La relevancia se refiere al grado con el cual la información es capaz
de disminuir la incertidumbre que el tomador de decisión tiene con
respecto al posible resultado de elegir una u otra alternativa de
acción.
La información debe ayudar a predecir algo que va a suceder, anticipar
el resultado de una decisión. Este requisito lleva a buscar información
acerca de las variables (causas) que inciden sobre el resultado
(efecto). Si no hay esa relación, la información es irrelevante.
La oportunidad se refiere al momento en que en la información debe estar
disponible; es decir, antes de tomar una decisión. Esta característica,
que tal vez parezca demasiado obvia, tiene más que ver con el momento en
que se presenta la necesidad de la información que con el momento en que
hay que entregarla.
Es decir, hay que estar informado antes de tomar una decisión, pero la
anticipación con la que se establece cuál es la información relevante
para apoyarla es lo que lleva a una mayor o menor presión por obtenerla.
La diferencia en tiempo incide en forma directa sobre la calidad y el
costo de la información. En ocasiones, habrá que tomar la decisión sin
información.
Tomar una decisión es similar a hacer una apuesta. Para predecir el
resultado de una pelea de box, el apostador trata de disminuir su
incertidumbre con información relevante, disponible antes de la pelea.
Por ejemplo, el peso de los contendientes, su altura y alcance, así como
los resultados de sus peleas anteriores. De nada sirve conocer datos
como el nombre de sus hermanos o la marca de jabón que acostumbran;
simplemente, no reducen la incertidumbre del resultado de la pelea.
La información tiene valor en la medida en que disminuye la
incertidumbre. También, en relación directa, aunque no proporcional,
aumenta el costo de obtenerla. En términos muy prácticos, uno podría
utilizar una moneda para lanzarla al aire y elegir un boxeador para
apostar a su favor. Alternativamente, podría utilizar la moneda para
comprar un diario y enterarse de algunos pormenores en la sección
deportiva.
Esto significa que pueden tomarse decisiones con o sin información,
especialmente en aquellos casos en los que la información no va a
modificar la postura previa del tomador de decisiones.
Si la información no tiene posibilidades de modificar la decisión, no
vale la pena obtenerla. Tampoco vale la pena el esfuerzo cuando el costo
es demasiado alto o cuando reduce incertidumbre en un grado tal que no
ayuda a predecir con la suficiente certeza el resultado esperado de la
decisión.
En el caso de la Investigación de Mercados, normalmente el costo de la
información es mucho menor que el valor agregado a la toma de decisión.
Es mejor tomar decisiones con información, aún y cuando ésta no sea
información perfecta.
La exactitud y confiabilidad llevan a que la información sea precisa y
veraz, lo cual la hace creíble. Ambas características están relacionadas
principalmente con la determinación de las fuentes y con la manera en
que la información se obtiene de ellas.
En el caso de un estudio entre personas, tienen que ver con el proceso
de selección de quienes pasan a formar parte de la muestra y con el
diseño de una herramienta para obtener información por parte de ellos.
La determinación del tamaño de la muestra y el proceso de selección de
la misma son los únicos dos aspectos del proceso de investigación de
mercados para los cuales es posible cuantificar errores. Para los demás
aspectos solamente pueden establecerse procedimientos y estándares que,
si se siguen, disminuyen la posibilidad de que los errores sucedan.
Un excelente ejemplo de la manera para reducir errores en la
Investigación de Mercados lo constituye el Estándar de Servicio para
Investigación de Mercados en México (ESIMM) establecido desde el año
2000 por la Asociación Mexicana de Agencias de Investigación de Mercados
(AMAI).
El estándar define los elementos básicos de calidad que deben poseer las
compañías de investigación de mercados e implanta procedimientos
documentados que aseguren que la calidad sea repetible y resulten en la
satisfacción de los clientes. Este esfuerzo importantísimo, primero en
el mundo, por profesionalizar la actividad y auto regularse, ayuda mucho
a elevar la credibilidad de los resultados de los estudios.
Su implantación se traduce principalmente en mayor confiabilidad y
exactitud, aunque no tanto a una mayor relevancia y oportunidad. Estas
dos características no resultan exclusivamente de la aportación de la
agencia que realiza el estudio, ya que requieren en un altísimo grado la
participación del cliente que lo solicita.
La relevancia de la información y la oportunidad para obtenerla dependen
principalmente del usuario que la solicita y por ello, el elemento más
importante para asegurar que ambas características se logren es la
adecuada formulación de una Solicitud de Estudio por parte del usuario y
una Propuesta de Estudio por parte del proveedor de información.
Tanto la calidad de la información, como la calidad de la relación entre
cliente y agencia dependen del trabajo colaborativo de ambos al inicio
del estudio de mercado.
No hay fórmulas mágicas, mucho menos procedimientos estandarizados, sólo
trabajo arduo. Si el cliente quiere obtener mayor valor de la agencia o
departamento de investigación, o si la agencia quiere darles más calidad
a sus clientes, deben colaborar intensamente al inicio del proyecto. Es
más trabajo, claro. Pero el valor agregado es sorprendente.
Puede verse aquí una Solicitud de Estudio de Mercado que propicia ese
valor agregado:
http://www.hipermarketing.com/nuevo%204/columnas/joseignacio/solicitud.pdf
Otro aspecto valioso del proceso de de investigación que mejora la
relevancia de la información para la toma de decisiones está en el
análisis e interpretación de los resultados del estudio. Más allá de la
elaboración de reportes que comuniquen hallazgos, se requiere no solo
del manejo adecuado de técnicas estadísticas apropiadas, cuyo uso debe
ser previsto desde el inicio del proyecto, sino también de un agudo
punto de vista capaz de encontrar el verdadero significado que esos
hallazgos representan para la decisión que se desea tomar.
El ESIMM propicia la exactitud y la confiabilidad de la información
proveniente de los estudios de mercado, pero se requiere de un esfuerzo
distinto al de sus procedimientos para dotarla de relevancia y
oportunidad.
Estudios: Maestría en Administración (ITESM, Campus Monterrey, México, 1977); Licenciado en Administración de Empresas (ITESM, Campus Monterrey, México, 1974) Especialidad: Su trabajo de consultoría se centra en las áreas de planeación estratégica de mercados e información para la toma de decisiones. Imparte en la EGADE el curso de Mercados y Clientes. Actividad Profesional: Fue profesor del Departamento de Mercadotecnia del Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey, y director de la carrera de Licenciado en Mercadotecnia del mismo Campus. Trabajó en Cervecería Cuauhtémoc-Moctezuma en la gerencia de Planeación Estratégica, gerencia de Investigación de Mercados, gerencia de Desarrollo de Nuevos Productos, gerencia de Marcas Regionales y gerencia de Marca Dos Equis Lager y Sol. Estuvo en Publicidad Clave como director de Operaciones de la agencia y, junto con otros socios, estableció su propia agencia de publicidad, Criterio y Creatividad Publicitaria, en la que fungió como director general. Fue también director de Mercadotecnia del Grupo Financiero Banorte. Actualmente, se desempeña como consultor independiente. joseidomarrobaprodigy.net.mx
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