Una estratégica, que permite disipar la incertidumbre y planificar
comercial, patrimonial y financieramente las operaciones; la segunda o
comercial, donde se consideran y aplican las variables del marketing
internacional para penetrar el mercado seleccionado; y una tercera
logística, táctica u operativa, que permite con decisiones inmediatas
estudiar la conexión entre las plazas de origen y destino.
Por falta de dinámica y experiencia en la actividad, es común que el
novel exportador argentino, tienda erróneamente a encarar el negocio sen
un sentido inverso, analizando primero las acciones de corto plazo, para
luego y finalmente aplicar herramientas comerciales no siempre técnicas
despreciando los planos del diseño estratégico.
Esto es principalmente porque se trabaja por impulso, sea presionado por
factores del mercado interno, por parciales o tendenciosas informaciones
de terceros, o tentado por alguna oferta oficial de participación en
feria o misión comercial que no surge de una previa y minuciosa
investigación de mercados.
Ante ello, es fácil sentirse tentado a culpar a terceros de la propia
incapacidad. Así se podrá culpar a la situación política, económica o
social, más allá de que asista la razón por falta de reglas de juego
claras o contención paternal, o se despotricará contra la inoperancia de
los prestatarios de servicios, o en última instancia la culpa debieran
tenerla los mercados externos por no estar esperando y aceptando
prontamente la oferta de nuestros productos.
Este artículo proviene del sitio: La Venta Profesional © en www.hellerconsulting.com y ha sido escrito por Carlos A. Ledesma. Descubre muchos otros artículos y herramientas en Gestión y Dirección Profesional de Ventas, Calidad en Atención a Clientes y Comercio Internacional.
Conéctate con GestioPolis
¿Qué hay de nuevo?
Lo que se está compartiendo
Otros artículos que te van a interesar
Explora todas las publicaciones por tema