividades productivas y de subsistencia dentro del área protegida?

 Que acciones de asistencia técnica se estan realizando, para reducir el impacto ambiental contra los objetos de conservación, producto de las actividades socioproductivas?

 El Plan de Manejo elaborado podría operativizarse sin considerar la complejidad biológica, social y económica del área protegida?

 El financiamiento para la implementación de los programas y subprogramas de manejo del área protegida podrá se sufragado del presupuesto asignado a la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales?

 De donde se obtendrán los recursos financieros para el mantenimiento de la infraestructura existente y a desarrollar por medio de los fondos aportados por el KfW a través de PROCARYN, para el PNJBPR?

3. Comprensión del concepto

La propuesta del Modelo de Compensación Ambiental para el Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier tiene su basamento en conceptos y modelos de Pago de Servicios Ambientales (PSA), basado en los servicios que prestan los ecosistemas a los usuarios que se encuentran usufructuando el suelo dentro del área protegida. Los conceptos que dan cimiento a la propuesta se enumeran a continuación:

3.1 Perspectivas generales de los servicios ambientales

El Pago por Servicios Ambientales (PSA) es una solución novedosa que puede permitir invertir una situación de desabastecimiento y degradación ambiental mediante la lógica de mercado y transformar zonas de alto valor y riesgo ambiental a causa de altas presiones demográficas en áreas en las que se logre un desarrollo sostenible. Puede permitir el financiamiento de la protección del área protegida, el comienzo de la gestión forestal, la educación ambiental, las prácticas mejoradas de manejo agrícola y ganadero, la potenciación del capital social y el cambio de mentalidad de campesinos que comienzan a cuidar sus cauces en busca de un beneficio real monetario.

El PSA se financia con una lógica de mercado, a través de cobros a los demandantes de servicios ambientales y pagos de actividades verificables a los productores. Esta lógica es opuesta a las subvenciones y las donaciones que permiten la creación de un fondo de compensación ambiental. Si existe la demanda de un recurso y la oferta capaz de satisfacer de forma adecuada dicha demanda, el mecanismo de un PSA consiste en coordinar los flujos financieros que deben producirse a través de tarifas e impuestos fundamentalmente, de tal forma que los demandantes cubran de manera satisfactoria su necesidad a cambio de un precio acorde a la misma y que a su vez este precio sea el suficiente para que el oferente cubra como mínimo sus gastos de producción y por otro lado se tomen las medidas para que el recurso se gestione y conserve de manera sostenible.

Figura 1: Esquema de pago de servicios ambientales (PSA)
Dentro de un sistema de PSA podrán integrarse distintos modelos de incentivos (directos e indirectos…) lo que permite la adaptación del mecanismo a recursos de diferente naturaleza. El sistema se encuentra con la dificultad que presenta la limitación técnica principal la valoración económica de numerosos servicios ambientales, por ende pude utilizarse como referencia el valor neto de la producción agrícola y/o pecuaria de la zona involucrada a través de un sencillo analisis de costo beneficio. Pero sin lugar a dudas no es este el mayor impedimento a la hora de la creación de este tipo de mercados, y la combinación de un complicado conjunto de factores en cada uno de los cuales tienen que darse las condiciones idóneas hace que los procesos de puesta en práctica de estos mecanismos sean lentos y no siempre lleguen a buen puerto.

Los estudios sobre los servicios ambientales y la forma en que influyen en las sociedades han ido creciendo en años recientes tanto en número como en complejidad. Se han planteado varias definiciones para describir y entender las interacciones entre el medio ambiente natural y las sociedades. Los esquemas de PSA se centran en dichos servicios ambientales para los que existe demanda de mercado o para los que puede surgir dicha demanda en las condiciones adecuadas. Los servicios vigentes comprenden cuatro categorías: servicios hídricos, secuestro de carbono, conservación de la diversidad biológica y belleza del paisaje. Una de las definiciones de PSA más aceptada es la que ofrece se presenta a continuación:

Los que brindan el bosque y las plantaciones forestales y que inciden directamente en la protección y el mejoramiento del medio ambiente. Son los siguientes: mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero (fijación, reducción, secuestro, almacenamiento y absorción), protección del agua para uso urbano, rural o hidroeléctrico, protección de la biodiversidad para conservarla y uso sostenible, científico y farmacéutico, investigación y mejoramiento genético, protección de ecosistemas, formas de vida y belleza escénica natural para fines turísticos y científicos.

Los esquemas de PSA se centran en los servicios ambientales proporcionados por la conservación de los bosques, la reforestación y la explotación sustentable de los bosques, así como en ciertas prácticas de agrosilvicultura y pastoreo silvícola. Las prácticas hídricas son también objetivo de numerosos esquemas de PSA. La lista de servicios hídricos proporcionados por los ecosistemas que son consideradas en términos de los esquemas de PSA vigentes incluye:

- Regulación de flujo: mantenimiento en temporada de secas y control de caudal;

- Mantenimiento de calidad hídrica, control de carga de sedimentos, control de carga de nutrientes (por ejemplo fósforo y nitrógeno), control de carga de sustancias químicas y salinidad;
- Control de erosión y sedimentación;

- Reducción de salinidad del suelo, regulación de tabla de agua, y

- Mantenimiento de hábitats acuáticos (por ejemplo mantenimiento de la temperatura del agua, áreas de sombra en ríos y arroyos, manteniendo la cantidad adecuada de astillas de madera en el agua).

Los servicios hídricos provistos por los bosques son complejos y muchas veces no bien comprendidos. Los servicios de los bosques a las cuencas hídricas dependen de diversos factores particulares a cada sitio, como el terreno, composición del suelo, especies de árboles, mezcla de vegetación, clima y sistemas vigentes de gestión.

Además, las cuencas hídricas pueden experimentar fluctuaciones estacionales, anuales o de años múltiples, que hacen casi imposible proyectar y cuantificar la provisión de los niveles específicos de servicios hídricos en un momento determinado.

Los servicios de la diversidad biológica están también con frecuencia asociados a esquemas de PSA. La biodiversidad puede, por tanto, medirse en términos de ecosistemas, especies y diversidad genética. La lista de los servicios biológicos que pueden ser parte de los esquemas de PSA incluye la protección de ecosistemas de valor particular, hábitats naturales, especies, recursos genéticos y otros.

Los servicios de secuestro de carbono forman parte también de numerosas transacciones de mercado en el mundo y son parte de varios esquemas de PSA. El secuestro de carbono se da cuando mediante árboles u otro tipo de vegetación se absorbe carbono contenido en la atmósfera. De igual manera, la destrucción de bosques es equivalente a emisión de carbono a la atmósfera. Como consecuencia, el secuestro de carbono puede incluir dos tipos de servicios: la absorción activa mediante reforestación o reemplazo de emisiones por medio de la conservación de la cubierta forestal.

Los servicios de belleza escénica, por último, se asocian principalmente con el valor estético o cultural que se otorga a sitios específicos. Los servicios de belleza del paisaje pueden incluir la protección de lugares de patrimonio natural, arrecifes de coral, santuarios culturales o incluso formas de vida tradicional, como parte del enfoque de protección combinado entre cultura y medio ambiente. Pocos esquemas de PSA incluyen disposiciones respecto de dichos servicios, mismos que resultan difíciles de cuantificar y evaluar debido a su base cultural. La inclusión de estos servicios, no obstante, crece en la medida en que aumentan la conciencia cultural y la industria turística mundial.


3.2 Definición y lógica de los pagos por servicios ambientales

Por definición, las externalidades ambientales —negativas y positivas— no están incorporadas en el precio de los productos o servicios que se venden en el mercado. Es por ello que determinados mercados no resultan favorables para la conservación o la prevención de la contaminación en las señales que mandan por medio de sus precios o mediante otros incentivos económicos.

Esta situación por lo general conduce a una creciente destrucción del capital natural o a niveles no aceptables de contaminación. La respuesta tradicional a esta situación ha sido la puesta en práctica de mecanismos de comando y control por medio de leyes y reglamentos sobre protección ambiental, emisiones contaminantes, salud humana y uso del suelo, entre otras.

En los pasados veinte años los sistemas de gestión ambiental han evolucionado hacia el uso de instrumentos económicos y de mercado que buscan la internalización de las externalidades ambientales por medio de las señales adecuadas de precios, modelos de compensación ambiental dentro y fuera de áreas protegidas y sistemas de incentivos, que pueden incluir, pago directo de usuarios, subsidios, política fiscal, creación de mercados para las emisiones contaminantes y otras muchas herramientas (MAG-PAES/CATIE, 2002).

En el otro extremo, quienes contribuyen a proporcionar externalidades ambientales positivas por medio de servicios ambientales casi nunca reciben compensación por los beneficios que proveen. El principio básico que respalda el PSA es que los usuarios de recursos y las comunidades que están en posición de proporcionar servicios ambientales deben recibir compensación por los costos de dicha oferta, y quienes se benefician de dichos servicios deben pagar por ellos, con lo cual se internalizan dichos beneficios.

O bien aquellos productores individuales y comunidades que por sus actividades socioproductivas de alto rendimiento producen alteraciones ambientales y/o explotan en forma inadecuado los recursos naturales que se encuentran dentro de áreas protegidas o en las zonas adyacentes a la mismas, concibiendo el enfoque de PSA y compensación ambiental a través de lograr la multifuncionalidad de los ecosistemas.

En ello, el enfoque de PSA es idéntico al principio de que “el que contamina, paga” al crear incentivos positivos para la protección ambiental y la conservación tanto fuera como dentro de áreas protegidas. En comparación con las estrategias de comando y control, los esquemas de PSA pueden resultar más efectivos y con menores costos.

De hecho, la aplicación de los sistemas de comando y control ambiental dependen de la disponibilidad de los recursos adecuados, tanto en lo institucional como en lo financiero, mismos que con frecuencia son escasos en los países en desarrollo. En ese contexto, los enfoques regulatorios a la conservación con frecuencia incumplen sus objetivos ambientales debido a la falta de vigor en los sistemas de aplicación de la legislación ambiental e incumplimiento generalizado.

Los esquemas de PSA pueden funcionar en donde los enfoques regulatorios han fallado al crear un sistema de incentivos para la conservación, en lugar de un conjunto de obligaciones legales enfrentado al incumplimiento generalizado debido a los contra incentivos económicos y la falta de recursos para la aplicación legal.

Además, puede resultar difícil, y en algunas ocasiones imposible, aplicar medidas de conservación, reglamentos sobre uso del suelo o prácticas específicas de gestión agrícola o forestal en las comunidades pobres que dependen de la explotación de los recursos para su sustento. Los enfoques regulatorios terminan afectando en ocasiones a estas poblaciones al prohibirles actividades que resultan esenciales para su modo de vida y empujándolos hacia patrones ilegales de supervivencia.

En comparación con los subsidios estatales, los esquemas de PSA pueden conducir a resultados más sustentables al generar un flujo continuo de pagos. Es más factible, por otra parte, que los esquemas de PSA resulten más eficientes en costos que la combinación de los enfoques regulatorios y los subsidios, cuya gestión implica importantes recursos estatales. En contraste, los esquemas de PSA por lo general se apoyan en una estructura flexible y más ligera que puede autosostenerse a largo plazo.

Los esquemas de PSA son también potencialmente más efectivos, flexibles y eficientes en costos que la creación de las tradicionales áreas protegidas; los esquemas de PSA pueden instrumentarse en lugares en que la creación de áreas protegidas no sería posible debido a consideraciones socioeconómicas o políticas; pueden ser además más fáciles de administrar y permitir un rango más flexible de usos del suelo y actividades de extracción que se beneficiarían tanto del desarrollo socioeconómico como de la protección ambiental.

3.3 Multifuncionalidad de los ecosistemas

Los ecosistemas le brindan al hombre diversos tipos de servicios, es decir, son multifuncionales. Por ejemplo, los bosques exhiben un alto grado de biodiversidad, proporcionan una amplia variedad de productos, además de la madera, favorecen la infiltración y retención del agua, albergan suelos de buena calidad, contribuyen a purificar el aire, influyen en el clima, cumplen una función recreativa importante como escenarios naturales y, frecuentemente, tienen también una significación religiosa.

Los servicios que brindan los ecosistemas, tales como los mencionados, pueden estar limitados a un área local, pero también pueden ser de alcance nacional e incluso internacional. Hasta ahora, estos servicios han sido mayormente gratuitos.
Sin embargo, los ecosistemas sólo podrán brindar tal diversidad de servicios si en el manejo de los mismos se tiene en cuenta su multifuncionalidad. Su uso inapropiado, por ejemplo, mediante la mecanización excesiva, la sobreexplotación de los recursos, la expansión de la agricultura a zonas marginales vulnerables, la polución ambiental y la urbanización, ponen en riesgo la continuidad de estos servicios. Los costos ocasionados por las pérdidas y la restauración de los servicios de los ecosistemas son transferidos, es decir, no son absorbidos por los verdaderos responsables. Así, los precios de los productos agrícolas más importantes, como la papa y la cebollas, han disminuido de manera sostenida durante los últimos años como consecuencia de la racionalización de la producción, pero los costos que representan daños tales como la contaminación del agua y la disminución de la fertilidad de los suelos son transferidos a la comunidad.

3.4 Compensación ambiental por los servicios de los ecosistemas

Tradicionalmente, han existido dos abordajes para combatir la creciente degradación de los ecosistemas y las amenazas que ponen en riesgo su multifuncionalidad. Uno de ellos consistía en un sistema de imposición de medidas y control de los resultados, por medio del cual se intentaba encauzar el uso de la tierra dentro de modalidades más sostenibles, o utilizándose una infraestructura costosa, como por ejemplo diques para el control de inundaciones, de manera de mitigar el impacto del uso inadecuado del suelo. Sin embargo, además de ser ineficiente en términos económicos, este abordaje frecuentemente tuvo poco éxito, ya que se centraba en atacar los síntomas y sus consecuencias, sin tener prácticamente ningún efecto sobre las causas de los procesos de degradación, además de ofrecer pocos incentivos a la preservación de la multifuncionalidad.

Otro abordaje, desarrollado durante los últimos diez años, consiste en reconocer, compensar y autocompesar a quienes realizan un manejo sostenible de la tierra, contribuyendo así a la preservación a largo plazo de los ecosistemas. Los beneficiarios de los servicios que brindan los ecosistemas son quienes proveen alguna forma de compensación por dichos servicios. Se espera que este nuevo mecanismo constituya, entre otras cosas, un nuevo recurso para la financiación de medidas de conservación que aseguren las funciones vitales de los ecosistemas.

Figura 2: Flujo de los beneficiarios de los servicios de los ecosistemas

Fuente: Modificado por Melgar, M.; 2005, de Pagiola, S. Platais, G; 2002.
Los mecanismos de compensación han dado lugar a la creación de nuevos mercados e innovaciones que permiten que tanto los usuarios directos e indirectos intervengan en la generación de modelos de compensación ambiental. En este contexto, el término «mercado» no debería interpretarse en un sentido estrictamente económico, sino como una plataforma de intercambio, donde compradores y vendedores se reúnen para acordar el suministro y uso de los servicios ecológicos. Explorando el caso de la CAM, quienes efectúan el manejo de la tierra son los vendedores o proveedores, los servicios de los ecosistemas son los bienes y los beneficiarios son los compradores.

En los mecanismos de la CAM, los distintos grupos de actores asumen diferentes roles. El sector privado, los gobiernos, los donantes, las ONG locales e internacionales y las organizaciones civiles pueden funcionar como proveedores, como comercializadores o como intermediarios. Hasta ahora, los mecanismos de compensación han adoptado tres formas fundamentales, a saber:

 Compensación financiera o pago por los servicios de los ecosistemas: Consiste en pagos directos por parte de los beneficiarios de tales servicios a quienes realizan el manejo de la tierra, en su carácter de proveedores y garantes de tales servicios, o bien en pagos a los agricultores por parte de organismos gubernamentales o instituciones públicas. Los fondos para el pago de estas compensaciones pueden provenir de diversas fuentes, tales como impuestos, tasas pagadas por los usuarios, etc.

 Pago en especie: Por ejemplo, a través de desarrollo de la infraestructura, acceso a la capacitación, etc.

 Acceso a los recursos o a los mercados: Por ejemplo, derecho de uso de la tierra o acceso a nuevos mercados mediante la certificación de los productos. Actualmente, se está intentando crear diferentes mercados en rubros tales como suministro de agua pura, conservación de la biodiversidad, preservación y creación de escenarios naturales, conservación de la fertilidad del suelo y secuestro de carbono.


3.5 La Compensación Ambiental (CAM), un mecanismo que constituye un desafió

3.5.1 Interrelaciones potenciales entre mitigación de la pobreza y CAM

El desarrollo sostenible únicamente podrá darse si se asegura el uso sostenible de los recursos naturales y si, al mismo tiempo, se aborda la cuestión de la pobreza. Sin embargo, sería simplista concluir que la CAM constituye un instrumento directo de mitigación de la pobreza, ya que su principal objetivo consiste en garantizar los servicios de los ecosistemas mediante el manejo sostenible de los recursos.

Los estudios de casos revelan que los programas de CAM pueden tener un impacto verdaderamente positivo sobre los medios de subsistencia locales. Pero, ¿es esto también así en el caso de los grupos poblacionales pobres y marginados? Con frecuencia, son precisamente estos grupos los que facilitan o ponen en riesgo el suministro de servicios de los ecosistemas en los cursos superiores de las cuencas colectoras y áreas protegidas.

El manejo sostenible y el uso de medidas conservacionistas son, a menudo, costosos e insumos un esfuerzo considerable. Los agricultores pobres no pueden darse el lujo de correr riesgos, y, generalmente, no disponen de los medios necesarios para realizar cambios en sus sistemas de uso de los recursos y manejo de la tierra. También carecen de la competitividad y del apoyo institucional necesario para participar en los mercados de servicios ecológicos.

Para los consumidores de servicios de ecosistemas el pago de compensaciones adopta la forma de costos adicionales de bienes que anteriormente eran gratuitos. Esto puede dar como resultado más desventajas para los sectores más carecientes de la sociedad. Este impacto adverso temporal necesita ser neutralizado mediante subsidios estatales. A largo plazo, en cambio, hasta los sectores más pobres se beneficiarán si los mecanismos de CAM permiten asegurar la sostenibilidad de cosas tan vitales como, por ejemplo, las fuentes de agua pura.

Al delinear los mecanismos de CAM debe tenerse especial cuidado en no ensanchar la brecha entre ricos y pobres, lo cual requiere medidas específicas para garantizar que nuevas oportunidades económicas estén disponibles y sean accesibles para los grupos poblacionales de menores recursos.
En el peor de los casos, tales mecanismos deberían tener un efecto neutro con respecto a la pobreza.


3.5.2 Evaluación de los servicios que prestan los ecosistemas

Un estudio publicado en Nature estimó el valor económico global de diecisiete ecosistemas diferentes en 16 a 54 billones (1012) de dólares, lo que equivale aproximadamente a 1 a 3 veces el producto bruto interno mundial de 1998, que fue de 18 billones de dólares. Una suma de tal magnitud merece ciertamente ser tenida en cuenta y pone de manifiesto claramente la importancia de los recursos naturales y de los servicios de los ecosistemas. El como conservarlos es un punto que es ampliamente discutido, coincidiendo hoy en día que una de las mejores formas es crear alternativas que permita el manejo racional de las multifuncionalidades de los ecosistemas, involucrando a los usuarios directos en su manejo y conservación.

Diversos enfoques económicos han sido concebidos para expresar en términos monetarios el valor de los servicios de los ecosistemas en forma individual. Tales enfoques incluyen el cálculo de los costos de los daños sociales y económicos y de los costos de prevención de daños y restauración, así como la determinación de la voluntad de pagar y la disposición a aceptar hacerlo. Sin embargo, el asignar valor monetario a los servicios de los ecosistemas sólo es posible hasta cierto punto. En primer lugar, es difícil hacer una evaluación completa de las interrelaciones ecológicas.

Además, debe tenerse presente que no todos los tipos de valor pueden ser expresados en términos económicos. Los servicios de los ecosistemas habían sido valuados en términos culturales y políticos mucho antes de que se les asignara un valor económico. Además, los intereses de los diversos grupos de actores involucrados y la dinámica entre ellos no pueden ser valuados mediante métodos tradicionales. De ahí que se estén desarrollando abordajes alternativos o complementarios para la valuación de los ecosistemas. El «abordaje integrador», que incluye a todos los grupos sociales afectados, intenta definir una escala de valores no económicos para los servicios de los ecosistemas y determinar las actividades productivas y las formas de contribuir a garantizar tales servicios a través de procesos de negociación.


3.5.3 La expansión geográfica pone en contacto a grupos de actores muy diversos

Los mercados de servicios de ecosistemas se caracterizan por ser de dimensiones espaciales muy diferentes, yendo desde los muy pequeños, a nivel local, hasta los nacionales, regionales e internacionales. Los mecanismos de CAM que tienen como objetivo mejorar el manejo de las cuencas colectoras son frecuentemente de alcance local, reuniendo en negociaciones conjuntas a agricultores de los cursos superiores de los ríos con habitantes de los cursos inferiores.

Por otra parte, los proyectos para la protección de los recursos naturales públicos mundiales o los programas para el secuestro de carbono del Mecanismo para un Desarrollo Limpio (CDM) del Protocolo de Kyoto tienen una dimensión global. El desafío consiste en establecer plataformas de intercambio para poner en contacto a una diversidad de proveedores y compradores que, a menudo, se hallan distantes entre sí y poseen diferentes niveles de competitividad y capacidades. Esto requiere la participación de las instituciones que actúan como intermediarias.

3.5.4 La creación de mercados

Relacionada con la valuación de los recursos y el establecimiento de plataformas económicas de intercambio se halla la esperanza de que se ponga de manifiesto la escasez de servicios de los ecosistemas y de que ello conduzca a un manejo sostenible de los recursos. Sin embargo, el establecimiento de mercados para tales servicios es una cuestión complicada que depende de una diversidad de factores.

 Los servicios de los ecosistemas no pueden definirse simplemente como bienes comercializables. Es frecuente que un mismo bien proporcione numerosos servicios. Es difícil demostrar evidencias de las relaciones entre ciertas formas de manejo de los recursos y determinados servicios de los ecosistemas.
 Grupos muy diferentes de actores actúan en los mercados en condiciones muy diversas.
 Por otra parte, con frecuencia no está claramente definido quiénes tienen derecho a la propiedad de los recursos naturales, sobre todo en los países en desarrollo.
 Además, falta una verdadera competencia en los mercados recientemente creados.
 Las condiciones institucionales claras y estables y los procedimientos administrativos transparentes desempeñan un rol clave y son cruciales para la inversión en la creación de nuevos mercados.
 El desarrollo de nuevos mercados requiere mucho tiempo. Además, los costos de su creación y operación (suministro de información, negociaciones, procedimientos comerciales) son muy altos.

3.6 Pasos a seguir para la implementación

Prácticamente no existen lineamientos para la elaboración concreta de mecanismos de CAM, y, menos aún, métodos e instrumentos para el planeamiento y la implementación de los mismos. La diversidad entre los diferentes bienes, grupos de actores, zonas geográficas y condiciones locales es
demasiado grande. Sin embargo, la experiencia previa revela que ciertos pasos son inevitables en la implementación de los mecanismos de CAM, aunque las especificidades dependen del contexto y de las condiciones locales.

Es necesario considerar los siguientes aspectos:

 El reconocimiento de la importancia de los servicios de los ecosistemas;
 La identificación y cuantificación de los servicios de ecosistemas individuales y específicos que puedan comercializarse como bienes. El conocimiento científico puede contribuir a clarificar las relaciones entre el uso de la tierra y los servicios;
 La identificación de los grupos de actores involucrados y afectados y sus roles. ¿Quiénes son los proveedores, quiénes los beneficiarios y quiénes los posibles intermediarios en los mecanismos de CAM?; ¿quién se beneficia y quién paga?;
 La valuación de los servicios utilizando métodos de la economía del medio ambiente y modelos alternativos que integren a los actores directamente afectados;
 La institucionalización de un sistema de CAM mediante condiciones de apoyo;

 La realización basada en acuerdos concretos acerca del tipo y de la cantidad de servicios a ser proporcionados, así como de las formas de compensación y su alcance. Los siguientes factores son cruciales para la implementación exitosa de los mecanismos de la CAM que favorezcan a los sectores de menores recursos;
 Una clara definición y asignación de los derechos de propiedad y de uso de los recursos naturales;
 Información suficiente, capacitación adecuada y educación a la medida de las necesidades específicas de los agricultores, de manera de demostrarles a éstos el aporte que pueden realizar a través del manejo sostenible de la tierra y cómo puede ser valuado su trabajo;
 El fortalecimiento institucional de las organizaciones sociales entre grupos poblacionales de bajos recursos como precondición importante para la participación en los mercados.

4. Desarrollo de propuesta de enfoque y modelo de compensación ambiental en el PNJBPR


Los Ecosistemas del Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier aportan una serie de bienes y servicios a nivel local, regional y nacional, muchos de estos servicios ponen en riesgo la viabilidad ecológica de los recursos naturales, principalmente el agua, considerando la cantidad de recarga hídrica que posee (472 Ríos de orden I, 196 de orden II y 101 de orden III). Pero a pesar los diferentes usos de suelo que en la actualidad ocurren en el área protegida los usuarios directos como los indirectos no aportan nada por los servicios que les brinda el área protegida, convirtiéndose en explotadores y depredadores.

Siendo la categoría de manejo del área protegida “Parque Nacional” las normas nos dictan que dentro de sus limites no debiera de existir ningún tipo de uso que contravenga sus objetivos de conservación, por lo cual debiera de realizarse medidas que lograran la reubicación, desalojo y/o compra de tierra a las 20 comunidades, 17 usuarios individuales y torres de radiocomunicación, lo cual en la practica es poco factible y recomendable por las repercusiones socioambientales y productivas que ocurrirían.

Cuales podrían ser las alternativas, que permitieran cumplir con los objetivos de conservación, detener el avance de la frontera agrícola, mitigar la contaminación provocada por actividades agroproductivas y recuperar ecosistemas frágiles y áreas críticas. Son lo que se desea exponer en la presente propuesta para la implementación de un enfoque y modelo de compensación ambiental, en el PNJBPR.

Tratando de demostrar la factibilidad a priori de desarrollar un modelo de compensación ambiental es necesario conocer las potencialidades de los “bienes y servicios ambientales” que el PNJBPR, brinda a la sociedad, es así que la presente parte del documento trata de identificar los bienes y servicios que brinda el PNJBPR, el estado de manejo y conservación en que se encentran, como la priorizaciòn de los posibles bienes y servicios sujetos a pago de servicios ambientales. Logrando al final sentar las bases para el desarrollo de un primer ejercicio a través de la propuesta de un modelo de compensación ambiental basado en el uso directo e indirecto por aquellos actores agroproductivos que se encuentran dentro del area protegida.

El modelo de compensación ambiental, es un costo de oportunidad para la Secretaria de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales al impulsar mecanismos técnicos y legales que permitan el uso controlado del suelo dentro del área para el desarrollo de actividades agrícolas, pecuarias, infraestructura de telecomunicación y ecoturística bajo normas, restricciones y asistencia técnica a desarrollar dentro de una arquitectura institucional donde la vinculación y coordinación entre organismos de base comunitaria, de la sociedad civil e instituciones del estado, creen una sinergia que logre a mediano y largo plazo la reincorporación del mayor numero de tareas de suelo a los objetivos de conservación del área protegida.
4.1 Identificación, Clasificación y Evaluación de Bienes y Servicios Ambientales

Como ya se indicó en varias oportunidades, por su categoría de manejo, el área protegida posee objetivos relacionados netamente a la conservación, para lo cual, se debe tener en cuenta el concepto de sostenibilidad a nivel de recursos y ecosistemas, con la finalidad de utilizar los bienes, servicios y funciones del ecosistema de forma tal que se garantice la permanencia de estos en el futuro. Dentro de este contexto, muchas de las funciones y atributos de los ecosistemas no benefician directamente a las personas, razón por la cual, son poco percibidos y valorados, tal como se pudo apreciar en el análisis de los problemas.


Sin embargo, es necesario considerar al ecosistema como un conjunto, que provea los bienes, servicios y atributos que la gente utiliza directa o indirectamente. Para el caso que nos ocupa, se ha considerado al área protegida y su área de amortiguamiento como el universo generador de los bienes y servicios.

Se determinó a través del Analisis Estratégico Situacional (AES), una escala de clasificación con base a (6) aspectos definitorios:

1. Naturalistas;
2. Ecologistas;
3. Existencia;
4. Cientifico;
5. Utilitarios; y
6. Culturales.

A partir de la cual se procedió a revisar los resultados de la prospección de campo junto con el diagnóstico descriptivo del área. Se construyó una clasificación de bienes y servicios, los que a su vez se interrelacionaron con los problemas de conservación y manejo (áreas criticas), para obtener una visión de conjunto que apoye y sustente a la zonificación y sus normas de manejo que se proponen en el Plan Manejo.

Los resultados del análisis se muestran en la tabla 1, en la cual se obtiene una visión integral del área protegida y sus principales implicaciones en lo relativo a los bienes, servicios y funciones ecológicas. Territorialmente la planificación persigue asegurar la permanencia de esos bienes, servicios y funciones de los ecosistemas presentes en el territorio protegido, razón por la cual, sectores de territorio inicialmente requerirán acciones directas y otras indirectas, en el marco del conjunto de las distintas medidas o acciones de manejo del área. Las cuales deberán ser consideradas dentro de la propuesta de ejecución del Plan de Manejo.

Las definiciones utilizadas en la matriz de clasificación, identificación y evaluaciòn de bienes y servicios ambientales, son las siguientes:

A) Atributos y calificativos de los ecosistemas, PNJBPR y área de amortiguamiento.

Los atributos y calificativos de los ecosistemas, se determinan a través del analisis de la potencialidad biofísica del área y persigue la valoración (alta, media y baja) de cualidades particulares, que permiten establecer el aporte en bienes y servicios del área protegida hacia los usuarios directos e indirectos.

Calificaciones:

B) Cambios ecológicos por tendencia de uso (Indicadores)

Son los aspectos principales en la cadena o red de impactos (directos – indirectos), causados por el hombre (principalmente) o vinculados a desastres naturales, que tensionan la capacidad de carga y resistencia de los ecosistemas. Los cambios ecológicos por tendencia, deben de poseer un rango de tiempo determinado antes del analisis después. Para el desarrollo del analisis de indicadores se utilizo:

1. Imágenes de satélite Landsat TM;
2. Mapas de cobertura uso; (no actualizado)
3. Resultados de macrotalleres participativos;
4. Resultados de microtalleres participativos a nivel comunitarios y de actores claves;
5. Entrevistas a profundidad en forma bilateral.

Tabla 1: Matriz de clasificación, identificación y evaluación de bienes y servicios ambientales.
Fuente: Modificado por Melgar, M, 2005, tomado de UICN, Sistema de Indicadores de Paisaje, 2002.

La tabla anterior fue presentada en microtalleres y reuniones bilaterales con actores claves a nivel comunitario, gobierno local y/o propietarios individuales logrando validar algunas de las calificaciones establecidas preliminarmente por el equipo de planificadores del Plan de Manejo de área protegida con ello se logro consolidar una tabla semáforo, por medio de la cual se puede medir de mejor forma los bienes y servicios con mayor riesgo en la actualidad. Habiéndose generado la siguiente matriz de calificación:

Fuente: Modificado por Melgar, M, 2005, tomado de UICN, Sistema de Indicadores de Paisaje, 2002.

La tabla 2, presenta la matriz semáforo generada a partir de los resultados de validacion de la valoración de los bienes y servicios de los ecosistemas del PNJBPR, lo cual nos permitira determinar con mayor facilidad aquellos bienes y servicios que deberán de estar sujetos a un mayor grado de manejo y de negociación con los actores socioproductivos para lograr estabilizar, mitigar y corregir, para con ello mantener en tiempo y espacio los servicios que aporta en forma directa e indirecta el PNJBPR a la región y el país.


En la tabla 2, se presentara además las medidas inmediatas sugeridas a realizar en forma general, producto de microtalleres participativos, reuniones bilaterales y criterio técnico del equipo de planificación del PNJBPR.

Tabla 2: Matriz semáforo de bienes, servicios y funciones
Fuente: Modificado por Melgar, M, 2005, tomado de UICN, Sistema de Indicadores de Paisaje, 2002.

En resumen la tabla 1 y 2 nos permite concluir los siguientes puntos:

 El PNJBPR, a través de sus ecosistemas, aporta los seis principales tipos de bienes, servicios y funciones, tales como: 1. servicios ecológicos; 2. servicios de existencia; 3. servicios científicos; 4. naturalista y/o servicios recreativos; 5. bienes y servicios utilitarios; 6. servicios culturales y/o de producción;
 De los 13 factores de riesgo identificados por medio de estudios específicos, recorridos de campo, microtaleres y reuniones bilaterales, 8 de ellos presentan un alto factor de riesgo (61.53 %), 4 un mediano factor de riesgo (30.76 %), y solamente 1 el cual no es ambiental presenta un bajo factor de riegos (7.71 %);
 Los 8 factores de riesgo identificados con una calificación alta estan asociados principalmente con los bienes y servicios ecológicos con referencia a 1. recarga y producción de agua; 2. equilibrio y recuperación de ecosistemas; y 3. potencialidades agroproductivas y forestales (maderable y no maderable);
 Producto de la información secundaria y su respectiva verificación a través de recorridos de campo, entrevistas bilaterales, microtalleres y principalmente verificación en zonas criticas la infraestructura vial dentro del area protegida es alta se estiman mas de 350 kilómetros lineales de caminos primarios, secundarios y veredas, de las cuales se estima que mas de un 85 % se encuentran en mal estado, es importante la recuperación de algunos caminos prioritarios y el cierre de otros que conducen a ecosistemas de alta fragilidad;
 Es evidente a nivel cientifico y por medio de la percepción publica (estadística hedónica), el reconocimiento de los bienes y servicios aportados por el area protegida, a nivel local (comunidades y propietarios internos), regional (municipios circunvecinos) y nacional, siendo los identificados particularmente en orden de importancia: 1. recarga de agua; 2. bosque para protección de fuentes y nacimientos de agua; 3. uso publico, recrearon y turismo; 4. terrenos para cultivos agrícolas, pastos y asentamientos humanos; 5. preservación de la biodiversidad; 6. uso de zonas para colocación y mantenimiento de sistemas de radiocomunicación; 7. Captura y almacenaje de CO2
 Las principales acciones que ponen en riesgo los bienes y servicios ambientales que proporcionan el PNJBPR son causados por las acciones agroproductivas desarrolladas por las comunidades y propietarios individuales, el turismo es bajo y el impacto que ocasiona es principalmente fomentado el bajo nivel administrativo del area protegida;
 Uno de los servicios subutilizados en el PNJBPR es los asociados a los servicios recreativos, puede ser una alternativa de bajo impacto ambiental para la implementación de proyectos ecoturísticos privados y/o comunitarios, brindando actividades no agrícolas y pecuarias disminuyendo la presión sobre los servicios asociados a los ecosistemas cercanos a las zonas agroproductivas;
 Se debe de resaltar que los mismo potenciales de servicios ambientales intrínsicos del area protegidas son los causantes de su progresivo deterioro, el potencial de sus ecosistemas en la recarga y producción de agua, las características agroecológicas (clima y suelo) y el potencial de sus ecosistemas forestales. El readecuar las potencialidades para el fomento de la preservación, recuperación y estabilización de los ecosistemas, aprovechando el enfoque de la valorización económica, social y ambiental de los bienes y servicios debe de ser el eje transversal para la elaboración e implementación del Plan de Manejo;
 La capacidad de regeneración de los ecosistemas que permite la captura y almacenaje de carbono es limitado debido al aprovechamiento continuo de la masa forestal, el cambio de ecosistemas de coniferas a pajonales, lo cual incide directamente sobre los servicios ecológicos y utilitarios, es importante el desarrollo de programas que permitan el establecimiento de regeneración natural o asistida de recursos naturales, la sustitución de bosques de coniferas de especies exóticas por nativas (Pinus occidentalis) es prioritario para la corrección ecológica que permita la recuperación del servicios ambiental de colecta y almacenaje de carbono.

4.2 Bienes y servicios del PNJBPR sujetos a PSA

Es evidente que el PNJBPR, presta a la sociedad dominicana una serie de bienes y servicios que no se encuentran debidamente valorados y en su mayoría sufren una explotación (sobreuso) que pone en riesgo su viabilidad ecológica a mediano plazo.

La mayoría de los bienes y servicios identificados y calificados pueden ser sujetos a una compensación económica que permitiría el desarrollo del actual y futuros planes de manejo, con ello además se logra la integración de los diversos actores que realizan actividades socioproductivas y de recreación dentro del area protegida para lograr un mayor nivel de protección y mitigaciòn de daños sobre los ecosistemas presentes.

Cuales bienes y servicios del PNJBPR pueden estar sujetos a Pagos de Servicios Ambientales (PSA)?, seria la pregunta clave en este momento. A través del analisis realizado en el numeral 4.1, se pueden determinar en la tabla 1; se identifican seis (6) servicios ambientales macro y dieciocho (18) servicios ambientales particulares, de los dieciocho particulares se identifican siete (7) como bienes y servicios con alto potencial para ser sujetos al establecimiento de PSA. Habiéndose establecido su valor cualitativo (hedónico) y factor de riesgo, permitiendo identificar con ello los posibles servicios ambientales que podrían estar sujetos a PSA. Debiendo de resaltar que a pesar de que el presente documento busca solamente cimentar un “modelo” para cierto grupo de servicios ambientales basados en usos agroproductivos, es inherente el conocer para el planteamiento de un futuro modelo global aquellos bienes y servicios factibles a realizar algún tipo de compesanciòn y/o canje con lo sus usuarios directos e indirectos.

Los bienes y servicios identificados con factibilidad a ser sujetos PSA, se visualizan en la tabla 3, presentándose además el periodo de viabilidad para su implementación.

Tabla 3: Matriz semáforo de bienes, servicios y funciones

Fuente: Melgar, M, 2005.

La tabla 3, muestra en forma grafica la jerarquía establecida a través del AES desarrollado con actores claves en el proceso de elaboración del Plan de Manejo y de la propuesta misma de CAM para el PNJBPR. Los periodos de tiempo con referencia cronológica de acuerdo a su implementación se presentan a continuación en la siguiente línea de tiempo:

Figura 3: Línea cronológica de implementación de modelos de sistemas de PSA en el PNJBPR
Fuente: Melgar, M, 2005.

La figura 3, permite visualizar esquemáticamente la secuencia factible de implementación de modelos de PSA dentro del área protegida, si se desea seguir un enfoque global de PSA, para la operativización del actual plan de manejo en proceso de elaboración. Y nos lleva en forma lógica a lograr a corto plazo un “modelo de compensación ambiental” para el PNJBPR.

Las alternativas con mayor viabilidad a corto plazo se resumen en tres posibilidades:

1. Terrenos para cultivos agrícolas, pastos y asentamientos humanos;
2. Bosque para protección de fuentes y nacimientos de agua; y
3. Uso de zonas para colocación y mantenimiento de sistemas de radiocomunicación.

El presente documento (propuesta) trata en su contexto general presentar las alternativas socioeconómicas y ambientales para dar vida a la propuesta de “compensación ambiental” basada en el bien y servicio que brinda el PNJBPR al brindar a las comunidades zonas especificas para el desarrollo de agroproducción de bajo impacto que vincula directamente el uso de agua para uso agrícola y pecuario, producto de los nacimientos circunvecinos a las comunidades.


4.3 Los bienes y servicios del PNJBPR dentro del contexto del Plan de Manejo

4.3.1 Financiamiento para la operativización del Plan de Manejo del PNJBPR

Es evidente a nivel nacional, regional y mundial que a pesar de la gran importancia económica, social y ambiental que las áreas protegidas aportan, los organismos que la manejan, administran y protegen cada día mas se encuentran limitados económicamente, en el reporte 2004 de la situación de las áreas protegidas a nivel mundial de UICN, se establece que a partir del año 2000 se ha venido reduciendo las asignaciones de presupuesto a los organismos gubernamentales y no gubernamentales la falta de una agenda real “ambiental” a nivel de los países latinoamericanos y en especifico de la Republica Dominicana, en la actualidad por los dramáticos acontecimientos sociales y económicos, permiten respaldar la proyección de UICN que establece una reducción gradual de un 30 % anual en las asignaciones presupuestarias referidas al manejo, administración y conservación de las áreas protegidas.

En el mismo informe de UICN, presenta en las recomendaciones la potencialización de los modelos de pago de servicios ambientales (PSA), como una alternativa para lograr el financiamiento de los planes de manejo en las áreas protegidas. En el numeral 2 del presente documento “justificación”, se presentan una serie de preguntas estratégicas, en particular se recapitularan dos:

 El financiamiento para la implementación de los programas y subprogramas de manejo del área protegida podrá se sufragado del presupuesto asignado a la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales?

 De donde se obtendrán los recursos financieros para el mantenimiento de la infraestructura existente y a desarrollar por medio de los fondos aportados por el KfW a través de PROCARYN, para el PNJBPR?

Las anteriores preguntas hacen referencia sobre la capacidad real que posee la Secretaria de Medio Ambiente y en particular la Dirección de Areas Protegidas (DAP) para la implementación del plan de manejo del PNJBPR y posiblemente pudiéndose ampliar al resto de planes de manejo en actual elaboración.



En este momento solo se esta sujeto al monto de financiamiento que el KfW a través de PROCARYN asignara para la implementación de actividades muy precisas:

1. Construcción de infraestructura de protección, administración y uso publico;
2. Equipamiento de infraestructura construida;
3. Equipamiento de guardaparques;
4. Capacitacion de personal técnico y operativo de las áreas protegidas;
5. Proyectos en la Zona de Amortiguamiento.

Para lo cual se estima se tiene unos trece millones (0.43 millones de Dl. USA) de pesos para inversión, el promedio de los costos de implementación de los programas y subprogramas de manejo se estima para un periodo de cinco años en 2.5 millones de Dl. USA, lo cual automáticamente nos refiere a la pregunta: ¿De donde obtendremos el financiamiento para la implementación del Plan de Manejo del PNJBPR?, pregunta que seguramente debe de ser repetida para varias áreas protegidas del país.

4.3.2 La protección de los bienes y servicios del PNJBPR

La viabilidad de la implementación del Plan de Manejo también debe de referirse sobre la situación actual de administración, en las áreas protegidas de la Republica Dominicana y en especial de la Cordillera Central a pesar de la gran voluntad existente, los recursos humanos tanto en numero como en capacidades técnicas y administrativas, no son los necesarios para el desarrollo básico de las propuestas desarrolladas en los planes de manejo.

En la actualidad el PNJBPR solo cuenta con 8 personas para la protección, administración y conservación del area protegida, de las cuales 6 son guardaparques, 1 es supervisor y 1 administrador. El analisis de viabilidad del PNJBPR desarrollado dentro del proceso de elaboración del plan de manejo, establece un mínimo de 74 guardaparques en dos turnos, para la protección de 910 kilómetros cuadrados, en la realidad es muy difícil que area protegida cuente con un numero ideal de personal, esto sin contar el personal técnico (profesionales) que son necesarios para desarrollar los programas y subprogramas de manejo.

A pesar de los esfuerzos del poco personal existente y otras instituciones gubernamentales y organizaciones no gubernamentales es evidente el avance de la frontera agrícola y la contaminación producto de agroquímicos y arrastre de partículas de suelo, a pesar de que en los últimos cinco años el area protegida no ha sufrido incendios forestales, principalmente causado por condiciones climáticas favorables, es evidente la existencia e incremento de material combustible en las sabanas de altura, pajonales y bosques de coniferas ralos y densos que tarde o temprano pueden ser el detonante de un gran incendio forestal. Las acciones inmediatas sugeridas tanto en el Plan de Conservación de la FMP, como en el Plan de Manejo (borrador) establecen la ejecución de quemas controladas, aperturas de doseles de bosques denso, manejo cultural de las zonas de pajonales para restitución de ecosistemas de coniferas, acciones de implementación inmediata que requieren un número apropiado de recursos humanos y financieros.´

4.3.3 Los usos actuales de los bienes y servicios del PNJBPR

Uso del suelo para desarrollo agroproductivo e infraestructura de telecomunicaciones

Las 20 comunidades con incidencia directa en el area protegida desarrollan una serie de actividades socioproductivas a nivel comercial como de subsistencia que influyen sobre la concertación de los recursos naturales y ecosistemas del PNJBPR, la poca seguridad que poseen sobre el suelo hace que los usuarios del suelo dentro del AP sufran del síndrome psicosocial de “oportunismo eventual del suelo ” el cual consiste en: la falta de posicionamiento real sobre la tierra, lo cual impide verla como un bien y recurso sostenible, sino como un medio de explotación mediata que debe de ser aprovechada al máximo, cuanto tiempo sea posible, con el mínimo de inversión, dado el caso que no existe una seguridad sobre su tenencia y uso”. El síndrome anterior es el que ha incentivado a que el “Banco Interamericano de Desarrollo” (BID) desarrolle una serie de proyectos en latinoamérica con el fin de afianzar en los campesinos la seguridad de tenencia de tierra y con ello disminuir la presiones demográficas sobre los recursos naturales.

La legislación existente en la actualidad nos indica que el area protegida cuenta con una categoría de manejo de “Parque Nacional” por ende la existencia de actividades socioproductivas a nivel comunitario como individual son restringidas o inexistentes, pero estudios de caso, modelos y experiencias nacionales e internacionales, permiten demostrar que la solución mas viable no es la confrontación sino la negociación, con los diferentes actores para lograr la solución de conflictos. La misma legislación deja una puerta abierta a establecer como instrumento y herramienta de manejo y administración al “Plan de Manejo”, por medio del cual es factible el desarrollo de propuestas de manejo y administración que permitan la protección y potencialización de los bienes y servicios ambientales, a través de la creación de modelos, proyectos, zonificaciones especificas que permitan acuerdos y convenios concretos con los actores del area protegidas.

Recapitulemos tres preguntas estratégicas más:

 Serán verdaderas opciones la reubicación, desalojo y/o compra de tierra para las comunidades y usuarios individuales?
 Actualmente se posee la capacidad de monitorear y normar el uso del suelo de las comunidades y productores individuales?
 Que alternativas socioproductivas prediales y no prediales se ofertaran a las comunidades y usuarios individuales de restringirse las actividades productivas y de subsistencia dentro del área protegida?

Es real y actual que las 20 comunidades y los 17 propietarios individuales en forma directa se encuentran utilizando bienes y servicios de los ecosistemas del PNJBPR, además de otros usuarios asentados en la zona de amortiguamiento e influencia del area protegida. Existen evidencias que la mayoría de las comunidades y propietarios estaban dentro del area protegida antes de la declaratoria de Reserva Cientifica y de Parque Nacional (233-96), que la situación actual genera en ellos el síndrome psicosocial de “oportunismo eventual del suelo”, las acciones obvias a realizar por la administración del AP y de un Plan de Manejo “tradicional” estan contenidas en las preguntas estratégicas anteriormente indicadas”.

Siguiendo con el tema del servicios relacionados al uso del suelo dentro del area protegida, en países como Guatemala, El Salvado y Costa Rica, donde las áreas protegidas tienen la virtud de haberse establecido en regiones estratégicas por su altura, para la instalación de antenas de radiocomunicación tanto nacionales como privadas, estas pagan un monto anual (impuesto) al area protegida, como además de que siguen una serie de normas y reglamentes para mitigar los daños ecológicos causados por la presencia de la infraestructura de telecomunicación (antena y caseta de comando) y principalmente el equipo necesario para brindar energía eléctrica.

Es evidente cuando uno recorre Alto Bandera el número de antenas de telecomunicación, pero mas impresionante es la presencia de agentes contaminantes en la ruta de acceso como en las diferentes infraestructuras de telecomunicación. Causada principalmente por las plantas de energía eléctrica necesarias para el funcionamiento de los sistemas de telecomunicación, el manejo de desechos sólidos producto de los insumos necesarios para el funcionamiento y mantenimiento de las plantas eléctricas como el ocasional derrame de combustibles y lubricantes es evidente, como también el arrastre de dichos contaminantes a los ríos y arroyos cercanos.

Situación de servicios recreativos (turismo y ecoturismo)

Otro servicio ambiental con gran potencial dentro del area protegida son los vinculados con la “recreación”, a pesar de que existe un flujo de turistas que visitan algunos puntos de atracción como la caída de agua del rio “Aguas Blancas”, la belleza paisajística de los bosques de coniferas y de neblina, las altiplanicies de Valle Nuevo y los monumentos como la tumba al expresidente y guerrillero Francisco Alberto Caamaño y Las Pirámides. El aporte económico al area protegida, comunidades e infraestructura turística de las principales urbes es bajo o casi nulo, debido a la inexistencia de tour operadores que ofrezcan paquetes de visita de turismo alternativo y ecoturismo al area protegida, a excepción de un centro turístico privado al interior del area protegida denominado “Cabañas Villa Pajon” las cuales según se pudo comprobar en sus registros proporcionados por la Familia Guzmán, en los últimos tres años (2001 al 2004) ha sufrido una decaída abrupta en la visitación y por ende anteriormente el uso de la infraestructura puede catalogarse como baja.

A pesar del gran potencial turístico y de la posibilidad de la generación de varias alternativas de desarrollo ecoturístico a nivel comunitario e individual, ofertada por tour operadores locales, regionales y nacionales, los servicios ambientales referendos a la “recreación” pueden considerarse como subutilizados y/o mal utilizados, ya que la escasa visitación hace un uso inapropiado de los recursos naturales a través de: deposición de desechos sólidos en áreas de visitación; transito inapropiado por ruta principal y secundaria; recolección de flora y a veces fauna del area protegida; deposición de excretas, etc.

Lo anterior esta asociado lógicamente a la falta de un programa adecuado de “uso publico”, como también a la falta regional de una visión de desarrollo basada en el manejo de los potenciales turísticos que poseen las áreas protegidas de la cordillera central y en particular del PNJBPR, por lo que acusar que la falta de una adecuada administración y personal del area protegida es causante de los problemas asociados al subuso y mal uso de dicho servicio, dado que el numero de intereses y actores que deben de participar para lograr el desarrollo turístico del area protegida es muy corto.

Situación de servicios hidrológicos

Una de los bienes y servicios talvez más tangibles pero poco comprendidos hoy en día en la sociedad para ser valorizado a pesar de su cercanía y el uso constante que de ellos hacen es la colecta, almacenaje y producción de agua. Se ha indicado en varias oportunidades que dentro del area protegida existen 769 flujos de agua (ríos, riachuelos y arroyos), siendo utilizados en su mayoría para el riego de tierras agrícolas, agua domiciliar, almacenaje para sistemas de riego en tierras bajas y producción de energía eléctrica.

Los caudales que permiten el agua para riego y producción de energía eléctrica de la presa hidroeléctrica Sabana Yegua provienen en su mayoría del Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier, hoy en día se estan construyendo una central hidroeléctrica denominada “Pinalito”, cuyo flujo principal de agua proviene de la Cuenca del Rio Tireo cuya base principal de flujo hídrico provienen de los ecosistemas del PNJBPR.

Por muchos años se ha indicado que el bien y servicio ambiental mas factible a negociar a nivel social era el “agua” de hecho nadie se sorprende cuando una persona va a un colmado, supermercado o en la calle y compra un botella de agua, embotellada por una empresa local o transnacional, entonces porque? no se pueden desarrollar en forma práctica proyectos que permitan el pago de un bien tan preciado como es el agua.

La valorización de un bien y servicio tan preciado como es la colecta, almacenaje y producción de agua en la sociedad por parte de las Areas Protegidas es poco aceptado aun, debiéndose de desarrollar un proceso a mediano y largo plazo que permita que tanto la sociedad civil, como las instituciones, publicas, semiprivadas y privadas aporten económicamente para la protección, conservación y manejo de los recursos naturales en las partes altas de las cuencas hidrográficas.

4.3.4 El papel de la SEMARENA

Las soluciones obvias pueden ser conflictivas y las propuestas de generación de nuevos modelos también, pero es como lo indica la UICN en sus conclusiones del reporte 2004 de la situación de las áreas protegidas...”el momento que los organismos e instituciones de protección y administración de las áreas protegidas se conviertan en economistas-conservacionistas para negociar las soluciones y alternativas económica y biológicamente mas viables y factibles”.

La Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales y en particular la Dirección de Areas Protegidas, deben de reconsiderar su papel al impulsar nuevos modelos que viabilicen la implementación de los Planes de Manejo y la sostenibilidad económica a mediano y largo plazo.

En particular se puede concluir:

 La implementación de un modelo de compensación ambiental basado en los bienes y servicios que otorga el PNJBPR es factible, pero requiere un nuevo esquema de administración y manejo del area protegida donde las oportunidades de financiamiento nacidas de los mismos potenciales del area protegida permita la implementación de una estructura de administración que sea la encargada de la implementación del Plan de Manejo y por ende de la propuestas de programas y subprogramas asistidas por el modelo de compensación ambiental;
 Los bienes y servicios de los ecosistemas presentes en el PNJBPR se encuentran en un desequilibrio creciente producto de un marco histórico de sobreuso y mal uso de los recursos naturales, es importante el desarrollo de acciones que permitan la estabilización Sociambiental y el fortalecimiento de las capacidades técnicas y administrativas del area protegida;
 La SEMARN debe de iniciar acciones que permitan el desarrollo de modelos particulares que pueden a mediano plazo extrapolarse a otras áreas protegidas de la región y/o país;
 Es importante visualizar la elaboración de los Planes de Manejo dentro del contexto territorial de la Cordillera Central, por ende los modelos a implementar en un area protegida como el caso del PNJBPR pueden y deben de incidir en el manejo y administración de las otras áreas protegidas, considerando a las áreas protegidas de la cordillera central como un subsistema del sistema nacional de áreas protegidas, con la viabilidad de conformar una Reserva de Biosfera a mediano plazo;
 Para la implementación del Plan de Manejo basado en un enfoque y modelo de compensación ambiental, debe contar con una administración donde los diferentes actores claves tengan representación y por ende contribuciones, lo que permitira la creación en tiempo de una visión común de desarrollo sostenible y conservación;
 El Plan de Manejo es un marco general para la creación de proyectos sustentado por las leyes generales y especificas de manejo y administración del area protegida, lo cual permite la generación de normas y reglamentes específicos dentro de un area protegida, permitiendo la generación de modelos particulares de manejo y administración;
 La SEMARN y la DAP deben considerar la “Teoría de Coase” en su forma mas simplista “algunas veces hay que ceder y/o retroceder ambas partes para ganar”, al final las posibilidades de ganar a favor del area protegida es mayor, cuando se asegura la participación de la sociedad civil de forma proactiva y no en forma coercitiva.

4.4 Marco operativo de la propuesta de enfoque y modelo de compensación ambiental (CAM)

El marco operativo de la propuesta de enfoque y modelo de compensación ambiental (CAM), a poder ser considerado en el Plan de Manejo como un instrumento que permita:

1. La autosostenibilidad económica del área protegida a mediano plazo;
2. La participación proactiva en medidas de conservación y manejo del área protegida por
parte de las comunidades y propietarios individuales;
3. El establecimiento de normas y reglamentos claros y particulares para el uso adecuado
y sostenible de los recursos naturales en áreas con ocupación agrícola y pecuaria;
4. La operativización de programas y subprogramas del Plan de Manejo y sus respectivos
Planes Operativos Anuales;
5. Diseño e implementación de un sistema de monitoreo integral para áreas protegidas.

La propuesta de operativización del modelo de Compensación Ambiental se basa en tres ámbitos que se desarrollan a continuación:

4.4.1 Clasificación geográfica

La implementación geográfica de la propuesta de CAM, se basa en dos aspectos de relevancia:

Zonificacion general y específica del área protegida

Se propone el desarrollo de acciones en áreas geográficas puntuales de la zonificación general y específica del área protegida. El desarrollar la propuesta de CAM a través de sectores permitira la creación de estructuras independientes que paulatinamente se integren una macro infraestructura institucional que permita la implementación por fases del modelo de compensación ambiental. Iniciando ejercicio con aquellas comunidades y/o actores individuales con mayor apertura a la negociación.

Con respecto a la implementación, a la zonificación general y específica, se plantea las variantes genéricas en la tabla y figura 4, que se presenta a continuación:

Tabla 4: Propuesta de zonificación general

Fuente: Melgar, M,2005.
Figura 4: Mapa de zonificación general propuesta para el PNJBPR

Fuente: Modificado por Melgar, M GITEC-SERCITEC, 2005, de FMP, 2001.

Figura 5: Propuesta de sectores para operativización de CAM

La propuesta de sectorización para la implementación del CAM, se presenta en la siguiente tabla de analisis de variables. Se debe indicar que la columna de comunidades solamente se indican aquellas que por su densidad poblacional y nivel de actividades socioproductivas podrían entrar a un proceso adecuado de CAM, bajo un contexto teórico y practico de PLUT. Considerándose además como un primer ejercicio que permitira a mediano plazo la integración del resto de las 20 comunidades identificadas (ver anexo 6) con acciones directas en el área protegida.

Tabla 5: Propuesta de zonificación general

Fuente: Melgar, M, 2005.


Con base al análisis preliminar (debe de ser profundizado a través de CSR) se establece que de las 20 comunidades identificadas (ver anexo 6), 17 comunidades podrían participar en la implementación del enfoque y modelo de CAM. Y en forma preliminar 08 propietarios individuales, utilizando para ello como herramienta el desarrollo de Planes de Uso de la Tierra (PLUT) para conservación (ver manual PLUT Kit).

Es importante resaltar que el desarrollo del PLUT a nivel comunitario o individual debe de buscar la construcción de una arquitectura institucional colectiva que permita el desarrollo del proceso de negociación con la Secretaria de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales de una forma unitaria y coordinada.

La propuesta de zonificación específica a desarrollar en el Plan de Manejo del Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier (Valle Nuevo) debe evaluar y considerar los Sectores del CAM para el desarrollo la siguiente nomenclatura de zonificación:

Tabla 6: Propuesta de nomenclatura para Zonificacion específica
Fuente: Melgar, M, 2005.

La zonificación especifica propuesta a implementar busca a mediano y largo plazo el desarrollo de un proceso de ordenamiento territorial dentro del área protegida, como se ha indicado anteriormente no es factible solucionar el conjunto global de problemas dentro del área protegida, por ende se debe de considerar priorizar aquellos que ponen en “riesgo” el equilibrio de los ecosistemas (y/o objetos de conservación) dentro del área protegida.

La zonificación especifica es en si misma un instrumento que viabiliza la propuesta del enfoque y modelo de CAM dentro del área protegida dado que indica las actividades y acciones permisibles a desarrollar dentro de su espacio físico. Dado las características de la presente propuesta no se puede establecer en forma precisa una propuesta de zonificación específica para ello se hace necesario realizar:


 Actualización del mapa de cobertura y uso del área protegida;
 Desarrollo de un estudio de áreas criticas biofísicas;
 Desarrollo de un estudio de capacidad de uso de la tierra;
 Desarrollo de Caracterizaron Socioeconómica Rápida.

Tal como lo indica en el diagrama de la figura 6:

Figura 6: Estudio y acciones a desarrollar para desarrollo de zonificación específica
Fuente: Melgar, M, 2005.


Los estudios propuestos permitirán completar la información necesaria para el desarrollo de la zonificación interna del área protegida, considerando las particularidades socioambientales, productivas y de conservación, además de cimentar geográficamente la propuesta de división de los sectores CAMs. Dado que las características socioambientales y de conservación del área protegida ameritan el desarrollo de un proceso de “ordenamiento territorial” que permita la reducción de la presiones sobre los recursos naturales (ecosistemas y/o objetos de conservación) y a mediano plazo la restauración de ecosistemas claves y áreas criticas.

4.4.2 Descripción del marco operativo del enfoque y modelo de CAM en el PNJBPR

Tomando como base los aspectos conceptuales, analisis y geográfico producto del desarrollo de presente documento, se ha podido conjuntamente con varios actores locales esquematizar un proceso que permitiría la implementación del enfoque y modelo de CAM para el área protegida.

Básicamente el modelo de CAM consiste en los sectores identificados de comunidades y/o usuarios individuales desarrollen a través de la herramienta planificación denominada PLUT (Plan de Uso de la Tierra) diversos estudios que permitan determinar las características socioproductivas, demográficas, conservación biológica y uso de bienes y servicios. Partiendo de los resultados esbozar un programa de manejo integral finca y enfoque de “buenas practicas agrícolas” (BPA), dentro de un cronograma global de cinco años (misma duración del Plan de Manejo), estableciendo en forma participativa y bajo los objetivos de conservación del área protegida normas, criterios e indicadores que permitan la mitigaciòn, restauración y conservación de los recursos naturales.

El modelo de CAM para lograr éxito en su operativización debe de considerar dos ejes transversales:

 Creación de una arquitectura institucional mixta; y
 Instrumentos (herramientas) operativos, monitoreo y seguimiento para la implementación.

Los dos ejes transversales son claves para lograr la integración de los actores identificados como potenciales a integrarse al modelo de CAM, considerando como punto de partida y cimiento la elaboración y operativización del Plan de Manejo, el cual debe de contener en forma genérica los lineamientos claves que a través de estudios y propuestas complementarios permitan refinar los conceptos, instrumentos (herramientas) y sistemas que viabilicen a corto y mediano plazo la implementación del modelo CAM en el PNJBPR.


4.4.2.1 Creación de arquitectura institucional mixta

En que consiste una arquitectura institucional mixta?

Considerando que una herramienta clave para lograr el manejo y protección de los objetos de conservación identificados en el área protegida es la implementación de un modelo de compensación ambiental (CAM) que a la vez utiliza herramientas cuyo origen son modelos de “ordenamiento territorial” que por ende utiliza la participación de la sociedad civil e instituciones gubernamentales para desarrollar en conjunto una visión de desarrollo que persiga objetivo comunes y afines a los potenciales, limitaciones y condicionantes del territorio. La creación de arquitectura institucional mixta es clave para la operativización del Plan de Manejo y de los diversos modelos e instrumentos que se utilizaran en las fases de estudio, implementación (operativización), seguimiento y evaluaciòn.

La arquitectura institución para la implementación del enfoque y modelo de CAM debe de integrar a los actores identificados a nivel comunitario e individual que interactúan en forma directa dentro del territorio, como aquello que por sus vinculaciones culturales, sociales y/o económicas se sientan comprometidos con la conservación, manejo y protección del PNJBPR.

Al referirse en a una arquitectura institucional mixta, se refiere básicamente que en las fases de implementación del enfoque y modelo CAM y del mismo Plan de Manejo, se cuente con la participación proactiva de la Sociedad Civil y de los rectores de la administración del área protegida, es decir la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales y en forma directa la Dirección de Areas Protegidas. Los cuales deben de constituirse en forma conceptual y operativa en solo núcleo que permita la implementación, seguimiento y evolución del enfoque y modelo de CAM.
Figura 7: Estructura básica por actores, niveles y área geográfica de la arquitectura institucional mixta del PNJBPR
Fuente: Melgar, M, 2005.


Descripción de estructura para la implementación de modelo CAM

Como se indico anteriormente la arquitectura institucional mixta, debe de integrarse en forma prioritaria por los actores directos que a través del empoderamiento del enfoque y modelo de CAM, son los que permitirán la sostenibilidad en tiempo y espacio de las acciones y compromisos asumidos a través del modelo CAM.

La arquitectura institucional propuesta cuenta con tres niveles de coordinación e implementación, los tres niveles una estructura interna operativa que permita la viabilizacion, considerando que esta no es estática sino como en otros procesos territoriales, evoluciona y adapta según las circunstancias. A continuación se describen las características básicas de cada nivel.

Nivel 1: “Organización base”

El nivel 1, lo constituyen en primer termino las “Asociaciones Comunitarias” (AC) de las 17 comunidades identificadas como viables para ser incorporadas en el modelo de CAM y en forma individual a los propietarios de la zona central de Valle Nuevo, los cuales han constituido la “Fundación Valle Nuevo” (FVN) como ente de representación y negociación de sus intereses dentro del área protegida.

Cada AC es la encargada en forma individual de desarrollar las acciones que permitan el desarrollo del Plan de Uso de la Tierra (PLUT) y de desarrollar el consenso interno (miembros de la comunidad) la propuestas de medidas de mitigaciòn, corrección y restauración con los cuales se comprometerán a desarrollar en el marco del PLUT y del modelo de compensación ambiental.

Además la estructura interna de la AC (junta directiva) será la encargada velar por la implementación y cumplimiento de los acuerdos desarrollados en el CAM comunitario, vigilando el cumplimiento de los socios y coordinando la implementación de las acciones CAM dentro de su comunidad en coordinación con la administración del área protegida.

Nivel 2: “Organización de segundo piso”

Cada Asociación Comunitaria nombra un mínimo de tres representantes en una estructura de segundo piso la cual se ha denominado “Bloque Campesino”, el cual es la representación de cada “Sector Socioproductivo” y/o “Sector CAM” (ver figura 5). A su vez los propietarios individuales se agrupan en la estructura interna de la FVN, la cual posee un “director ejecutivo” que los representa.

La estructura de segundo piso será la encargada de realizar las negociaciones con la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Subsecretaria de AP y DAP), aunque los PLUT son individuales para cada comunidad al igual que los compromisos de mitigaciòn, corrección y restauración, el marco financiero que permitira la formación del “fondo de compensación ambiental” debe considerarse a nivel de “Sector CAM”, facilitando el manejo técnico y administrativo del modelo CAM.

Durante el desarrollo de la colecta de información primaria que permitió cimentar la propuesta, se considero con los actores locales que la estructura de segundo piso podría ser conjuntamente con la Dirección de Areas Protegidas de colectar la cuota negociada con las comunidades para la creación del “fondo compensación ambiental”, los fondos serán administrados bajo un presupuesto que se incluirá en el “Plan Operativo Anual” desarrollado para el área protegida, con actividades condensadas que permitan el cumplimiento de los acuerdos del CAM entre las comunidades y la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, que incluyan la operativización de las líneas de acción y actividades propuestas en los programas y subprogramas de manejo.

De igual forma desarrollara sus actividades la Fundación Valle Nuevo, a través de la Dirección Ejecutiva, la cual representara a los propietarios del valle central del área protegida, siendo el marco que representara los intereses en el proceso de elaboración de PLUT, negociación y firma de convenios y/o acuerdos.

Nivel 3: “Consejo de Manejo y Conservación del PNJBPR” (CMC)

El consejo de manejo y conservación (CMC) es la supra estructura que aglutinará a los representantes de los diferentes actores claves internos y externos, su función principal será el coordinar con las diferentes instancias de la sociedad civil e instituciones gubernamentales que velarán por la adecuada implementación del enfoque y modelo de compensación ambiental.

En forma preliminar se sugiere la integración del CMC de la siguiente manera:

1 representante titular de cada “sector CAM”
2 representantes de la Dirección de Areas Protegidas (SEMARN)
1 representante de los gobiernos locales (a establecer)
1 representante de cada programa y proyecto identificados como actores claves;
1 representante de la Fundación Moscoso Puello.

En total el CMC estará integrado por 10 miembros, los cuales serán los enlaces con cada uno de los organismos de base e instituciones gubernamentales, sobre el marco técnico, administrativo, legal y financiero de la implementación de las acciones a desarrollar producto de los “fondos de compensación ambiental” y las medidas acordadas a nivel comunitario e individual de mitigaciòn, corrección y restauración de ecosistemas (recursos naturales). Producto del desarrollo de los PLUTs y los convenios y/o acuerdos de CAM.

El CMC tendrá como estructura operativa a la “Unidad Técnica de Implementación” (UTI), proponiéndose que desarrolle los siguientes roles y funciones:

 Estructurar a nivel de marco lógico los puntos de acuerdo establecidos entre las comunidades y/o propietarios individuales y SEMARN;
 Establecer los indicadores sociales, económicos y ambientales que permitirán la implementación de un sistema seguimiento y evaluaciòn de los acuerdos y/o convenios CAM;
 Asistir técnicamente a la administración del área protegida y organizaciones de base en la implementación de acciones operativas a nivel de mitigaciòn, corrección y restauración de ecosistemas en el área protegida;
 Desarrollar conjuntamente con las estructuras de nivel 1y 2, los planes operativos anuales (POAs) para la implementación del Plan de Manejo General y los PLUT, conciliándolos en un Plan Operativo Anual General (POAG);
 Conjuntamente con las arquitectura institucional y la administración del PNJBPR, colectar los mostos asignados en los acuerdos y/o convenios CAM , integrando a los POAs y POAG un presupuesto producto de la fiscalización de los fondos percibidos cada año;
 Evaluar faltas e incumplimientos de los acuerdos y/o convenios CAM y recomendar al CMC y estructuras de nivel 1 y 2, acciones para subsanar la faltas e incumplimientos incumplimientos identificados;
 Desarrollar acciones, estudios y/o evaluaciones especiales a solicitud del CMC.

La UTI no debe de visualizarse como una administración paralela a la del PNJBPR, sino como parte integral de la estructura operativa, la constitución a nivel de personal y equipo de la UTI prevendría de un porcentaje (20 a 30 %) del global del “fondo de compensación ambiental” y de fondos asignados por la SEMARN.

Es obvio que el Plan de Manejo del PNJBPR, debe de concebir una propuesta de personal para operativizar los programas y subprogramas a desarrollarse durante su periodo de ejecución, si no se cuenta con el personal necesario para el desarrollo de las actividades propuestas en los programas y subprogramas el Plan de Manejo pasaría a ser un documento de buenas intenciones y base para el desarrollo de infraestructura y equipamiento que finalmente no brindaría un soporte aceptable al manejo y conservación de los ecosistemas y recursos naturales del área protegida.

4.4.2.2 Instrumentos (herramientas) operativos, de monitoreo y seguimiento para la implementación del modelo CAM

El desarrollo del enfoque y modelo CAM para el PNJBPR, tiene como instrumentos operativos:

 Plan de Manejo;
 Plan Operativo Anual;
 Plan de Uso de la Tierra;
 Sistema de seguimiento y evaluaciòn integral (SSEI);
 Convenio y/o acuerdos entre SEMARN, comunidades y propietarios individuales.

A continuación se describe cada uno de los instrumentos dentro del contexto de la implementación del enfoque y modelo CAM.

Plan de Manejo del PNJBPR

La Ley de Medio Ambiente (64-00) y la Ley Sectorial de AP, indican que el instrumento para el manejo y administración de un arrea protegida es el “Plan de Manejo”, el cual a través de una resolución administrativa (SEMARN) establece por un periodo no mayor de cinco años las acciones prioritarias a desarrollar para conservar los ecosistemas y recursos naturales. Otras definiciones sobre los planes de manejo nos indican:

“…Es un instrumento de planificación que guía y controla el manejo de los recursos protegidos, los usos del área protegida y el desarrollo de los servicios requeridos…” (UICN, 1990).

“…Instrumento que contiene los objetivos, normas y lineamientos generales que guían el manejo de un área protegida…” (Cifuentes Miguel, 2000).

“…Es un documento técnico y normativo que contiene el conjunto de decisiones sobre un área protegida en las que, con fundamento estrictamente basado en el conocimiento científico y en la experiencia de las aplicaciones técnicas, establece prohibiciones y autorizaciones específicas y norma las actividades que son permitidas en las Áreas Protegidas, indicando en detalle la forma y los sitios exactos donde es posible realizar esas actividades…” (Ley Sectorial de Áreas Protegidas, 2005, RD).

Se puede concluir que el Plan de Manejo permite dictar sobre bases científicas, técnicas, legales, consuetudinarias y administrativas propuestas que permitan lograr los objetivos de manejo y administración del área protegida, en el presenta caso del Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier.

Un alegato común y en los últimos años a nivel regional bastante utilizado es sobre la viabilidad de la implementación de los Planes de Manejo, misma increpancía que se debe de retomar al momento de visualizar cual escenario seria el apropiado a desarrollar el Plan de Manejo del PNJBPR, un primer escenario basado en la realidad y necesidades de conservación y manejo que propone la implementación del enfoque y modelo CAM o bien uno mas conformista al establecer un manejo clásico y coercitivo que a demostrado su ineficacia y repercusiones negativas sobre la administración de las áreas protegidas.

El actual Plan de Manejo del PNJBPR tiene un reto al igual que el resto de los Planes de Manejo de la Cordillera Central, ser otro mas de los planes cadenciosos donde sus resultados no pasa a ser mas que un mero ejercicio de planificación mental y de buenas voluntades, o revolucionar el sistema de administración y manejo del área protegida a proponer innovación que podrían lograr a mediano y largo plazo no solo el cumplimiento de los objetivos de conservación de la categoría de manejo, sino la participación proactiva y organizada de los actores de la sociedad civil e instituciones gubernamentales que permitan el nacimiento de la sostenibilidad biológica, social y financiera del área protegida.


Plan Operativo Anual (POA)

El segundo instrumento de planificación es el Plan Operativo Anual, documente que busca planificar en forma practica los programas y subprogramas contenidos en el plan de manejo dentro de un espacio de tiempo determinado que por lo general es un año (12 meses), por lo general para la elaboración del POA se utiliza un marco lógico donde se consignan las actividades, subactividades, criterios e indicadores dentro de un marco cronológico.

La mayoría de áreas protegidas utilizan al POA como su única herramienta de planificación, desarrollada principalmente por el administrador del área protegida y equipo de guardaparques. En el caso de los POAs a desarrollar dentro del enfoque y modelo CAM, buscan la participación proactiva de los actores que integran la arquitectura institucional, para ello se sugiere el desarrollo inicial de POAs individuales por comunidad y/o sector CAM, basado en los compromisos adquiridos producto de los resultados de los Planes de Uso de la Tierra (PLUT) y de los convenios CAM.

Los POAs individuales serán después aglutinados en forma participativa para generar un Plan Operativa Anual General (POAG), que permitira la unificación en un solo documento base que dirigirá el marco operativo técnico y financiero del área protegida.

En un sentido particular el POAG se transformara en el instrumento de mayor importancia para la implementación del Plan de Manejo, PLUTs, SSEI y convenios CAM. Siendo la ruta de operativización que los diferentes niveles de la arquitectura institucional, la administración del área protegida y la UTI utilizaran para evaluar anualmente la ejecución y cumplimiento de las líneas de acción propuestas en los programas y subprogramas del Plan de Manejo.

Plan de Uso de la Tierra (PLUT)

El Plan de Uso de la Tierra (PLUT) para conservación, debe considerarse como una primera aproximación dentro del ciclo de planificación operativa del Plan de Manejo de área protegida. Su principal aporte es que permite desarrollar, a partir de un diagnostico rápido, una visión de manejo por parte del propietario; esto es, el escenario futuro para la finca o/y comunidad, integrando las variables productivas, ecológicas, económicas y sociales.

Esta visión, recogida en una serie de mapas temáticos y en normas generales de uso, junto a la misión general propuesta en el Plan de Manejo, acorde a los objetivos de conservación, debe ser la carta de navegación y el punto de partida para cualquier actividad socioproductiva en el área protegida.

El proceso de planificación del área protegida, orientado a generar como resultado del PLUT, consiste básicamente en recopilar la información existente y recabar la faltante para comprender el escenario ecológico, económico y socioproductivo en el cual se pretende intervenir, identificando lo principales valores de manejo y conservación, desarrollando una propuesta de ordenamiento de uso que garantice su manejo y refleje las expectativas de los usuarios de la tierra, disminuyendo con ello los conflictos socioambientales surgidos del uso de la tierra. (ver metodología PLUT, Kit PNJBPR)


Figura 8: El PLUT en el contexto de la planificación de áreas protegidas

Fuente: Melgar, M./2005

La principal función del PLUT es servir como instrumento para el desarrollo del marco técnico, administrativo, legal y financiero por el cual se desarrolle el y/o los convenios entre las comunidades y propietarios individuales y la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Brindando la información necesaria para el desarrollo a nivel comunitario y de sectores territoriales de las acciones de mitigaciòn, corrección y restauración de ecosistemas. Como de además del marco participativo que da origen a la arquitectura institucional.

A partir de los PLUTs se desarrollaran los POAs comunitarios y/o de sectores CAMs que serán integrados en el Plan Operativo Anual General (POAG), el cual se transforma en el principal instrumento de operativización del Plan de Manejo del PNJBPR.
Sistema de seguimiento y evaluaciòn integral (SSEI)

Al aprobarse el Plan de Manejo del PNJBPR dentro de un enfoque y modelo de CAM, debe de desarrollarse a corto plazo un “sistema de seguimiento y evaluaciòn integral”. El SSEI debe considerar los diferentes ámbitos y variables a dar seguimiento y evaluar durante el periodo de implementación del Plan de Manejo, Planes de Uso de la Tierra, Planes Operativos Anuales y los Convenidos CAM.

Para ello es importante desarrollar un sistema de criterios e indicadores en lo siguientes ámbitos:

 Ámbito biológico (indicadores biologicos)
 Ámbito social
 Ámbito económico
 Ámbito agroproductivo
 Ámbito hidrológico
 Ámbito paisajístico

Pudiéndose incorporar de acuerdo al modelo de criterios e indicadores a utilizar otros ámbitos a dar seguimiento y evaluar, considerando como base los resultados de los estudios biologicos, socioeconómicos, agro productivos y de zonificación. El SSEI será el instrumento utilizado por la Dirección de Areas Protegidas y la administración del PNJBPR para evaluar el nivel de implementación del Plan de Manejo y de los compromisos adquiridos a nivel operativo y financiero por parte de los beneficiarios del enfoque y modelo CAM.

El SSEI se sugiere sea generado y operativizado por la “Unidad Técnica de Implementación” bajo la coordinación y supervisión de la Dirección de Areas Protegidas y la administración del PNJBPR, la UTI presentara informes periódicos al Consejo de Manejo y Conservación, instancia que dictaminara en forma participativa los avances de la implementación del Plan de Manejo y el modelo CAM.

Convenio y/o acuerdos entre SEMARN, comunidades y propietarios individuales

Tomando como base los resultados técnicos de los Planes de Uso de la Tierra, se realiza un proceso de negociación que permitira establecer los tipos de acciones físicas y financieras de “compensación ambiental”. Los convenios y/o acuerdos deben contener los aspectos técnicos, legales y financieros que los actores claves estan dispuestos a convenir con la SEMARN con el fin de desarrollar un “modelo de compensación ambiental”.

Es evidente que los acuerdos deben de elaborarse dentro de un contexto legal, el cual debe de ser establecido por la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales y los actores ha ser involucrados en el desarrollo del modelo CAM, considerando en una primera fase cierto grado de flexibilidad considerando que se desea el desarrollo de un “prototipo” que paulatinamente se fortalecerá y en un futuro cercano con una alta de posibilidad de extrapolarse a otras áreas protegidas de la Republica Dominicana. Sentando las bases para el desarrollo de un programa más amplio y ambicioso de “Pago de Servicios Ambientales” a desarrollarse para la zona núcleo, zona de amortiguamiento y región de influencia del PNJBPR.

Como se ha indicado anteriormente la firma del convenio y/o acuerdo CAM debe de negociarse en forma independiente con cada “sector CAM” dada las características socioproductivas y ambientales de cada sector. Siendo los PLUTs la base técnica que permitira establecer las líneas de acción a desarrollar para mitigar, corregir y restaurar los ecosistemas dentro y cercanos al área productiva.

Los diferentes instrumentos solamente tendrán viabilidad si se desarrollan e implementan en forma conjunta, bajo una misma visión de desarrollo, hay que recordar que el PNJBPR posee otras potencialidades y necesidades debiendo desarrollar un Plan de Manejo realista que priorice las acciones a desarrollar durante el periodo de cinco años de vigencia.

El Plan de Manejo además fuera del contexto del “enfoque y modelo CAM”, necesita generar “planes temáticos” específicos, habiendo identificado tres de ellos:


1. Plan temático de educacion e interpretación ambiental: Prioritario es el desarrollo de una estrategia para el área protegida (factiblemente a nivel de la cordillera central) de educacion e interpretación ambiental dirigida a las comunidades internas y externas que permitan fortalecer la empatia con la conservación y protección de los recursos naturales y biodiversidad contenida en los ecosistemas del PNJBPR. La Fundación Moscoso Puello posee experiencia como documentación en el tema de educacion ambiental, específicamente tratándose de “ecosistemas de montaña” por lo que se recomienda el potencializar dicha experiencia para el desarrollo futuro del plan temático de educacion ambiental del PNJBPR.

2. Plan temático para desarrollo ecoturístico: La búsqueda de nuevos nichos o alternativas socioeconómicas para las comunidades y/o propietarios internos del área protegida es imperativo, para reducir la presión sobre los recursos naturales, la mejor opción considerando los potenciales de área protegida es el desarrollo de un proyectos ecoturísticos a nivel comunitario y/o individual. Siendo importan considerar la existencia del Cluster Ecoturistico Vegano, que contando con el apoyo técnico y financiero de USAID impulsa el desarrollo de nuevas opciones turísticas a nivel de Republica Dominicana.

3. Plan temático de control y vigilancia: Una gran parte del éxito de un programa o plan de control y vigilancia es el desarrollo de acciones a nivel preventiva, estas acciones necesitan la creación conceptual y operativa de vínculos y alianzas estratégicas entre la Dirección de Areas Protegidas (la administración del PNJBPR) y los actores claves de la sociedad civil organizada e instituciones gubernamentales, el parque tanto por su forma física y tamaño tiene varios flancos que aun incrementando el numero de guardaparques a su estado optimo (74 en dos turnos) no se darían abasto para la protección y vigilancia, el éxito recae en la creación de una estrategia que permita a través de la educacion ambiental, prevención y acciones coercitivas reducir el impacto de actividades ilícitas sobre los recursos naturales del área protegida, como también reducir el riesgo del mas temido enemigo del PNJBPR que los “incendios forestales” cuya historia evidencia el impacto sobre los recursos naturales y la biodiversidad.

4.4.3 Medidas de compensación ambiental

En forma general las medidas de compensación ambiental se pueden dividir en dos grupos:

4.4.3.1 Medidas de mitigaciòn, corrección y restauración ambiental

Como producto del desarrollo del Plan de Uso de la Tierra (PLUT), los actores a nivel comunitarios y/o individual, determinan bajo un marco técnico los impactos negativos que las actividades socioproductivas estan causado sobre los recursos naturales y biodiversidad de los ecosistemas. Impactos que identificados a través de efectos directos e indirectos sobre el territorio que ocupan.

Las medidas de mitigaciòn, corrección y restauración deben considerar el nivel de impacto actual y las técnicas que permitan la reducción de dicho impacto a corto y mediano plazo, dentro de un proceso de consenso que viabilice su implementación.

Aunque a priori no es factible determinar cuales podrían ser las medidas de mitigaciòn, corrección y restauración, considerando que parte de ellas no solo son productos de la identificación, sino del proceso de negociación y consenso entre los usuarios (comunidades y/o propietarios individuales) y la SEMARN, en un contexto general se pueden indicar los siguientes:

 Implementación de criterios e indicadores de “Buenas Practicas Agrícolas” (BPA);
 Reducción de agroquímicos de categoría “altamente toxico”, con incorporación de sistemas de Manejo Integral de Plagas (MIP);
 Integración de agricultura orgánica a los sistemas agroproductivos de ciclo corto, mediano y permanente;
 Implementación de sistemas agroforestales;
 Exclusión de sistemas de producción agropecuario dentro del área protegida;
 Implementación de sistemas de conservación de suelo;
 Restauración de ecosistemas en áreas de cultivo con pendiente mayor al 40 %;
 Reforestación, veda o manejo de regeneración natural en áreas identificadas como criticas para el manejo agroproductivo;
 Fomento a actividades asociadas a practicas ecoturísticas y agroecoturisticas;
 Mitigaciòn de impactos causados por la construcción, manejo y uso de acueductos;
 Veda absoluta para uso del suelo a 15 metros mínimo de cauces de ríos, arroyos y cañadas;
 Mantenimiento y reparación de caminos para evitar erosion y erodabilidad;
 Desarrollo de proyectos de reforestación en zonas circunvecinas al áreas agroproductivas;
 Reubicación de usuarios de suelo en áreas identificadas como criticas, ecosistemas frágiles o cercanía a cauces de agua;
 Erradicación de animales domésticos (perros y gatos), dentro de la comunidad y/o finca;
 Uso de tracción animal para desarrollo de practicas agroprodutivas (veda de uso de maquinaria);
 Reducción de áreas agrícolas a través de la utilización de sistemas agroproductivos bajo techo;
 Desarrollo de áreas especificas para manejo de desechos sólidos o preferentemente la extracción de desechos sólidos fuera del área protegida;
 Participación en actividades asociadas a educación e interpretación ambiental;
 Construcción de letrinas aboneras, para el manejo de excretas humanas;
 Conformación voluntaria de “brigadas de control y combate de incendios forestales”.

Las anteriores medidas deben considerarse como un ejemplo básico de los posibles acuerdos suscritos en base al desarrollo de PLUT a nivel comunitario y/o individual. La lista de medidas a nivel de mitigaciòn, corrección y/o restauración es clave para el desarrollo del SSEI, por lo cual es importante realizarlo en forma técnica y participativa, estableciendo por el equipo de planificación las acciones claves a