El progreso de México ha estado ligado a la mística de su cultura tradicional milenaria, a la pujanza de su raza, la exuberancia de sus paisajes, la grandeza de sus metrópolis y, no menos importante en los últimos años, a los aciertos de sus líderes, que han visto en la biodiversidad y el cuidado de sus recursos naturales, una oportunidad de gestionar políticas que integren económica, social y ambientalmente el desarrollo sostenible del país.
Uno de sus más representativos líderes es el Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Juan Rafael Elvira Quesada, designado por el por el Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, Felipe Calderón Hinojosa, para el periodo 2006-2012.
Mexicano de nacimiento, Juan Rafael Elvira Quesada, realizó estudios de Licenciatura en Ingeniería Agrícola, en la Universidad Nacional Autónoma de México y de Maestría en Ciencias en Ingeniería Agrícola, en Silsoe College, Cranfield Institute of Technology, National College of Agricultural Engineering de Bedfordshire, Inglaterra.
En su larga carrera en la administración pública, se destacan los cargos desempeñados como Subprocurador de Inspección Industrial de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa); y el de Subsecretario de Fomento y Normatividad Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), entre otros.
Nadie mejor que él para ponernos al tanto de la realidad ambiental de su país, específicamente en lo que a gestión ambiental empresarial se refiere y al uso sostenible, o sustentable como lo citan los mexicanos, de los recursos naturales en uno de los países más representativos de la cultura y política latinoamericana, sede de la Cumbre de Cambio Climático, Conferencia de las Partes (COP) 16 en la ciudad de Cancún, donde se centrará la atención del mundo, máxime al finalizar el Año de la Diversidad Biológica, declarado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Secretario Juan Rafael Elvira Quesada ¿Considera el desarrollo sostenible un modelo viable en Latinoamérica?
El desarrollo sostenible, o sustentable como le llamamos en México, es el único desarrollo posible para el presente y para el futuro de México, de Latinoamérica y de todo el planeta.
Muchos estudios y diagnósticos, como las evidencias científicas reportadas por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés) o la Evaluación de Ecosistemas del Milenio (EM), demuestran esto, porque el desarrollo sustentable no compromete las posibilidades de vida digna del ser humano y porque considera la protección de los recursos naturales en que se basa.
¿Cuáles cree que son las potencialidades ambientales de México en la región y cuál sería su impacto económico?
Nuestra riqueza natural puede y debe ser fuente de riqueza y bienestar para nuestros pueblos. Destaco en primer término nuestro potencial para la conservación y el secuestro de carbono. Este servicio ambiental puede comercializarse y los ecosistemas de Latinoamérica tienen un altísimo potencial a ser aprovechado.
Sabemos que para alcanzar nuestras metas de mitigación de emisiones de
gases efecto invernadero necesitamos tecnologías innovadoras y limpias.
Por eso, apoyamos los esfuerzos para desarrollar los incentivos
necesarios para su desarrollo y difusión.
En este sentido, México promueve la continuidad de las actividades del
Grupo de Expertos sobre Transferencia de Tecnología de la Convención
Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, y la exploración
de vías para el aprovechamiento pleno de las opciones, así como el
potencial tecnológico existente para la mitigación y adaptación al
cambio climático.
Estamos trabajando para que 26% de la electricidad provenga de fuentes renovables en el 2012 y hemos creado un fondo nacional de mil millones de pesos para apoyar esta transición. Actualmente, tenemos 25 proyectos eólicos, cuyo potencial de reducción anual de bióxido de carbono o su equivalente es de 4.28 MtCO2e (Metric tonne carbon dioxide equivalent). Si esta cantidad se vendiera en los mercados europeos de carbono, por ejemplo, se obtendría un beneficio de 69 millones de dólares. Algunos de estos proyectos ya han obtenido bonos de carbono en el Mecanismo para un Desarrollo Limpio. Tal es el caso de La Venta II en el estado de Oaxaca, que a la fecha ha recibido reducciones certificadas de emisiones por 150.064 toneladas de bióxido de carbono o su equivalente.
Con esto nos colocamos a la vanguardia y seguiremos buscando esquemas de energía limpia. En Oaxaca estamos construyendo 2.500 MW. México se convertirá en el país de Latinoamérica más avanzado de energía renovable, eólica en especial, y uno de los 15 más importantes en todo el mundo.