Con todos estos forzados cambios culturales, es natural que los
actores, sean estos empresarios, productores, consumidores y clientes;
queden sumidos en la más absoluta confusión y perplejidad al no disponer
de herramientas concretas para poder discernir y diferenciar entre la
cultura propia y la ajena.
Llegamos a utilizar el término cultural con ciertos agregados, tales
como la cultura del consumo, cultura del buen beber, cultura americana,
cultura del hacer y del no hacer, cultura deportiva y siguen pero, no
nos animamos, porque ya se ha desdibujado en nuestro acervo a definir
que es realmente cultura.
Ante este estado de cosas, y para que poder hablar con una certera
propiedad, sería conveniente que tengamos en claro de que estamos
hablando cuando mencionamos la palabra cultura antes de agregarle el
complemento. Sino, haríamos como el americano cuando expresa común y
peyorativamente: … “you know” y de hecho que ni el ni nosotros sabemos a
que se esta refiriendo.
En el caso de nuestros clientes, como uno de los actores del escenario
económico y comercial actual, también estos tienen una cultura, en este
caso de consumo, dinámica o estática, cerrada o abierta, pero es una
cultura y que en muchos casos ni el mismo sabe que tiene como patrón de
comportamiento de consumo, y que el empresario debe saber interpretar
para poder luego satisfacer y eventualmente modificar hacia los
atributos de su producto.
Es por ello que previo a la utilización del término, se torna en
imprescindible que reconozcamos una definición previa que valide el
concepto y evite incurrir en malos entendidos.
De hecho que al hablar de cultura estamos refiriéndonos a cualquier
hombre, desde que es una cualidad del mismo, y en consecuencia no
podemos hablar de hombres cultos y no cultos. Ya por el hecho de ser
humano, tiene cultura, la diferencia entre los conocimientos y
habilidades, situaciones geográficas, étnicas, sistemas de creencias, y
posibilidades es lo que nos daría la diferencia cultural entre los
humanos.
Una de las definiciones comunes de cultura indica que es un completo
sistema de creencias con el cual el ser humano es capaz de enfrentar la
problemática que le es propia. De ello podemos deducir que si varia la
problemática, variará la cultura de los individuos y no podemos en
consecuencia generalizar y poner a todos los humanos de un segmento de
mercado en una bolsa común cultural.
Otra de las definiciones de cultura es “la forma en que se hacen las
cosas aquí y ahora”, que también nos estaría indicando que al variar ese
“aquí y ahora” tendremos también diferentes expresiones culturales.
Pero, en todas las culturas hay una de las más importantes y quizá la
más originaria de las aspiraciones del hombre que no es nada mas que el
afán de saber. Lo desconocido siempre le atrae aunque simule rechazarlo
y le provoque temor. Por ello, si de cultura de consumo de nuestros
clientes se trata, y para superar esos temores es necesario que el
empresario que desee crear un espacio monocultural entre su empresa y
sus consumidores o usuarios, se brinde, comunique, informe, instruya, y
solo tratar de imponer lo que a él le parece un buen producto.
Un restaurante étnico oriental no se impone en una plaza occidental
simplemente abriendo sus puertas de un día para otro, sino suavizando el
enfrentamiento entre las culturas con comunicación, información e
instrucción o bien aprovechando la información previa habida en los
comensales que quiere captar sin desear por ello vulnerar la cultura
occidental.
La invasión cultural es ya un hecho en todos los mercados, pero, es
totalmente diferente la aceptación de los atributos de la cultura
entrante, cuando hay información previa relativa a la invasión a la
imposición de productos en usuarios desprevenidos, que tiende fácilmente
al rechazo por un sentir de avasallamiento personal y principalmente
cultural.
Para garantizar el éxito, el plan comercial de incursión a nuevos
mercados o segmentos que deseemos conquistar debiera considerar
seriamente los principios del management y marketing intercultural que
hemos comenzado a esbozar en la presente nota.
Este artículo proviene del sitio: La Venta Profesional © en www.hellerconsulting.com y ha sido escrito por Carlos A. Ledesma. Descubre muchos otros artículos y herramientas en Gestión y Dirección Profesional de Ventas, Calidad en Atención a Clientes y Comercio Internacional.
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