Suscríbete GRATIS al boletín y recibe:
10 ebooks con las lecciones empresariales más representativas de Jack Welch, Kenichi Ohmae, Michael Newman y otros exitosos líderes de primer nivel en el mundo de los negocios...
Al pulsar aceptas los términos de uso y la política de privacidad
O mediante uno de los siguientes servicios:
Existen dos formas de analizar las actividades mediante las cuales se
hacen llegar bienes y servicios al mercado. La primera toma el enfoque
de empuje y atracción como base para entender las relaciones verticales
entre los miembros del canal de distribución. La segunda, toma el
enfoque de procesos como base para entender las relaciones horizontales
entre ellos.
Conceptualmente, se puede definir un canal de distribución como el
conjunto de intermediarios relacionados entre sí que cubren la distancia
entre proveedor y cliente, añadiendo valor a la transacción en términos
de lugar, tiempo y posesión.
Esta visión tradicional encaja perfectamente en el enfoque de 'empuje'
que visualiza la distribución como una manera de llevar productos y
servicios desde el lugar donde se generan hasta el lugar donde el
cliente o usuario final puede adquirirlos. El enfoque se centra en estas
actividades pero sin perder de vista aquellas que sirven de 'atracción'
de clientes, como la publicidad o la promoción de ventas. La idea básica
es que la participación de mercado de una empresa resulta del balance
que logre para hacer coincidir clientes y satisfactores en el punto de
venta.
La importancia de usar el término tradicional Canal de Distribución
radica en que permite darnos cuenta de que a través de ese canal sucede
un flujo en dos sentidos de bienes físicos, servicios, dinero, títulos
de propiedad, información, promoción y riesgo.
Por otro lado, al principio de la década de los 90's se desarrolló la
sencilla pero poderosa idea de que las empresas no deben ser vistas en
términos funcionales, divisionales o de productos y mercados, sino en
términos de procesos. Hoy día el término Cadena de Valor parece
sustituir a la tradicional expresión Canal de Distribución, del mismo
modo que se favorece el uso de términos como logística de distribución y
otros que hacen referencia a algún aspecto en particular de dicha
cadena.
La complejidad de una economía global, la velocidad del cambio
tecnológico, los riesgos de un mercado abierto y los recursos limitados
de una empresa llevan a buscar alianzas que se traduzcan en Ventajas
Competitivas. Entonces, los elementos de la Cadena de Valor son aquellos
relacionados con el proceso de efectividad operacional.
A diferencia de lo que normalmente se da entre los miembros de un Canal
de Distribución, que es una relación que casi se limita a lo
transaccional, la visión horizontal de la cadena de valor lleva a
identificar esquemas de colaboración, principalmente entre los miembros
de una misma etapa, aunque a final de cuentas encontramos alianzas entre
proveedores, distribuidores y clientes finales.
Los objetivos que se buscan lograr al establecer alianzas colaborativas
típicamente están relacionados con ofrecer un mayor valor agregado a los
clientes, responder ágilmente a la diversidad, a la turbulencia del
cambio tecnológico y a los riesgos derivados de participar en una
economía global.
También, a cubrir deficiencias en recursos productivos, de costos o
eficiencia; financieros o de tecnología de información. Pero tal vez el
objetivo más importante de algunas alianzas sea el de ganar acceso al
mercado.
Típicamente, las alianzas colaborativas se dan entre compañías al mismo
nivel dentro de la Cadena de Valor y resultan en una combinación
complementaria de los recursos y habilidades de cada compañía. Están
fundamentadas en contratos celebrados entre ellas, buscando una relación
ganar - ganar y buscan lograr una integración de sistemas de trabajo
(tecnología, operación, distribución, servicio, administración) para el
logro de objetivos comunes. Y visualizan una relación de largo plazo que
no se limita al aspecto de negocio, sino que se extiende a lo cultural y
personal.
Hay algunas preguntas críticas que es necesario responder al momento de
evaluar al candidato para formar una alianza.
- ¿Cuál es la razón estratégica de cada una de las dos partes para
colaborar?
- ¿Cuál es la relación costo / beneficio de la relación colaborativa?
- ¿Hasta qué punto es indispensable tener esa relación?
- ¿Hasta qué punto es equitativa para ambas partes?
- ¿Son conciliables las culturas organizacionales?
- ¿Existen mejores candidatos que el que se está evaluando?
La verdad es que las alianzas colaborativas pueden darse entre miembros
de cualquier nivel y de diferentes niveles de la cadena de valor. Por
ejemplo, vemos que: - La Industria Automotriz establece alianzas con sus
Proveedores, a los que llama OEM's (original equipment manufacturers).
Un ejemplo seguido por otras industrias. - En nuestro país, México,
algunas empresas de los Estados Unidos y Canadá buscan a quien sería un
competidor de ellos, pero para aliarse con él y facilitar su entrada a
este mercado. - También en México, las cerveceras tienen establecidas
alianzas con detallistas a quienes denominan Clientes Controlados,
asegurando así la salida al mercado de sus cervezas en forma
preferencial. - Los Programas de Viajero Frecuente de cualquier línea
aérea empezaron como una alianza entre la compañía y sus clientes y se
han extendido a programas muy completos que incluyen a otras compañías
aéreas (competidores), hoteles, tiendas, restaurantes, tarjetas de
crédito, etc.
La respuesta es que una empresa puede aliarse con cualquiera otra, o con
todas las otras empresas, en busca de ventajas competitivas para todas,
dentro de una relación ganar - ganar.
Mientras que la visión vertical de un Canal de Distribución corresponde
a decisiones tácticas u operativas (transaccionales), la visión
horizontal de la Cadena de Valor corresponde a decisiones estratégicas (colaborativas).
Así como el diseño de un canal de distribución, o la configuración de
una alianza estratégica empiezan por considerar las características y
necesidades de los clientes, para atenderles mejor y mejor que la
competencia, el resultado final de las decisiones de distribución y
logística debe ser evaluado en términos de la Satisfacción del cliente.
Estudios: Maestría en Administración (ITESM, Campus Monterrey, México, 1977); Licenciado en Administración de Empresas (ITESM, Campus Monterrey, México, 1974) Especialidad: Su trabajo de consultoría se centra en las áreas de planeación estratégica de mercados e información para la toma de decisiones. Imparte en la EGADE el curso de Mercados y Clientes. Actividad Profesional: Fue profesor del Departamento de Mercadotecnia del Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey, y director de la carrera de Licenciado en Mercadotecnia del mismo Campus. Trabajó en Cervecería Cuauhtémoc-Moctezuma en la gerencia de Planeación Estratégica, gerencia de Investigación de Mercados, gerencia de Desarrollo de Nuevos Productos, gerencia de Marcas Regionales y gerencia de Marca Dos Equis Lager y Sol. Estuvo en Publicidad Clave como director de Operaciones de la agencia y, junto con otros socios, estableció su propia agencia de publicidad, Criterio y Creatividad Publicitaria, en la que fungió como director general. Fue también director de Mercadotecnia del Grupo Financiero Banorte. Actualmente, se desempeña como consultor independiente. joseidomarrobaprodigy.net.mx
Buscar recursos sobre
Master internacional desde España (Online)- Becas parciales
Una frase memorable
Acerca de GestioPolis: Qué es GestioPolis — Términos de uso y Política de privacidad — Mapa del sitio — Contácto — Aliados — Contratar publicidad
Derechos de Autor: Los contenidos están bajo la licencia Reconocimiento - No comercial - Compartir bajo la misma licencia 3.0 Unported de Creative Commons a menos que se indiquen derechos de autor específicos. Si desea citar o utilizar públicamente alguno de los contenidos le solicitamos ponerse en contacto con el respectivo autor.
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web GestioPolis.com © 2008 Carlos López