Desde empresas pequeñas, medianas, y hasta en corporativos, se pueden
encontrar diferentes entendimientos de lo que es Marketing en función de
donde lo ubican dentro de la organización, por ejemplo: en una empresa
el departamento de Marketing reporta al de Ventas, en otra es
exactamente al revés; en una le puede reportar a la Dirección General, a
la de Finanzas, o a la de Operaciones.
Empecemos por lo que no es Marketing.
Marketing no es publicidad. El primer paradigma del mercadólogo fue el
creativo y el publicista: un tipo pelón por gusto, que viste de negro,
excéntrico, indisciplinado, pero muy creativo. Pero Publicidad es una de
las múltiples opciones de medios para comunicar un mensaje con un
objetivo de marketing previamente establecido.
Marketing no es investigación de mercados. El segundo paradigma fue el
investigador: un nerd con anteojos que le encanta levantar encuestas y
hacer corridas de multivariante. Pero Investigación de mercados es sólo
una herramienta para averiguar asuntos específicos del mercado, con base
a un objetivo de marketing.
Marketing no es la administración de los artículos promocionales. Muchos
asocian al departamento de marketing como el encargado de hacer
folletos, plumas y camisetas. Éstos son sólo un instrumento de promoción
de marca, que requiere justificarse con objetivos de marketing.
Marketing no es ventas. El enfoque tradicional de ventas es "empujar"
las ventas, llamar, presionar. La mejor forma de vender es idear
mecanismos para que la gente te compre -son dos cosas completamente
diferentes-.
Marketing no es una "función" delegable a un departamento. No se puede
delegar el marketing a un área mientras las demás se desafanan de la
experiencia total del cliente. Involucra a producción -calidad
percibida-, a finanzas -fijación de precios con sentido de mercado y
formas de pago-, a ventas -presentación de producto-, a logística -forma
y tiempos de traslado-. El departamento funciona como catalizador, pero
nunca suplirá al esfuerzo y a la contundencia de una market-driven
company.
Marketing no es una actividad del presente. Los mercadólogos estrategas
están pensando en cómo darle un buen golpe a la competencia, para que
cuando quiera reaccionar le sea costoso.
Marketing no es una función consecuente de una empresa, sino que
conviene que desde un punto de vista de organización, forme parte de la
arquitectura y el diseño del negocio basado en el entregable al mercado.
Por ejemplo las ideas de "siempre precios bajos" (diseño por costos
bajos) es completamente diferente que "30 minutos o es gratis" (diseño
por velocidad).
Sigamos con lo que sí es Marketing.
La definición "tradicional" lo describe como el total de actividades
involucradas en el flujo de bienes y servicios, desde la producción
hasta el último contacto que se tiene con los consumidores después de la
entrega final.
No está mal, pero tiene más fuerza la concepción que hizo Peter Drucker
en 1954: Marketing es, junto con innovación, la única función de una
empresa.
Marketing es una dirección, una actitud, un enfoque, una forma de
desdoblarse hacia el mercado. Las principales empresas del mundo tienen
en la cabeza a algún mercadólogo que ejerce de manera formal o informal,
pero desbocado hacia el mercado y la competencia. Ya pasó la era donde
los enfoques de producción/productividad, así como los financieros, eran
los dominantes.
Una definición un poco más pulida de Marketing: encontrar, desarrollar,
definir e implementar un rumbo para la empresa, en función de una visión
respecto al futuro y donde se tengan o puedan tenerse fortalezas
diferenciadoras sobre la competencia, y que mejor sirva, a los clientes
elegidos y que incluya las implicaciones organizacionales para construir
o explotar esa posición.
Rumbo, porque tiene que ser una dirección congruente y perceptible a lo
largo y ancho de la organización. Lo estratégico es lo táctico elevado a
nivel organizacional y con una inyección de recursos (no sólo dinero),
asimismo ocurre cuando se le "carga" una intención estratégica.
Visión, porque se necesita delinear un curso de acción que sea fácil de
articular para que la organización la entienda y, a través de medición y
compensación, se viva esta "historia del futuro".
Fortalezas diferenciadoras, porque no se trata de hacer las cosas
simplemente mejor que la competencia, sino a construir una propuesta de
valor única en el mercado.
Que mejor sirva al mercado seleccionado, porque ya no se puede servir a
todos. Las estrategias exitosas de marketing son cuando se tiene el
valor de escoger el segmento o nicho de clientes a cual servir, y
hacerlo de una manera única.
Que incluya arreglos organizacionales y de infraestructura para
construir o explotar ésa posición, porque sólo a través de la
orquestación a lo largo de la organización es factible construir y
llegar a esa posición deseada.
Marketing en resumen y sin tanto rollo es: crear, adquirir, retener y
desarrollar clientes. Con esto hay.
MBA (Universidad de Texas en Austin, 1991), Lic. Administración de Empresas (ITESM, Campus Monterrey, 1980) www.horaciomarchand.com
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |