También nos permite comprender mejor lo que hoy llamamos Cadena de
Valor, la evolución del Comercio Electrónico y algunas otras cosas.
Hoy día el término Cadena de Valor parece sustituir a la tradicional
expresión Canal de Distribución, del mismo modo que se favorece el uso
de otros términos como logística de distribución y otras que hacen
referencia a algún aspecto en particular de dicha cadena.
Al principio de la década de los 90's se desarrolló la sencilla pero
poderosa idea de que las empresas no deben ser vistas en términos
funcionales, divisionales o de productos y mercados, sino en términos de
procesos. Los elementos de la Cadena de Valor son aquellos relacionados
con el proceso de efectividad operacional.
Aún así, la importancia de usar el término tradicional Canal de
Distribución radica en que permite darnos cuenta que a través de ese
canal sucede un flujo en dos sentidos de bienes físicos, servicios,
dinero, títulos de propiedad, información, promoción y riesgo.
Normalmente algunos de estos flujos se dan en un solo sentido: los
bienes y servicios se mueven de la empresa hacia el cliente, mientras
que el dinero lo hace en sentido contrario. Sin embargo, debemos
considerar que todos los flujos contrarios se dan en el caso de una
devolución.
La información es algo que decididamente fluye en ambos sentidos a
través del canal de distribución. Y el riesgo. Por ejemplo, el cliente
corre el riesgo de que el producto no le sea entregado en la forma y
tiempo que él espera, mientras que el proveedor corre el riesgo de que
el cliente no le pague en la forma y tiempo en que el precio fue
pactado. O corre el riesgo de que el producto o servicio que él ofrece
no sea siquiera solicitado.
Es gracias a estos flujos y a la realización de las actividades
relacionadas con ellos que se hace posible que una persona adquiera la
posesión de algo mediante un intercambio que sucede convenientemente en
términos de lugar y tiempo para ambas partes.
Y es pensando en estos flujos y actividades que debemos diseñar un canal
de distribución que efectivamente sea un puente de enlace entra cliente
y proveedor, respondiendo a las necesidades y requerimientos de ambos.
El distribuidor o intermediario, entonces, juega un papel importante.
Es lógico pensar que el precio del producto aumente a través del canal
en términos de del costo de estas actividades, riesgos y flujos, pero
también como consecuencia de un mayor valor agregado en términos de la
utilidad de tiempo y lugar, así como en términos de la posibilidad real
de poseer el bien o servicio.
El uso de intermediarios resulta no sólo de la imposibilidad de vender
directo al cliente, sino también de la falta de recursos para hacerlo o
de la posibilidad de ganar más a través de los intermediarios que
vendiendo directamente. En general, debiéramos generalizar que el uso de
intermediarios está en función directa del valor agregado que puedan
aportar a los involucrados en un intercambio comercial.
El servicio a domicilio, las tiendas propias y las salidas de fábrica
son opciones válidas para llevar productos directamente de la fábrica al
cliente, pero pocas empresas están dispuestas a invertir tiempo, dinero
y esfuerzo para desarrollar un contacto directo cuando alguien lo puede
hacer en forma más eficiente y efectiva, si no por otra razón, al menos
por el hecho de dedicarse a distribuir múltiples productos.
La verdad es que pueden o no haber intermediarios y aunque Bill Gates
describe el comercio electrónico como un capitalismo sin fricciones y
Philip Kotler usa hoy en día el término m - marketing, con relación al
marketing móvil que resulta de la conexión inalámbrica, haciendo
referencia ambos a la desaparición de los intermediarios, vale la pena
mirar primero hacia atrás.
En primer lugar, podemos visualizar que a través de los años han
evolucionado distintos tipos de tienda. Tal vez podríamos listarlos en
un orden tal que nos permita visualizar el cambio que su evolución ha
significado tanto para el desarrollo urbano como para nuestros estilos
de vida:
· Almacén general (única tienda en el centro del pueblo)
· Mercado popular (bienes perecederos principalmente)
· Tienda de la esquina (pequeño almacén general)
· Tienda de especialidad en el centro (ropa, muebles, etc.)
· Tienda de departamentos (en el centro de la ciudad)
· Autoservicios (alimentos y artículos para el hogar)
· Tiendas de conveniencia (surtido limitado, horario extendido)
· Centros comerciales en los suburbios (tiendas de departamentos junto a
tiendas de especialidad)
· Salidas de fábrica (alejadas de los centros urbanos)
· Hyper o Mega tiendas, club de precios, etc.
Sin duda nuestros hábitos de compra han cambiado sustancialmente desde
que acostumbrábamos a ir de compras al centro de la ciudad, hasta la
visita y paseo al centro comercial de nuestros días.
Antes de considerar los cambios que el comercio electrónico ha traído a
nuestras vidas, debemos visualizar la evolución que la venta sin tienda
ha tenido a través de los años, ya que el fenómeno en si mismo no es
nuevo, puesto que existen diferentes tipos de venta sin tienda:
· Casa por casa (enciclopedias, artículos para el hogar)
· De persona a persona (cosméticos, joyería), o a un grupo (recipientes
de plástico)
· Venta por catálogo, entregando por correo o mensajería pedidos hechos
por correo o por teléfono
· Venta por televisión, entregando por correo o mensajería pedidos
hechos por teléfono
· Máquinas expendedoras (golosinas, refrescos, cigarros, cajeros
automáticos)
· e - commerce con entrega electrónica
· e - commerce sin entrega de bienes
Los primeros dos tipos de venta sin tienda no requieren de herramientas
tecnológicas. Hardware y Software hacen su aparición a partir del correo
y del telégrafo. De ello, se deriva una reflexión, ya que en su momento
ni el correo, ni el teléfono, ni la televisión, ni aún el fax, dieron
lugar a una redefinición del mundo de los negocios como la que estamos
viviendo con el internet. No existieron el mail - commerce, el phone -
commerce ni el fax - commerce.
Saque sus propias conclusiones, pero a mi me parece que por lo que
debemos estar preocupados no es por el comercio electrónico como tal,
sino por la correcta definición de modelos de negocio que operen
exitosamente, independientemente de su plataforma tecnológica.
Estudios: Maestría en Administración (ITESM, Campus Monterrey, México, 1977); Licenciado en Administración de Empresas (ITESM, Campus Monterrey, México, 1974) Especialidad: Su trabajo de consultoría se centra en las áreas de planeación estratégica de mercados e información para la toma de decisiones. Imparte en la EGADE el curso de Mercados y Clientes. Actividad Profesional: Fue profesor del Departamento de Mercadotecnia del Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey, y director de la carrera de Licenciado en Mercadotecnia del mismo Campus. Trabajó en Cervecería Cuauhtémoc-Moctezuma en la gerencia de Planeación Estratégica, gerencia de Investigación de Mercados, gerencia de Desarrollo de Nuevos Productos, gerencia de Marcas Regionales y gerencia de Marca Dos Equis Lager y Sol. Estuvo en Publicidad Clave como director de Operaciones de la agencia y, junto con otros socios, estableció su propia agencia de publicidad, Criterio y Creatividad Publicitaria, en la que fungió como director general. Fue también director de Mercadotecnia del Grupo Financiero Banorte. Actualmente, se desempeña como consultor independiente. joseidomarrobaprodigy.net.mx
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