Ciertos problemas de fondo y forma generan insatisfacción con los
estudios cualitativos y la situación se agrava al considerar que hay
quienes se sienten plenamente satisfechos, a pesar del mal trabajo que
se está haciendo con ellos.
Entrevistados
Gran parte de la renuencia a usar la técnica tienen que ver con los
procesos de reclutamiento de los participantes, los cuales en muchas
ocasiones no cumplen con el perfil del segmento de mercado que se desea
estudiar, resultan ser una especie de 'expertos' invitados con cierta
frecuencia a este tipo de estudios, o bien las sesiones terminan
'cayéndose' por no haber asistido el número mínimo necesario de
participantes para llevarla a cabo.
El reclutamiento de participantes es tan procedimental que puede
resolverse fácilmente poniendo un particular esmero en cada etapa del
proceso de reclutamiento.
Más grave que eso es la representatividad estadística que algunas
personas esperan, incorrectamente, de una técnica que no debe ni puede
brindarla. Los estudios cualitativos son esencialmente de carácter
exploratorio, no concluyentes. Se busca comprender algo, no describirlo
y mucho menos en términos cuantitativos.
Es sorprendente como algunos investigadores cualitativos manejan la
técnica como una tarea descriptiva, cuantitativa y concluyente,
alejándola de su naturaleza exploratoria a profundidad.
Investigadores
Este problema es mayor entre ejecutivos que solían ser usuarios de
información y tomadores de decisiones en alguna empresa, ejecutivos e
investigadores que trabajaron previamente en una agencia de
investigación de mercados y jóvenes recién egresados de la universidad,
sin experiencia profesional.
Al salir los ejecutivos de su trabajo anterior, o al terminar los
jóvenes su carrera profesional, han visto una buena oportunidad en la
investigación de mercados ya que reconocen la necesidad de sustentar con
información la orientación de mercado de las empresas, conocen a los
clientes potenciales y están más o menos familiarizados con el proceso
de trabajo en términos generales.
Muchos se inclinan por ofrecer sus servicios de investigación
cualitativa en general, o de las sesiones de grupo en particular, porque
ven un requisito de una menor inversión inicial para montar su propia
agencia, un procedimiento de trabajo mucho más fácil de seguir que los
estrictos controles que requiere la investigación cuantitativa, tanto en
el diseño como en el campo y en el análisis de información, pero
principalmente porque el margen de contribución es más alto. Este mismo
razonamiento lleva a muchos investigadores cuantitativos a complementar
su oferta de trabajo agregando los estudios con sesiones de grupo a su
lista de servicios.
Otra razón para privilegiar la oferta de estudios cualitativos sobre los
descriptivos es la posibilidad aparentemente obvia de guiarse
artísticamente por su intuición durante el proceso de trabajo. Se asume
que cualquier persona tiene la capacidad de montar unas instalaciones
adecuadas, reclutar participantes, moderar las sesiones y realizar el
análisis de información. El problema no es la falta de experiencia, que
al fin y al cabo se adquiere con la práctica correcta, sino la
incorrecta aplicación de una técnica de investigación.
Diseño
Al utilizar la técnica erróneamente se aprovechan las sesiones de grupo
para aplicar un cuestionario descriptivo, hecho a base de preguntas
abiertas, o cerradas, que el moderador pide sean contestadas para
tabular respuestas en la propia sala. Y peor todavía, solicitando en
ocasiones un improcedente consenso de grupo.
Se da la aplicación grupal de un cuestionario, en vez de dejar al grupo
interactuar para profundizar en los temas de estudio, perdiendo valioso
tiempo en tareas de otra naturaleza como escribir respuestas, ya
individuales, ya en grupo.
El peor efecto que este error provoca es que los cuestionarios así
diseñados y aplicados llevan a obtener precisamente aquello que todos
los involucrados, clientes e investigadores, esperan y desean obtener.
¿Qué es lo correcto?
Los estudios exploratorios, para los cuales las sesiones de grupo son
tan solo una de las técnicas, corresponden a un primer paso en la
investigación de mercados. Su propósito es explorar a profundidad un
tema de comportamiento de compra para conocer algo acerca de él y
posiblemente aprovechar ese nuevo conocimiento durante el diseño de un
estudio descriptivo.
Una sesión de grupo consiste en una conversación cara a cara entre
varios consumidores de productos o usuarios de servicios. La interacción
debe darse entre ellos, no con el moderador y menos con los
observadores, estén donde estén al momento de realizarse la sesión.
La guía de entrevista utilizada para conducir dicha interacción es
precisamente eso, una guía. Un listado de temas de conversación que el
moderador debe detonar en el transcurso de la sesión. Ni siquiera
debería ser una lista de preguntas a la que todo mundo espera que los
entrevistados respondan.
Una sesión de grupo es una situación social, reflejo de lo que sucede en
la vida real, solamente que en circunstancias bajo el control del equipo
de investigación. Así como no esperamos que los entrevistados tomen
decisiones de compra en la vida real sentados a una mesa de discusión,
así debemos esperar que durante una sesión de grupo se de una
interacción en la cual se discutan las características del
comportamiento de compra, pero no una en la que se definan o tomen
decisiones.
Parte del tejido social y su funcionamiento normal es la existencia de
líderes de opinión, de seguidores y de personas reservadas. Que esta
variedad de caracteres estén sentados a la mesa es perfectamente normal,
así como es normal que su participación se de con diferente grado de
intensidad. Ello no 'invalida' una sesión; por el contrario, la
enriquece.
Y lo más enriquecedor de una sesión de grupo es presenciarla. Vivir la
experiencia reveladora de enterarse y sensibilizarse acerca de lo que
los productos y servicios significan para el público. Para que esa
experiencia se aproveche verdaderamente, se requiere que el grupo de
observadores discuta posteriormente lo sucedido durante la sesión, haga
un consenso de los hallazgos principales y los reúna en su propio
resumen de trabajo. Y este resumen no sustituye el Reporte de Resultados
del Investigador.
El sentimiento de quien conduce y de quien una sesión de grupo debe ser
más uno de revelación de información que de comprobación de hallazgos
esperados. Si este último es el caso, con toda certeza se está usando la
técnica equivocada.
Estudios: Maestría en Administración (ITESM, Campus Monterrey, México, 1977); Licenciado en Administración de Empresas (ITESM, Campus Monterrey, México, 1974) Especialidad: Su trabajo de consultoría se centra en las áreas de planeación estratégica de mercados e información para la toma de decisiones. Imparte en la EGADE el curso de Mercados y Clientes. Actividad Profesional: Fue profesor del Departamento de Mercadotecnia del Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey, y director de la carrera de Licenciado en Mercadotecnia del mismo Campus. Trabajó en Cervecería Cuauhtémoc-Moctezuma en la gerencia de Planeación Estratégica, gerencia de Investigación de Mercados, gerencia de Desarrollo de Nuevos Productos, gerencia de Marcas Regionales y gerencia de Marca Dos Equis Lager y Sol. Estuvo en Publicidad Clave como director de Operaciones de la agencia y, junto con otros socios, estableció su propia agencia de publicidad, Criterio y Creatividad Publicitaria, en la que fungió como director general. Fue también director de Mercadotecnia del Grupo Financiero Banorte. Actualmente, se desempeña como consultor independiente. joseidomarrobaprodigy.net.mx
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