JARDINERO Ó ADMINISTRADOR?

Autor: Lic. Haroldo E. Herrera Monterroso

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02-2005

Texto

La mayoría de Administradores nos enfrentamos todos los días a problemas administrativos, los cuales debemos analizar, atacar y corregir. Estos problemas son originados por muchas causas y a la vez ocasionan un mayor número de efectos para nuestras organizaciones.

El dilema realmente está en poder determinar dentro de esos problemas cuales de ellos son CAUSA y cuales son EFECTO, la tarea parece muy sencilla pero en realidad no es así. La frontera entre las causas y los efectos algunas veces no es visible y para delimitarla es necesario tener mucha visión y criterio.
 
Aparentemente, la solución más sencilla y rápida, es atacar los EFECTOS y ni siquiera buscar las CAUSAS, a tal punto que nos reservamos el antídoto que nos ayudó a corregir ese efecto para cuando vuelva a surgir, y lo más irónico es que nos sentimos orgullosos por haber resuelto el problema.
 
El mejor ejemplo, es el del Jardinero que corta las hierbas de hojas verdes que crecen a la par de los rosales y guarda las tijeras podadoras para cuando vuelvan a crecer, sin tratar de arrancar las raices de esas hierbas por temor a lastimarse con las espinas del rosal.
 
La función del administrador es muy parecida, pues muchas veces solucionamos los efectos de nuestros problemas, pero no indagamos sobre sus verdaderas causas por temor a encontrar barreras (espinas) que hagan más difícil nuestra labor.
 
Definitivamente la búsqueda de las verdaderas causas de nuestros problemas es dolorosa, sin embargo la recomendación es simple, trate de ver todos los problemas como EFECTO y cuando encuentre la posible
 
CAUSA vuelva a verla como EFECTO, solamente aceptando este reto logrará determinar la verdadera CAUSA, solucionar los problemas de raiz y olvidarse de ellos por un buen tiempo.
 
El esfuerzo se compensa, pues cada CAUSA, puede reflejarse en un sin número de EFECTOS (supongamos 10), obviamente será menos laborioso encontrar una solución para la CAUSA y no 10 soluciones para los 10 EFECTOS, además las soluciones a los efectos serán consecuencia de solucionar la causa.
 
En conclusión; debemos atacar las causas y no los efectos, aunque la tarea no termina allí, el dilema Causa-Efecto es más grande, cuando nos damos cuenta de que todas las causas llegan a ser efectos y todos los efectos pueden ser causa de otros efectos,

 a tal punto que el círculo se cierra, es una simple cadena en la que encontrar el eslabón principal puede ser la de nunca acabar, pero…
 
…No se desanime, con mucha visión y criterio puede llegar a determinar la verdadera CAUSA del problema, y en ese momento considerese realmente un Administrador y no un Jardinero.

 Su tarea se verá recompensada con un jardín impecable, lleno de rosales limpios y sin hierbas que podar.
 

Lic. Haroldo E. Herrera Monterroso - hharoldoarrobaintelnet.net.gt 

Licenciado en Administración de Empresas, con Maestría en Reingeniería y Tecnologías de Aseguramiento.  Consultor y capacitador, en las áreas de recursos humanos, desarrollo organizacional, planificación estratégica, organización & métodos y reingeniería

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