Puedo proporcionar medios ilimitados de ataque y defensa".- Leonardo Da Vinci en su carta pidiendo empleo al Conde de Milán
¿Qué darías por tener un buen empleo? Uno que te permita alimentar a tu familia; que te dé lo suficiente como para liberar tu creatividad; que te aleje de la obsesión y la “excesiva conciencia”; que te deje tiempo para socializar; que te rete para sacar lo mejor que tienes; que te enfrente contigo mismo, y vencer.
El progreso personal ha estado detrás de las grandes migraciones de
la humanidad desde que empezó la historia de la civilización. Con tal de
mejorar, se cambia de nacionalidad, de lenguaje, de comida, de
costumbres y valores. Se dejan mares por montañas, el calor por el frío,
lo familiar por lo desconocido. Nada parece detener al espíritu que
quiere avanzar y optimizar el futuro para sus descendientes.
De ahí la importancia de leer el mercado laboral y el entorno de
negocios para anticipar, en la medida de lo posible, las oportunidades.
Si un empleo es destino. ¿Cuál es, entonces, el empleo del futuro? ¿Qué
habilidades van a demandarse? ¿Dónde está el hueco?
Para referenciar al empleo del futuro, volteemos al empleo del pasado. O
por lo menos al empleo de la Europa Renacentista donde guerras y
batallas territoriales eran cosa de todos los días.
Da Vinci, de 30 años de edad, se encontraba desempleado y aburrido en su
natal Florencia. Mostrando dotes de gran vendedor, digno de la mejor
pieza de correo directo de nuestros días, Da Vinci le redacta una carta
ofreciendo sus servicios al Duque de Milán, Lodovico Sforza:
“…Habiendo, gran señor, visto y considerado los experimentos de todos
aquellos que posan como maestros en el arte de inventar instrumentos de
guerra, y encontrando que sus invenciones no difieren en ninguna forma
de las comúnmente utilizadas, le solicito una entrevista a su Excelencia
para compartirle algunos de mis secretos.
Puedo construir puentes sólidos, ligeros, fuertes y portátiles, que
podrán ser utilizados para perseguir y derrotar al enemigo; y otros más
robustos que soportarán el fuego y el asalto”.
Da Vinci aseguraba que también podía:
1.- Demoler cualquier fuerte desde sus cimientos si no estaban formados
sobre piedra; 2.- Hacer un cañón ligero fácil de transportar, y que su
humo le causaría gran terror al enemigo; 3.-Construir silenciosamente
pasajes subterráneos para pasar debajo de trincheras enemigas y ríos;
4.-
Elaborar carruajes cargados de artillería para que rompieran
filas enemigas; 5.-Proporcionar medios ilimitados de ataque y defensa.
Como anticipándose a la reacción de Sforza, agrega: “En tiempos de paz,
puedo darle a su entera satisfacción la construcción de edificios
públicos y privados, y conducir el agua para uso común de un lugar a
otro. Adicionalmente, puedo esculpir en mármol, bronce o barro, y en
pintura puedo hacer lo mismo que cualquiera, independientemente de quien
se trate”.
Para cerrar, ofrece una demostración gratuita:
“Y si algo de lo que afirmo le pareciera a alguien imposible o
impráctico, me ofrezco a hacer demostraciones y pruebas”.
La persuasión de sus letras fue demasiado para Sforza que de inmediato
le dio trabajo a Da Vinci. Sus servicios estaban en sincronía con los
tiempos. Sforza de seguro pensó que era mejor tenerlo en su equipo que
en el de su rival.
El Da Vinci en su versión moderna, ¿quién es? ¿Qué es lo que el Zeitgest
de negocios actual y futuro demandan?
Los Ingenieros Químicos casi son una especie en extinción, por lo menos
en nuestro país; esta “fiebre” ya pasó. La secuencia, a grosso modo,
siguió así: continuaron los Ingenieros Industriales reafirmando la nueva
vocación de los mexicanos (adiós a la agricultura). Luego fueron los
financieros que parecieron darle una diferenciación a las empresas, y
recientemente se le cedió el paso a los de sistemas y tecnología. Los
mercadólogos aparecen cada vez más en el mapa en función de la necesidad
de enfocarse más hacia el mercado.
Pero lo que sigue, según Lester Thurow, economista del MIT
(Massachussets Institute of Technology), es el CKO (Chief Knowledge
Officer).
Como el CEO (Chief Executive Officer) tiene demasiado trabajo operativo,
es función del CKO proveer inteligencia de tecnología y de sus
interacciones con la economía y la sociedad.
Bill Gates, según Thurow, es el mejor ejemplo del CKO que cede la
operación a Ballmer para enfocarse y “ver cómo tecnologías emergentes
pueden interrelacionarse y formatearse en estándares”.
Es tema del CKO si la firma debe inventar, comprar, vender o rentar
nuevas tecnologías, así como encargarse de que la tecnología fluya a lo
largo de la organización y que el capital intelectual generado se
integre en un sistema formal para redistribuirse.
El CKO está asociado a temas de innovación, la generación de ventajas
discontinuas, los puntos de inflexión en las industrias. Otros autores
prefieren el término de CIO Chief Innovation Officer.
También está asociado a temas de modelos de negocio, ya que las
innovaciones se centran en su configuración. Entrados en acrónimos, por
qué no el CBMO (Chief Business Model Officer). Éste estaría encargado de
orquestar, por ejemplo, que se diseñe en Seattle, allegarse de insumos
de Minas Gerais, manufacturar en Guangzhou, armar en Reynosa, y vender
en EUA y Europa.
El dominio del CBMO sería amplio e incluiría: selección de mercado meta,
propuestas de valor, alcance de la oferta, integración hacia atrás y/o
delante, sistemas de manufactura, requerimientos de capital,
investigación, time to market, estructura organizacional, entre otras.
De las posibilidades mencionadas y las no mencionadas, lo más
concluyente es que los roles y funciones cambian aceleradamente, y que
los marcos mentales y las posiciones tradicionales son cada vez más
cuestionables, confusas e interesantes.
Horacio Marchand -
horacioarrobahoraciomarchand.com
MBA (Universidad de Texas en Austin, 1991), Lic. Administración de Empresas (ITESM, Campus Monterrey, 1980)
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |