Nueva realidad de los negocios I
03-2005
Agregar una letra ‘e’ a la descripción del modelo de negocio de una
empresa no necesariamente cambia su definición y tal vez tampoco cambie
su estrategia comercial.
El comercio electrónico en particular y la fiebre de las empresas
punto.com parecen indicar que todo ha cambiado en nuestra manera de
hacer negocios. Reflejo de ello serían términos como e-commerce,
m-marketing, ERP, TI y tantos otros.
También nos da esa impresión la recurrencia frecuente a temas como
Calidad, Satisfacción, Servicio al Cliente, Posicionamiento,
Administración de Categorías, CRM o branding.
Numerosas personas han descubierto recientemente el Marketing como una
valiosa disciplina tanto en lo práctico como en lo académico y están
tratando de mejorar su actuación competitiva a la luz de una orientación
hacia el mercado.
Bienvenidos. Pero sepan que ni todo es nuevo, ni todo lo nuevo es mejor,
ni todo lo anterior estaba mal. Muchas empresas han sido exitosas en el
pasado y muchas lo siguen siendo el día de hoy, a base de hacer bien las
cosas.
Descreo de los profetas del cambio radical que buscan invalidar lo ya
existente, sustituyéndolo por algo que si bien aporta innovación
difícilmente sustituye en su totalidad la forma de hacer negocios.
En realidad no importa tanto que los términos sean nuevos o no, como
tampoco importa tanto si es el fondo o tan sólo la forma lo que ha
cambiado.
No pretendo ser el aguafiestas que va en contra del cambio. Tampoco es
mi intención negar las ventajas que ofrece la tecnología de información,
combinada con los avances de las telecomunicaciones, para la realización
de transacciones de negocio. Ni ignorar las condiciones cambiantes del
entorno económico mundial.
Lo que quiero es rescatar aquello que vale la pena conservar de lo que
llamaríamos la 'vieja economía' y al mismo tiempo, resaltar los
verdaderos valores que la 'nueva economía' aporta a las empresas. Para
ello, más que enfatizar las diferencias entre antes y después, creo que
vale la pena reflexionar sobre las condiciones que han cambiado.
Filosofía Comercial
Desde los años 60, Peter Drucker enfatizó que los clientes son la razón
de ser de toda empresa y a partir de los años 70 Philip Kotler
contribuyó a implementar en la práctica esa orientación empresarial a
través de la filosofía del 'Concepto de Mercadotecnia' y su
operacionalización mediante el enfoque de Administración de
Mercadotecnia.
La transición que han emprendido las empresas al cambiar de una
orientación a la fabricación de bienes a una orientación hacia el
desarrollo de relaciones con sus clientes, proporcionándoles lo que
requieren y garantizando así una relación sólida y rentable con ellos,
es el final de un proceso que ha requerido transitar por otros tipos de
orientación: hacia las ventas, hacia la distribución y hacia el
mercado.
Mercado Abierto
Por lo tanto, la orientación hacia el cliente no es una novedad ni
tampoco una característica distintiva o exclusiva de la nueva economía.
Sí es, desde luego, una condición esencial para el éxito de una empresa
en una economía cada vez más abierta, global e intensamente
competitiva.
En el contexto de un mercado abierto es más fácil entender por qué es
importante elegir segmentos o nichos de mercado, diferenciar productos o
servicios que entreguen un verdadero valor agregado y posicionar marcas
que, en esencia, valgan mucho más que los productos y servicios que
amparan.
Agregar valor a los productos y servicios para desarrollar una lealtad
de marca más sólida es prueba fehaciente de que una empresa ha llegado a
la última etapa de ese proceso de transición.
El mejor indicador de éxito de la empresa es el que muestra la calidad
de la relación entre ella y el mercado que atiende, ya sea que le
llamemos Lealtad o Fidelidad del Cliente. El Valor de la Acción es una
consecuencia de la calidad de este indicador.
Cultura Empresarial
El cambio más importante que las empresas están viviendo no tiene que
ver exclusivamente con la tecnología, sino con una nueva cultura
empresarial en la que toda la empresa está orientada al cliente, y no
solamente un área funcional que llamamos Servicio al Cliente,
Comercialización, Ventas o Mercadotecnia.
Lo que la nueva cultura significa es que debemos cambiar el lente con el
que analizamos a las empresas, desenfatizando un poco los indicadores
financieros tradicionales como el flujo de efectivo, las utilidades o el
valor de la acción.
Lo primero que una empresa orientada al cliente debe analizar son las
respuestas de comportamiento que éstos muestran, como el conocimiento de
marca, preferencia e intención de compra que son requisitos para que las
ventas sucedan. Y las respuestas posteriores a la compra, como la
satisfacción, la repetición de compra y la fidelidad de marca.
Cuando estas respuestas se dan a favor de la empresa y no de su
competencia, entonces se generan los otros indicadores clave de
desempeño. No antes.
Es una cuestión de orden y significa, por ejemplo, que una junta de
consejo o de dirección debe programar en su minuta primero la revisión
de las respuestas de comportamiento y después la revisión de los
indicadores financieros.
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José Ignacio Domínguez
Estudios: Maestría en Administración (ITESM,
Campus Monterrey, México, 1977); Licenciado en Administración de
Empresas (ITESM, Campus Monterrey, México, 1974) Especialidad: Su
trabajo de consultoría se centra en las áreas de planeación estratégica
de mercados e información para la toma de decisiones. Imparte en la
EGADE el curso de Mercados y Clientes. Actividad Profesional: Fue
profesor del Departamento de Mercadotecnia del Tecnológico de Monterrey,
Campus Monterrey, y director de la carrera de Licenciado en
Mercadotecnia del mismo Campus. Trabajó en Cervecería
Cuauhtémoc-Moctezuma en la gerencia de Planeación Estratégica, gerencia
de Investigación de Mercados, gerencia de Desarrollo de Nuevos
Productos, gerencia de Marcas Regionales y gerencia de Marca Dos Equis
Lager y Sol. Estuvo en Publicidad Clave como director de Operaciones de
la agencia y, junto con otros socios, estableció su propia agencia de
publicidad, Criterio y Creatividad Publicitaria, en la que fungió como
director general. Fue también director de Mercadotecnia del Grupo
Financiero Banorte. Actualmente, se desempeña como consultor
independiente.
joseidomarrobaprodigy.net.mx