CONSOLIDACIÓN Y SOSTENIMIENTO DE LOS CLIENTES ACTUALES
En este orden de ideas el estratega de mercadeo debe iniciar su labor de
marketing con una conciencia clara acerca de que su primer prioridad
debe estar centrada en sostener y consolidar la relación de la empresa
con sus clientes actuales.

Sostener el total de clientes que adquieren nuestros productos, supone
adoptar medidas para evitar que acudan a la competencia, mientras que
consolidar la relación se refiere a las estrategias que deben ser
adoptadas para que nuestros clientes adquieran el mayor numero y
variedad de bienes o servicios ofertados por la organización.
Para llevar a cabo esta tarea se debe partir de la identificación y
clasificación de los clientes enlistados en nuestras bases de datos,
determinando quienes son aquellos que adquieren la connotación de
clientes Pareto, o sea, aquel numero de clientes (20%), que generan los
mayores volúmenes de facturación (80%), dado que serán los que deben ser
priorizados en cualquier estrategia que adopte la empresa, en la medida
que estos se constituyen en el soporte de la rentabilidad de la
organización.

Es fácil entender que si se conserva una base de clientes leales, se
puede garantizar un nivel mínimo de supervivencia económica, sobre la
cual se pueden sustentar otras estrategias que propicien la rentabilidad
esperada.
Con tal fin se puede acudir a medidas derivadas del marketing
relacional, creando una serie de estímulos por la vinculación a la
empresa, amen de premiar los volúmenes de compra y premiar su continuo
crecimiento.
Una de las primeras medidas por adoptar en tal sentido debe ser la clara
identificación de las características de los clientes, así como de su
record de compras, para facilitar el acceso a las bonificaciones
ofrecidas.
Esta tarea supone la identificación de los clientes, desde el momento
mismo que se configuran como tales, creando categorías diferenciales
según los volúmenes y frecuencias de compra, para facilitar accesos
escalonados a los planes de premios puestos a consideración del cliente.

Aquí es importante considerar que si bien se priorizan los mejores
clientes esto no significa que se vayan a descuidar los no-pareto, hacia
quienes se dirigirán medidas que estimulen su ascenso para adquirir la
condición de paretos.
Para poder llevar a cabo esta labor es importante construir una fuente
confiable de información, que garantice que los registros de los
movimientos de los clientes se hagan oportunamente, así como también se
hace necesario generar mecanismos interactivos de comunicación con los
clientes, acudiendo a las herramientas de que dispone en mercadeo
directo integrado.
En tal sentido se busca que por medio de el telemercadeo, el uso del
correo directo y del internet, se establezcan canales de comunicación,
Inbound y Outbound, que sin presionar al cliente, garanticen una
dinámica adecuada de información.

RECUPERACIÓN DE LOS CLIENTES PERDIDOS
Una vez adelanta la estrategia anterior se dará paso a la tarea de
tratar de recuperar los clientes perdidos por la empresa, bajo la
premisa de que su perdida ha sido ocasionada por deficiencias de nuestra
organización, donde se ha incurrido en acciones o en omisiones que
condujeron a la no continuidad del acuerdo comercial.
La labor puede iniciarse desde la verificación de su condición de
clientes perdidos, a partir de los informes y estadísticas que así lo
señalen, ya que en muchas ocasiones la organización no ha identificado
claramente quienes han tenido continuidad en su relación con la empresa.
Una vez consolidada la base de datos de los clientes con esta
característica, se inicia un seguimiento de los mismos tratando de
atraerlos nuevamente hacia la empresa, o en el peor de los casos,
buscando identificar las causas de su retiro temporal o definitivo.
Con la información obtenida desde aquellos clientes que han señalado su
intención de no volver a adquirir los bienes o servicios de la empresa,
se pueden identificar las deficiencias o anomalías internas que han
propiciado tal determinación, o bien, las medidas o estrategias que ha
llevado a cabo la competencia para atraerlos.

Por supuesto esta información ha de conducir a la adopción de medidas
correctivas, tanto sobre la gestión interna como sobre las estrategias
de mercadeo y ventas que sean necesario ajustar.
A esta altura del proceso es bastante seguro que se hayan validado las
estrategias de mercadeo que se han venido implementando, lo cual ya
constituye una ganancia en la medida que serán las mismas con que
intentemos la conquista de nuevos clientes.
IDENTIFICACIÓN Y CONQUISTA DE CLIENTES POTENCIALES
Otra ventaja que ya debe haber reportado la estrategia esta relacionada
con el nivel de conocimiento de las características, necesidades y
expectativas de nuestros clientes, dado que serán las misma que deben
tener los clientes potenciales, ya que la diferencia fundamental entre
los clientes con que contamos y los nuevos clientes, esta relacionada
únicamente con el hecho de que estos últimos están siendo atendidos por
la competencia.
La tarea primordial que se debe adelantar será la identificación y
cuantificación de ese mercado potencial constituido por el grupo de
clientes que aun no accede a nuestro productos, dado que la conformación
de una base de datos de los mismos, facilitara todo contacto que la
empresa quiera adelantar en su intención por llamar su atención y lograr
su posterior conquista.
En la conformación de la base de datos será de gran ayuda la
clasificación preliminar de los clientes actuales de la empresa, ya que
como se menciono anteriormente, los nuevos clientes se ubicaran en las
mismas actividades productivas y tendrán características similares, con
lo cual el paso a seguir será agotar todas las fuentes de información
posible para identificarlos.

En primera medida se consultarán directorios especializados, guías
telefónicas, listados gremiales, publicaciones de revistas y de prensa,
así como cualquier otra fuente de información escrita posible.
En segunda instancia se puede construir la base de datos a partir de las
referencias que nos faciliten los clientes actuales, por observación
física o bien por medio de mecanismos de captura de registros que pueda
implementar la empresa.
Lo importante es que, cualquiera que sea el mecanismo que se adopte, se
agote toda fuente de información posible, al interior de la empresa o
desde otras organizaciones, publicas o privadas, presentes en el medio,
logrando cuantificar el mercado potencial por conquistar.
Aquí se hace necesario señalar que durante esta ofensiva mercadológica
se han venido revisando y validando las diversas acciones con que la
empresa aborda su mercado y se habrá documentado toda la estrategia,
para orientar las medidas futuras de acuerdo con la dinámica del
mercado.
Emigdio Antonio Martínez Lizarazo
Docente
y Consultor Colombiano, Master Executive en Gestión Internacional de la
Empresa, de la Escuela de Organización Industrial E.O.I. de Madrid
España, en Convenio con la Universidad Jorge Tadeo Lozano. Economista,
con Postgrado en Administración de la Calidad, de la Universidad Santo
Tomás, en Convenio con el ICONTEC. Diplomado en Gerencia de Mercadeo y
Ventas, de La Universidad Industrial de Santander U.I.S. diplomado en
Alta Gerencia en Servicio al Cliente, de la Universidad de la Salle.
Diplomado en Gerencia de Marketing para Empresas de Servicios, de la
Universidad de La Salle. C.A.P. (Certificado de aptitud profesional) de
Docente en Ventas, del Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA.
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |