“Que el nuestro sea un tiempo que se recuerde por el despertar de una nueva reverencia ante la vida; por la firme resolución de alcanzar la sostenibilidad; por el aceleramiento en la lucha por la justicia y la paz y por la alegre celebración de la vida”. La Carta de la Tierra (del inglés The Earth Charter) declaración internacional de principios y propuestas de corte progresista. Año 2000.
La ecología y el pensamiento:
Al iniciar este artículo de opinión con este segmento, extraído precisamente de La carta de la tierra y con el que finaliza este documento tan importante para las naciones (La Carta a la Tierra), podemos desde ya, tener presente la finalidad de crear conciencia entre mis amigos lectores de tener presente temas de interés para una mejor calidad de vida entre los seres humanos. Así pues la ecología; termino de gran impacto y noticia permanente por nuestros medios de comunicación masivos en estas décadas. Hoy tema central de este alegato. Si bien podemos ubicar su esclarecimiento en diversas fuentes, desde la impresa hasta las magnéticas, sin dejar aun lado con la que nos topamos a diario y recrea nuestra imaginación la hablada. Sin embargo utilizaremos una fuente confiable y segura, reconocida por todos y fácil de corroborar; nuestro diccionario de la lengua española - Vigésima segunda edición, quien define a la ecología como la Ciencia que estudia las relaciones de los seres vivos entre sí y con su entorno. Es decir implica un conjunto de actores como se puede analizar, con papeles que por serendipity no determinados y actos, que deben ser consecuentes, que recrean muchas y permanentes escenas, en donde juntos conceptúen un gran todo dentro del planeta en que vivimos. Por ello es de vital importancia que nuestras acciones sean conducidas por los pensamientos de Preservación; el proteger y resguardar anticipadamente los recursos y enigmas naturales, con los que hoy día contamos y el de Conservación; inexcusablemente seguir manteniendo de su permanencia, para el bienestar de nuestra generación y el bienestar de generaciones futuras, dando a conocer nuestro Pensamiento; una vez nos nutrimos con temas encaminados al eje ecológico y medio ambiental, de ese conjunto de ideas propias y quizás inspiradas por lo que palpamos en el presente o en nuestro pasado, que nos hace reflexionar y hacer un pare, para tomar las mejores decisiones y rutas en pro del mejoramiento.
Hechos evidentes al despertar cada día:
Por ejemplo y tal vez siendo realista, sin ser crudo y con la única finalidad de mejorar nuestro estado actual frente al pensamiento ecológico; traigo a memoria unas de las tantas consecuencias que producen nuestras no adecuadas acciones, acciones que realizamos conscientemente, o por nuestros propios intereses muchas veces egoístas y aun teniendo la información actualizada y a la mano, lo que nos deja como una gran enseñanza; que el tema en el fondo es de formación ecológica y no de información, pues esta ultima ya sabemos donde obtenerla, y que al despertar cada día se siga minimizando las noticias sobre desastres cualquiera que fuere el área. Empecemos a nombrar los grandes impactos reconocidos a nivel mundial; la Destrucción de la Capa de Ozono, quien nos protege de los rayos ultra violeta, el Calentamiento de la Tierra, las llamadas Lluvias Ácidas , la Destrucción de los Bosques y Selvas Tropicales, la Desertificación, la Extinción de Especies Animales, la Disposición Final de los Deshechos Tóxicos, la Contaminación de los Océanos, y así entre muchas otras consecuencias mucho mas complejas que se pueden evitar con tan solo recapacitar de verdad y trabajar junto al deber ser.
Valoración personal de lo que se ve y se siente:
La historia nos muestra que los tiempos cambian y así los estilos o filosofías de vida, lo vemos y lo podemos sentir aun sin estudiarla, las herramientas, los medios, las formas de hacer nuestras actividades y por ende los resultados quizás estos, mayor soportados o quizás se obtienen esos resultados de manera mas rápida actualmente, pero al hacer hincapié en El Pensamiento Ecológico, como pieza clave para preservar y conservar nuestro entorno visiblemente hacemos honor a quien nos facilita la vida y de quien obtenemos recursos para mantenernos vivos, a pesar del tiempo y los efectos que ocasionan nuestra manera de proceder que sin lugar a dudas causa impactos a muchas áreas como por ejemplo la económica, la sociocultural, la tecnológica, en el área de la salud, pero también causa efecto en la ecología y tan serios como los de cualquier aspecto anteriormente mencionado, para rescatar esto uno de los principios II. Integridad ecológica punto 8. De La carta a la tierra, Nos muestra que Impulsar el estudio de la sostenibilidad ecológica y promover el intercambio abierto y la extensa aplicación del conocimiento adquirido c. Asegurar que la información de vital importancia para la salud humana y la protección ambiental, incluyendo la información genética, esté disponible en el dominio público. Sin importar raza, religión, cultura o país de origen; es deber de todos informarnos y ser proactivos y formarnos para ayudar a que el pensamiento ecológico se transmita y aportar así a tiempo con la preservación y conservación del medio ambiente que nos rodea, recordemos que si es posible, ejemplo tenemos y que también se puede hacerse y es que todos podemos hacerlo, lo que necesitamos es un poco de voluntad y animo para sembrar la semilla de conocimiento que tenemos en los demás y evitar catástrofes futuras y daños irreparables a quien nos ha llenado de favor, es la realidad de hoy día la que nos exige este tipo de posturas por medio del cual podremos aportar de manera eficiente y eficaz a que un tema mundialmente relevante y que pide a gritos estar presente, con voz, boto y rostro en el escenario de la alineación humana tome su lugar.
Recordemos somos pieza clave de nuestro planeta y de lo que en el existe, así. De las decisiones que tomemos sobre sus partes en el presente, dependerá su saludable futuro.
Frase ecológica: Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras el género humano no la escucha. Víctor Hugo.