Hoy más que nunca, el ser humano se encuentra ante una disyuntiva histórica para el futuro de las generaciones venideras.
La problemática actual que viven las organizaciones, se manifiesta en
una desmotivación por parte del ser humano que las integra, al no
encontrar en ellas, el sentido de trascendencia que éste por su
naturaleza busca imprimir en cada una de sus acciones.
Las organizaciones gubernamentales no han sido capaces en una gran
mayoría, de encausar todas las potencialidades del ser humano y lograr
que éste le encuentre sentido pleno a su trabajo porque no hay algo más
allá del “trabajar por trabajar”, no se han preocupado por el hombre que
por su naturaleza, aspira a la perfección, y dado que las organizaciones
no pueden funcionar sin el hombre, éste se podría convertir en el motor
que la organización necesita, para en conjunto con los recursos
materiales, financieros y tecnológicos, lograr la organización
productiva que el País necesita.
Y sin importar que en la actualidad nuestros niños, jóvenes y adultos se
encuentren preocupados por el futuro incierto que se ve en el horizonte
en materia laboral y profesional, estoy convencido que el hombre es
capaz de resolver la encrucijada, de formar organizaciones productivas
que en lugar de desalentar e infundir miedo y frustración ante el
futuro, animen y estimulen la inteligencia de los hombres, para que
éstos de una vez por todas, den el todo por el todo y se pongan manos a
la obra, para conquistar el mundo y entregar a las generaciones
venideras organizaciones con grandes oportunidades de desarrollo,
grandes retos por cumplir y grandes aspiraciones por lograr.
Durante mucho tiempo y a través de diferentes manifestaciones, nos hemos
dado cuenta de todos los problemas que se generan en las diferentes
organizaciones lucrativas o no lucrativas, como por ejemplo: quiebras,
huelgas, manifestaciones, protestas, violencia, corrupción, daños
ecológicos, que son generados principalmente por no tener una visión de
futuro clara que le permita a las organizaciones lograr sus objetivos
planteados, y sin esa visión la incertidumbre se apodera de todos los
recursos que concurren en las organizaciones trayendo como consecuencia
los problemas antes citados.
Por lo anterior el buscar estrategias de solución es de vital importancia y por supuesto inevitable ya que postergar el tomar en serio este asunto de las organizaciones podría traer consigo fuertes problemas sociales.
Por otro lado al realizar a fondo este trabajo y tener resultados, beneficiará no solo a los dueños de las organizaciones y a los gobernantes, sino también a la población en general, evitando entre otras cosas incertidumbre, brotes de violencia, mayor delincuencia, desintegración familiar, etc.
Las circunstancias que rodean el problema de las organizaciones gubernamentales son muy variadas, sin embargo las más importantes son:
§ Falta de una política de estado a largo plazo
§ Falta de una visión de futuro de las Organizaciones
§ Falta de capacidad del hombre para enfrentar y resolver esa visión de
futuro ( si la hubiera)
§ Falta de integración de los 4 recursos más importantes con que cuenta
una organización (humanos, financieros, tecnológicos y materiales)
§ Las comunidades no están preparadas para un reto de semejante
magnitud.
La realidad es que estamos ante una problemática mundial en materia de productividad y esto ha quedado más en evidencia con la reciente crisis financiera, económica y social que inició en el pasado reciente en los Estados Unidos de Norteamérica y que ha repercutido de forma dramática en otros países obligando a prácticamente a todos los gobiernos del mundo a tomar medidas extraordinarias para no caer en ese torbellino que amenaza con crecer antes que disminuir.
Algunos gobiernos occidentales incluidos México, han olvidado ser productivos y se han dedicado tristemente a especular, a engañar y a vivir artificialmente. Olvidando que la fuerza de un país y de la riqueza es la productividad real, la que se logra en base al sacrificio, al esfuerzo y a la tenacidad de sus hombres y mujeres, con la guía de un verdadero liderazgo y no como algunos que actualmente conocemos que son caricatura de los grandes hombres.
Lo anterior entre otras cosas pudiera repercutir seriamente en el
municipio de Guadalajara, Jalisco, México, ciudad de resonancia nacional
e internacional en todos los aspectos, si no se toman las medidas
adecuadas y seguimos peleando entre nosotros olvidando que debemos ser
productivos cada uno de los tapatíos en el lugar en que nos encontremos,
en la trinchera que nos toca defender y en la avanzada que nos toca
conquistar.
El municipio de Guadalajara se ha caracterizado por ser cuna y origen de
grandes hombres que han encabezado movimientos de trascendencia
nacional. Y es por lo antes expuesto que pretendo proponer a los hombres
actuales de este municipio (sobre todo a sus gobernantes) un modelo de
Dirección Estratégica que basado en una seguridad pública que le de
tranquilidad al pueblo, en la vivencia de principios y valores éticos y
que desarrollando e imprimiendo calidad en todas las acciones
realizadas, logremos todos juntos la competitividad tan anhelada en el
concierto internacional. Pero lo anterior requiere de un liderazgo y
conducción de la organización gubernamental; que con la aplicación de
los elementos anteriores además de retribuirle al ciudadano que paga sus
impuestos, con servicios de calidad, pongan al municipio de Guadalajara
a la vanguardia del desarrollo Nacional.
Al realizar las premisas anteriores algunos pudieran cuestionar que esto
se trata de rescatar el orgullo tapatío, pues están en lo cierto; y el
tiempo por venir ante la celebración inminente de los juegos
Panamericanos a realizarse en esta gran Metrópoli, nos presenta la
oportunidad maravillosa de poner manos a la obra y demostrarle al país y
al mundo que hemos sido y somos un municipio que se crece ante las
adversidades y logra sus metas y objetivos con toda eficiencia y
puntualidad.
Es indudable que muchos se podrán resistir a pensar tan solo ya no
digamos creer, que los servidores públicos del municipio puedan trabajar
con valores, con calidad, y ser competitivos.
Más aún desarrollar su talento creativo e innovador, algunos otros
dudarán de que esos servidores se comunicarán de una manera eficiente y
le darán a conocer oportunamente a la ciudadanía sus logros, así como
sus errores y fracasos; es posible que algunos digan que no son capaces
de tomar decisiones, de no saber negociar, de ser ineptos en el manejo
de conflictos, de no saber administrar el tiempo de manera eficiente y
por sobre todas las cosas que son incapaces de trabajar en equipo.
Para tristeza y desencanto de muchos servidores públicos, lo
anteriormente expuesto es un estigma que hemos arrastrado durante mucho
tiempo, sin embargo estoy seguro y creo que hay una reserva de
servidores públicos en el municipio que no solo han resuelto la
problemática anterior, sino que cotidianamente se esfuerzan y luchan por
servir a la ciudadanía que es el objeto de su función pública; y es ahí
precisamente en esa pequeña levadura donde centraré mi análisis y
fundaré mi propuesta para que de esa semilla florezca el espíritu de
renovación, de compromiso, que todos los servidores públicos deben
tener, no solo para darle satisfacción a la ciudadanía sino para lograr
los grandes cambios que nuestro municipio requiere ante los retos
presentes y futuros que enfrenta y enfrentará esta hermosa Metrópoli.
Algunos sin duda se preguntarán y ¿por qué Guadalajara será la cuna de
este movimiento productivo en las entidades públicas? Porque estoy
convencido que en esta tierra y en sus hombres, se dan los elementos
suficientes para emprender tal aventura…
Filosofo.
Master en desarrollo organizacional y humano.
Doctor en ciencias de la administración.
México.
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