Si no se tiene el conocimiento o no se tiene presente, la posibilidad
de compra es remota. De ahí que las empresas inviertan millones de
dólares en publicidad masiva con la idea de ganar un pedazo en la mente
de los prospectos (top of mind / share of mind).
El sexo ha sido por mucho uno de los temas favoritos de la industria y
sigue siendo popular. Pero utilizar fotos, ideas, o frases con
connotaciones sexuales puede ser una señal de que se agotó la
creatividad de la agencia y/o de los encargados de los comerciales.
En cualquier caso, el sexo es controversial y esto cambia según la
cultura de la que se trate.
El sexo en la publicidad se utiliza en todo el mundo. En un estudio
realizado por Leo Burnett (una de las agencias publicitarias más
grandes) se pueden observar las diferentes percepciones que se tienen
sobre el sexo en el mundo.
En Gran Bretaña, por ejemplo, la conclusión fue que al igual que los
temas raciales, de política o religión, el sexo no es un tema
"correcto". Pone a los ingleses nerviosos e incómodos. Sin embargo, el
tema aparece en películas, televisión y anuncios. Un directivo de Leo
Burnett de Londres resume que "la hipocresía británica se rige por la
decisión de permanecer apenados e incómodos con relación al sexo en vez
de enfrentar los complejos y madurar".
Estados Unidos, por su parte, considera que lo correcto es hablar claro
y sin pena con los niños sobre el sexo, pero mostrarlo en la publicidad
es considerado inapropiado. Los estadounidenses argumentan que su
sociedad es muy crítica sobre sus propias creencias y acciones.
En Francia, el sexo no se esconde. No solamente es aceptable que se
hable de este tema abiertamente, sino que imágenes de sexo o desnudos no
causan asombro ni intimidan.
La juventud y la belleza son sumamente importantes para la cultura
italiana y el sexo es un complemento pasional y hermoso. Los italianos
encuentran gran belleza en las imágenes, pero tienen que ser elegantes,
románticas -el seno de una mujer es arte, el torso desnudo de un hombre
es escultura-.
México sigue con la idea de "tapar" el tema. La mujer debe ser virgen y
el hombre un machista. No es un tema del que se hable abiertamente,
puede ser incómodo o inapropiado. Abundan las campañas en contra de los
anuncios "sexosos", sin embargo, sobre todo la sociedad adulta sabe que
cada vez se hace más común el tema, más aún entre los jóvenes, aunque se
rehúsen a creerlo o aceptarlo.
El sexo, como tema de un anuncio, se utiliza para promocionar desde ropa
hasta autos. Este tipo de anuncios quizá tenga éxito, o la gente los
recuerde más; pero ¿y la creatividad? ¿Realmente compramos un coche, por
sexy? ¿Las mujeres se pondrían un vestido muy escotado para lucir
sexualmente atractivas aún sabiendo que no tienen el cuerpo esquelético
de la modelo?
El sexo se empezó a utilizar como una herramienta de diferenciación y
para generar un mayor impacto. Lo anterior en función del tremendo
bombardeo de mensajes a los que está expuesto la mente, y de ahí la
necesidad de sobresalir. Lo paradójico es que entre más anunciantes
entran al tema de sexo, se va perdiendo el impacto y puede acabar por
convertirse en algo común, o que simplemente le roba a la parte del
mensaje que contiene el carácter comercial.
Recientemente ha surgido el dilema de si la industria de la moda se ha
pasado de la raya con sus anuncios eróticos. La revista D trituró 70 mil
copias de la edición de septiembre del 2000 porque contenía dos anuncios
inaceptables; Benetton -para variar- también incluía anuncios muy
controversiales, mientras que Calvin Klein retiró su campaña de jóvenes
en ropa interior en Times Square, al poco tiempo de su lanzamiento.
Versace insiste en sacar anuncios con modelos y poses que pudieran
interpretarse como lésbicas, mientras que Abercrombie & Fitch
experimentó problemas con su campaña "homoerótica" porque sus anuncios
en blanco y negro incluían hombres jóvenes en las regaderas y desnudos
en la playa. Otro anuncio en Vanity Fair mostraba un hombre de mediana
edad y un joven en una pose romántica en un velero, lo que se veía
claramente como una pareja de homosexuales. A&F sostiene que no se
dirige al mercado homosexual, sino a universitarios entre 18 y 22 años.
El sexo en los anuncios funciona mejor cuando el producto o servicio
puede, por vocación, prometer incrementar el "sex appeal", como un
perfume -capaz de crear deseo- y naturalmente el concepto de lencería de
Victoria’s Secret.
Utilizar el sexo en comunicación no está prohibido; pero la mente
atrevida, abierta, y trabajadora del profesional, aquella que denota
autoestima y valor para arriesgarse, no recurre al sexo como primera
opción.
Definitivamente que el sexo es parte de la vida, pero también lo es la
inteligencia, la curiosidad, la propensión al juego. Al mismo tiempo,
existen necesidades profundas y complejas dentro del psiquis que
disparan diferentes tipos de comportamiento según el motivador que se
tenga enfrente.
Sigmund Freud tenía razón en el importante rol que el sexo tiene en la
formación de la persona, pero Freud no era publicista.
MBA (Universidad de Texas en Austin, 1991), Lic. Administración de Empresas (ITESM, Campus Monterrey, 1980) www.horaciomarchand.com
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |