Estrategias tecnológicas para empresas manufactureras cubanas

Autor: Jorge Félix Carmona Peña

Estrategia y dirección estratégica | Tecnología e internet

11-03-2011

En el presente trabajo se hace un estudio de estrategias tecnológicas, se emiten criterios de la vinculación entre la gestión tecnológica y las estrategias empresariales. Así como se esboza la necesidad de la implantación de las mismas en la empresa manufacturera cubana con el fin de alcanzar los niveles de competitividad necesarios, tanto para el mercado nacional como el internacional.

Introducción

A lo largo de la historia mundial se ha demostrado que las revoluciones tecnológicas conducen a cambios en el paradigma tecnoeconómico con una generación de sistemas tecnológicos que tienen una dinámica común. Van expandiendo su acción por las diferentes ramas y sectores hasta abarcar la casi totalidad de la economía. Conducen a profundos cambios estructurales y son capaces de transformar el modo de producir y vivir de las regiones, países y hemisferios poblaciones.

Dentro del marco de la situación internacional actual, cada vez más en crisis económica, nuestro país tiene como política un trabajo sostenido encaminado a constituir un modelo alternativo que pone al hombre en el centro, y prioriza la solución de sus principales necesidades de manera sostenible. Para que este modelo sea viable es necesario que la empresa estatal socialista demuestre que puede ser tan o más eficiente que la empresa capitalista, que sea capaz de competir y ganar en el mercado internacional, que detecte y satisfaga en el momento preciso las necesidades de los clientes, que conviva en un equilibrio armónico con el medio ambiente y que se supere a sí misma de manera constante, adaptándose a los cambios del entorno.

Uno de los sectores que lucha por mejorar el desempeño de sus empresas y contribuir adecuadamente a la lucha de la sociedad cubana, es el sector de la Industria Ligera y dentro de ella las empresas que a su vez son de subordinación local (Industrias locales) y que juegan un papel fundamental en la vida y el desarrollo socioeconómico de la población.

Este tipo de empresa adolece alto nivel de obsolescencia tecnológica, aun cuando los compromisos productivos son definitorios en el desarrollo del territorio donde están enclavadas.

Por todo esto se hace necesario en estas empresas realizar estudios encaminados al diseño de estrategias tecnológicas alineadas a los objetivos estratégicos de las organizaciones a partir de diagnósticos tecnológicos.

Desarrollo

La estrategia y la tecnología

Ante todo se hace necesario, en primera instancia, dejar sentada cual es la concepción de estrategia empresarial que adoptaran los autores en el presente material.

Según Ramos (1999) la estrategia empresarial es un proceso orientado a la consecución de ventajas competitivas sostenibles, siendo el resultado de la combinación de otros dos procesos, uno formalizado, deliberado y estructurado en dos fases: Una primera fase de elaboración o diseño de la estrategia de acuerdo a la misión de la empresa y la correspondencia entre el entorno externo (oportunidades y amenazas) y el entorno interno (fortalezas y debilidades) y una segunda fase puesta en práctica a partir de la estrategia elaborada adaptándose para ello la estructura organizativa y los sistemas administrativos y desplegando los recursos en función de la estrategia.

La estrategia para Pavón Morote & Hidalgo Nunchera (1997) es el esquema que da sentido y coherencia al conjunto de decisiones y los responsables de las mismas, siendo el resultado de un proceso de numerosas interacciones, negociaciones y conceptualizaciones entre el personal directivo de la organización. Su objetivo principal es el desarrollo de capacidades específicas de gestión y responsabilidades de carácter organizativo y administrativo, que sean capaces de conjugar las decisiones estratégicas y operativas en todos los niveles jerárquicos.

Planteó Ansoff (1976) que la estrategia es un proceso planificado siguiendo un guión y soportado por diferentes técnicas (objetivos, presupuestos, programas y planes).
Es criterio de lo autores adoptar la posición donde se entenderá como estrategia la que guía el comportamiento de la empresa en el presente y futuro abarcando el ámbito general de la organización como un todo único y coherente, para obtener ventajas competitivas y la que propone explicar las grandes opciones de la empresa que orientarán de forma determinante sus decisiones sobre las actividades y estructuras de organización, y así mismo fijar un marco de referencia en el cual deberán inscribirse todas las acciones que la empresa emprenderá durante un determinado período temporal. [Pavón & Hidalgo (1997)].

Diversos autores como: Menguzzato & Renau (1991), Pavón Morote & Hidalgo Nunchera (1997), Bowman (1990), Gimbert (1999), Gárciga (1999), han definido de forma conceptual tres niveles específicos en la estrategia empresarial: Primer Nivel de Estrategia Corporativa, Segundo Nivel de Estrategia de Negocio y Tercer Nivel de Estrategia Funcional en el cual se define cómo utilizar y aplicar los recursos y habilidades dentro de cada área funcional de cada unidad estratégica de negocio a fin de maximizar la productividad de dichos recursos.

El tercer nivel de la estrategia tiene como objetivo básico el promover acciones de carácter estrictamente competitivo, basándose en el conjunto de directrices de carácter corporativa y de negocio, encontrándose de hecho que la ventaja competitiva obtenida sea sostenible por el mayor período de tiempos posible en la mayoría de las funciones de la empresa o áreas de negocio [Pavón Morote & Hidalgo Nunchera, 1997].

Para establecer las estrategias de una organización se ha venido considerando a la tecnología y la innovación como fuerza creciente en los últimos años, debido a la importancia que ambos elementos han adquirido como resultado, entre otros factores, de la rapidez creciente del cambio tecnológico y de los mercados y por tanto de la competencia.

Dos razones fundamentales vinculan directamente a la estrategia de la empresa con la tecnología y determina en la importancia de la gestión de los recursos tecnológicos. La primera viene dada por el hecho de que una de las vías más sólidas para elevar el desempeño de una empresa, cumplir con efectividad con el objeto social definido (caso de las empresas cubanas sobre todo las que no tienen competidores en el mercado nacional) y para alcanzar las fuentes de ventajas competitivas expuestas por autores como Porter (1982) y Schlie (1999), es el empleo al máximo de las potencialidades de la empresa y de las tecnologías más pertinentes con sus procesos y sus necesidades. La otra razón radica en las potencialidades, sinergias y ventajas (no explotadas en la mayoría de los casos) que existen en la utilización al máximo y en diferentes áreas, del saber tecnológico básico o núcleo tecnológico de la empresa. [Morín & Seurat, 1998].

A criterio de los autores, una de las definiciones más completas de tecnología, es la aportada por Child [1974], la que se entiende como el conjunto de conocimientos e información propios de una actividad que pueden ser utilizados en forma sistemática para el diseño, fabricación y comercialización de productos o la prestación de servicios, incluyendo la aplicación adecuada de las técnicas asociadas a la gestión global.

Específicamente orientada hacia el sector empresarial, Dilworth [1992] la define como las habilidades, técnicas, procedimientos, equipos y sistemas empleados para llevar a cabo un trabajo.

La tecnología, desde el punto de vista de la competitividad empresarial

Hoy en el mundo la tendencia actual en este sentido es que aquellas organizaciones que han logrado alcanzar un estado de avanzada en sus tecnologías mantienen hoy una estrategia para el desarrollo de estas incorporadas al hombre o capital intangible.

En la actual empresa cubana el desarrollo tecnológico, no debe verse aisladamente, sino formando parte de un sistema único e integrador, configurado desde la base de tecnologías relacionadas.

Para esto se hace necesaria la creación de estrategias tecnológicas en las organizaciones, principalmente en las empresas manufactureras, que permitan la elaboración de un traje a la medida para garantizar de forma paralela la integración de la gestión del conocimiento o capital intangible y adquisición de nuevos equipamientos. La primera para garantizar una mejor utilización de las tecnologías existentes, que conlleve a lograr mejores niveles de desarrollo en la organización del trabajo y por consiguiente un aumento en la productividad. La segunda para sustituir aquella tecnología que no cumpla con las exigencias de la competencia y con las metas u objetivos estratégicos que se haya trazado la empresa.

Un ejemplo donde se materializa la necesidad de la creación de una estrategia tecnológica como la expuesta en este material, es la Empresa Provincial de Confecciones y Calzado, perteneciente al Grupo Empresarial VICLAR. Donde a pesar que se han dado los primeros pasos con la compra de nuevos equipamientos, propuestas de acciones organizativas en algunos de sus talleres, aun no se tiene definida una estrategia al respecto, lo que genera que independientemente de las acciones tomadas no se tiene claridad de cómo llegar al objetivo final.

Conclusiones

La empresa manufacturera cubana está necesitada de implantar estrategias tecnológicas que aseguren un avance definitivo en su gestión para así lograr una eficiencia y eficacia en el logro de sus objetivos permitiendo el logro de un aumento de la satisfacción de sus clientes nacionales y la inserción los mercados internacionales.

Recomendaciones

Se recomienda continuar realizando estudios que aborden la importancia, así como las ventajas que conlleven a la implantación de estrategias tecnológicas en las empresas manufactureras cubanas, para de esta forma fomentar la utilización de las mismas.

Bibliografía

(1) Pavón J.; Hidalgo A. (1997). “Gestión e Innovación un Enfoque Estratégico”. Ediciones Pirámides S.A.. Madrid.
(2) Menguzzato M.; Renau J.J. (1997).“La Dirección Estratégica de la Empresa. Un enfoque innovador del management”. La Habana. Cuba.
(3) Bowman C. (1990).“Administración Estratégica”. Prentice Hall Americana. Reino Unido
(4) Gimbert X.; Colectivo de Autores (1999).“Como elaborar un Plan Estratégico en la Empresa”. Cuaderno Cinco Días. ESADE. España.
(5) Gárciga J.R. (1999).“Formulación Estratégica. Un Enfoque para Directivos”. Editorial Félix Varela. La Habana.
(6) Porter M.A. (1982). “Estrategias Competitivas”. México: Cecsa.
(7) Schlie T. W. (1999). “La Contribución de la Tecnología a la ventaja competitiva” “Manual de Gestión en Tecnología”. En Gaynor. G (editor jefe). Mc Graw-Hill Interamericana S.A. Santa Fe de Bogotá.
(8) Morin J.; Seurat R.(1998). “Gestión de los Recursos Tecnológico”. Fundación Cotec para la Innovación Tecnológica.

Ing. Jorge Félix Carmona Peña - lidieskyarrobaeahvc.hidro.cu

Ingeniero Industrial, estudiante de la décimo tercera edición de la maestría en dirección del Centro de Estudios de Dirección Empresarial de la Universidad Central “Martha Abreu” de las Villas. Director Técnico productivo de la Empresa Provincial de Confecciones y Calzado del Grupo Empresarial VICLAR. De nacionalidad Cubana.

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