Hoy día se habla mucho de la gestión del conocimiento dentro de las
organizaciones. La importancia que se le da es tal, que se empieza a
aplicar modelos de gestión, metodologías, indicadores, ratios, etc.
propios de los activos fijos de toda empresa.
Como en estos casos, también se corre el riesgo de confundir lo que es
un fin con lo que en realidad es una herramienta útil para lograr un
objetivo.
¿Realmente, el conocimiento y la gestión del mismo debe ser un
objetivo?...
La respuesta es no. La gestión del conocimiento debe ser una herramienta
que nos permita mejorar la eficiencia de los procesos de negocio de la
empresa. O como dijo Thomas H. Huxley, “la gran finalidad de la vida no
es el conocimiento, sino la acción “.
Y como todas las herramientas, las hay buenas y malas, las hay rentables
y menos rentables, las hay que se utilizan correctamente y las hay que
no.
Si la gestión del conocimiento no es correcta con toda seguridad la
acción o el resultado buscado, no se conseguirá.
Pero, supongamos que la gestión es buena, también se corre el riesgo de
que la calidad de dicho conocimiento deje mucho que desear. Por tanto,
se pueden identificar una serie de variables sobre las que debemos
actuar.
* La calidad del Contenido
* Los Autores del contenido
* Las Experiencias del autor a la hora de reflejar el contenido
* El Modelo de gestión del contenido
* La Tecnología que soporte el modelo de gestión
* Los receptores del Contenido
Por ejemplo, Don José María Marcos Espinosa, Director de Planificación
Estratégica de Correos y Telégrafos, en un artículo publicado en la
revista del Club Intelect 2000 dice: “La apuesta de Correos pasa por la
utilización de las facilidades que brindan las tecnologías de la
información en la creación de comunidades virtuales conectadas a través
de la Intranet corporativa, que permitan movilizar el conocimiento de la
organización para la innovación y para la toma de decisiones
estratégicas y de gestión”
En este párrafo se puede ver como algunas de estas variables se
identifican perfectamente: el Modelo de gestión del contenido elegido es
a través de comunidades virtuales conectadas y la Tecnología que soporte
el modelo de gestión es una intranet corporativa.
Sin embargo, este modelo en sí podría no tener éxito si no se actúa
sobre las otras variables: la Calidad del Contenido, el Autor o autores
del contenido y las Experiencias de éstos a la hora de reflejar el
contenido. En sí, un modelo y una tecnología dejarían la gestión del
conocimiento en una herramienta muy pobre.
Sin embargo, esta es la tendencia actual de los modelos de gestión del
conocimiento en la red. Se limitan a utilizar Internet, o una Intranet,
para captar contenido y servir contenido en distintas modalidades, pdf,
formatos multimedia, links. Esto es, en realidad, una biblioteca
virtual. Se puede encontrar un montón de contenido, más o menos
estructurado, más o menos agradable por su diseño y comodidad. Pero, de
nuevo, se deja a la voluntad del receptor y a su capacidad de
autoaprendizaje la utilización de dicho contenido. En realidad, de
gestión del conocimiento tiene poco. Eso sí, se consigue una clara
reducción de costes al mejorar la accesibilidad al contenido. Por
ejemplo, las barreras de lugar ya no existen.
Bueno, aunque no siempre se consigue esta reducción de costes. Se pueden
encontrar fracasos en el diseño de contenidos multimedia y su
comercialización. Cantidades ingentes de miles de euros invertidos por
escuelas de negocio en cambiar la gestión del conocimiento se han
quedado en bonitas páginas web, con videos y demos multimedia.
Pero, que es del autor. ¿Dónde está la persona que elaboró el contenido?
¿Qué ocurre con las experiencias de esta persona durante dicho proceso?
¿Por qué no se hacen accesibles estas experiencias, si la tecnología ya
lo permite?
En realidad, la gestión del conocimiento se asemeja al proceso de
innovación y desarrollo de productos. En este sentido, las empresas de
automóviles han logrado un proceso de elevado rendimiento al comprender
las ventajas que en tiempo, coste y calidad tiene el feedback sobre la
experiencia en tiempo real de la siguiente etapa del proceso de
innovación. Es lo que se conoce con el nombre de ingeniería
concurrente.
Análogamente ocurre con la gestión del conocimiento. Se debe lograr una
concurrencia entre las etapas del proceso de aprendizaje. Y como estas
etapas dependen de las experiencias previas del receptor, no se puede
lograr el mismo resultado a través de una gestión del contenido con una
simple Intranet. Se hace necesario, la experimentación en tiempo real
entre el autor del contenido o conocimiento y el receptor del mismo. Es
más, cuanto mayor, en frecuencia y veces, sea esta concurrencia, mayor
es de esperar el resultado de la gestión del conocimiento.
Hoy día, la tecnología facilita esta interacción durante el procesos de
aprendizaje. Colaboria nace con esta filosofía.
Contribución de Crónica Económica www.cronicaeconomica.com Colaboría www.colaboria.com
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |