Un roto para un descosido
03-2005
Finalmente se animó. Tenía 63 años y la señora sentía que su tiempo
estaba terminando. Publicó un aviso de ocasión: “señora de 63 años busca
sostener relaciones sexuales con hombres que le caigan bien”. Y su vida
tomó un giro sorprendente: hombres desde 35 años en adelante
respondieron a este aviso tan directo. La señora decidió escribir un
libro sobre sus aventuras.
Todavía no leo su libro y no estoy seguro de querer leer detalles
sobre el tema, pero hay que reconocerle a la señora valor. Igual y sus
ambiciones podrían haber sido un poco más “elevadas”: conocer artistas,
intercambiar diálogos profundos con filósofos, o ayudar a la gente
necesitada; pero ella tenía claro su objetivo y cada quién. De seguro se
divirtió a lo grande.
Demanda y oferta.
Hace unos años un buen amigo que en la actualidad trabaja en Nueva York,
quería hacer su maestría en la Universidad de Northwestern. Un problema:
no tenía dinero. Aplicó a diversas organizaciones para obtener beca,
hizo lo que pudo via métodos tradicionales y frustrado, decidió publicar
un aviso de ocasión en Los Angeles Times: “mexicano busca quien le ayude
a financiar su maestría en Estados Unidos”.
Respondieron tres personas y una obtuvo la oportunidad de pagarle sus
estudios. Era una señora de edad (no la misma con la que empezó esta
columna) que tenía dinero, un buen corazón y prácticamente sin
parientes. Ella quería hacer una diferencia en la vida de alguien, y ese
aviso de ocasión que místicamente apareció una mañana de lectura con
café en mano, fue la respuesta.
Esta señora norteamericana además acabó por convertirse un una gran
amiga de la madre de mi amigo: viajaban juntas, se recibían mutuamente
en sus casas, charlaban las horas.
Terminó la maestría y llegó la boda. Vino la señora a México como
testigo de honor. Al llegar al salón me la señalaron: de complexión
robusta, rubia, de pelo corto y con una gran sonrisa. Me saludó
efusivamente. Yo le di un beso en la mejilla como agradeciéndole o algo
así. No era para menos.
Demanda y oferta.
Cuando una demanda se empata con una oferta el precio parece pasar a
segundo término; aunque nunca deja de contar y al final se convierte en
parte de la transacción, lo importante es encontrar un satisfactor que
llene el hueco.
E-Bay se ha convertido en parte de la cultura occidental. Es el gran
mercado de los Domingos o el de las Plazas de centros urbanos de grandes
capitales, pero traducido a Internet. Se vende y se compra de todo, de
lo más raro, extraño, loco, degenerado, hasta lo más tierno, romántico y
único.
Para todo hay mercado y los avisos de ocasión son un deleite para
psicólogos, evolucionistas, y comunicólogos (números telefónicos
omitidos a propósito):
¿Idiomas? “Maestra Nativa”.
¿Belleza? “Cursos intensivos de Colometría moderna”.
¿Viaje? “San Juan directo, Plateros San Juan, Villa Hidalgo, Moroleón,
Chiconcuac”.
¿Banquetes? El Borreguito, tacos de trompo, incluye gringas, frijolitos,
botana, menudo, desde 30 hasta 500 personas. Atendemos pedidos
urgentes”.
¿Internacionales? “Laredo compras personales, autobús, los jueves”.
¿Domésticos? “Muchacha de rancho, 3 veces a la semana o toda la semana,
$140 diarios, entrada y salida”.
¿Servicios? “Desarmo Minivans, Caravant, Aereostar y Voyager”.
¿Emprendedor? “Se vende o renta carnicería con subestación.
Refrigeradores sin escarcha”.
¿Animales? "Hermosa pareja de canarios anidando, jaulas de oro”.
¿Ropa? “Deportes sublimadora automática”.
¿Entretenimiento? "Shows de Chip and Dale, Muñequitas atrevidas,
superhéroes con bailables de samba, salsa, merengue, a domicilio.
Servicio garantizado”.
¿Zapatos? “Vendo 150 pares de botas”.
¿Ropa especial? “Rento preciosos vestidos de novia y de fiesta,
accesorios”.
¿Personales? "Aura, conócela en foto y video, estudio de alta
tecnología”.
¿Masajes? “Sólo para Supermanes, super masaje afrodisíaco”.
¿Personajes? "Super paquete, show, 100 pizzas, piñata, refrescos, mesas,
sillitas, video $2200 pesos”.
En una interesante variante, aparece un aviso de ocasión que se limita a
dar las gracias a una vidente, y tres anuncios arriba aparece el anuncio
de esta misma persona que anuncia soluciones para: “problemas amorosos,
morales, económicos, espirituales, pérdidas; yo los resuelvo”.
Demanda y oferta.
A nivel empresa, cuando el hueco se llena y se tiene éxito entonces
llega la competencia que quiere hacer lo mismo. Siguen los seguidores,
los oportunistas y empresarios que quieren capitalizar una tendencia.
Empresas ganadoras y profesionistas competentes dependen justamente del
grado en que llenan huecos, ocupan nichos, se acomodan en los vacíos.
Como dice el Principio de Gauss: dos empresas no pueden subsistir si
ganan dinero de la misma forma. Esta conclusión se extrapoló y se acuñó
basado en un experimento de biología, donde se colocaban microorganismos
en una probeta y se observó que si eran de la misma especie, morían; si
eran de diferentes especies sobrevivían y se desarrollaban.
Por eso el tema de la diferenciación y la cacería de nichos. Este es uno
de los principales trabajos del mercadólogo o para el caso, de
cualquiera que quiera operar con éxito en el mercado: o se está
explotando un nicho, o no tiene viabilidad el negocio.
Hay millones de giros nuevos que todavía están ahí esperando que se
descubran. A veces es por el lado de la demanda que le grita a la oferta
para que se haga presente; a veces es hasta que aparece la oferta para
que entonces se empiece a generar una demanda que estaba ahí latente.
La oportunidad sobre la cual se monta una nueva empresa tiene caducidad:
se modifica, crece, cambia de forma, se evapora. Es un arte la búsqueda
de huecos. Es un éxito detectarlos y llenarlos, o en su caso, crearlos.
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Horacio Marchand
MBA (Universidad de Texas en Austin, 1991), Lic.
Administración de Empresas (ITESM, Campus Monterrey, 1980)
www.horaciomarchand.com
horacioarrobahoraciomarchand.com