Productividad su gestión y mejora continua - objetivo estratégico
03-2005
Ernesto Mercado Ramírez es claro y contundente al afirmar que “el tema
de la productividad se ha convertido hoy día en algo común en las
naciones que se esfuerzan por alcanzar un desarrollo tal que mejore el
nivel de vida de su población, reduzca sus niveles de inflación, sanee
sus finanzas internas y externas, logre niveles de competencia
internacional para enfrentar la globalización comercial, e impulse su
nivel tecnológico. El ser productivo ha venido a ser la llave maestra
para que los empresarios ganen terreno en el mercado internacional,
aumenten sus ganancias a través de la competitividad, reduzcan sus
costos de producción e incrementen su rentabilidad”.
La productividad es la relación entre cierta producción y ciertos
insumos. La productividad no es una medida de la producción ni de la
cantidad que se ha fabricado. Es una medida de lo bien que se han
combinado y utilizado los recursos para lograr determinados niveles de
producción. El concepto de productividad implica la interacción entre
los distintos factores del lugar de trabajo. Mientras que la producción
o resultados logrados pueden estar relacionados con muchos insumos o
recursos diferentes, en forma de distintas relaciones de productividad,
cada una de las distintas relaciones o índices de productividad se ve
afectada por una serie combinada de muchos factores importantes.
Estos factores importantes incluyen la calidad y disponibilidad de los
insumos, la escala de las operaciones y el porcentaje de utilización de
la capacidad, la disponibilidad y capacidad de producción de la
maquinaria principal, la actitud y el nivel de capacidad de la mano de
obra, y la motivación y efectividad de los administradores. La forma en
que estos factores se relacionan entre sí tienen un importante efecto
sobre la productividad resultante, medida según cualquiera de los muchos
índices de que se dispone.
La productividad es importante en el cumplimiento de las metas
nacionales, comerciales y/o personales. Los principales beneficios de un
mayor incremento de la productividad son, en gran parte, del dominio
público: es posible producir más en el futuro, usando los mismos o
menores recursos, y el nivel de vida puede elevarse. El futuro pastel
económico puede hacerse más grande mejorando la productividad, con lo
cual a cada un de nosotros nos tocará un pedazo más grande del mismo.
Hacer más grande el futuro pastel económico puede ayudar a evitar los
enfrentamientos entre grupos antagónicos que se pelean por pedazos más
pequeños de un pastel más chico.
Desde un punto de vista nacional, la elevación de la productividad es la
única manera de incrementar la auténtica riqueza nacional. Un uso más
productivo de los recursos reduce el desperdicio y ayuda a conservar los
recursos escasos o más caros. Sin un aumento de la productividad que los
equilibre, todos los incrementos de salarios, en los demás costos y en
los precios sólo significarán una mayor inflación. Un constante aumento
en la productividad es la única forma como cualquier país puede resolver
problemas tan opresivos como la inflación, el desempleo, una balanza
comercial deficitaria y una paridad monetaria inestable.
La importancia de la productividad para aumentar el bienestar nacional
se reconoce ahora universalmente. No existe ninguna actividad humana que
no se beneficie de una mejor productividad. Es importante porque una
parte mayor de aumento del ingreso nacional bruto se produce mediante el
mejoramiento de la eficacia y la calidad de la mano de obra, y no
mediante la utilización de más trabajo y capital. En otras palabras, el
ingreso nacional crece más rápido que los factores del insumo cuando la
productividad mejora.
Por tanto, el mejoramiento de la productividad produce aumentos directos
de los niveles de vida cuando la distribución de los beneficios de la
productividad se efectúa conforme a la contribución.
La productividad determina asimismo en gran medida el grado de
competitividad internacional de los productos de un país. Si la
productividad del trabajo en un país se reduce en relación con la
productividad en otros países que fabrican los mismos bienes, se crea un
desequilibrio competitivo. Si los mayores costos de la producción se
transfieren, las industrias del país perderán ventas, dado que los
clientes se dirigirán a los abastecedores cuyos costos son inferiores.
Sin embargo, si el aumento de los costos es absorbido por las empresas,
sus beneficios disminuirán. Esto significa que tendrán que reducir la
producción o mantener los costos de producción estables mediante la
disminución de los salarios reales.
Algunos países que no logran seguir el ritmo de los niveles de
productividad de los competidores tratan de resolver esos problemas
devaluando sus monedas nacionales. No obstante, de ese modo se reduce el
ingreso real de esos países al resultar los bienes importados más caros
y al aumentar la inflación interna.
Así pues, una baja productividad produce inflación, un saldo comercial
negativo, una escasa tasa de crecimiento y desempleo. Por tanto, es
evidente que el círculo vicioso de la pobreza, el desempleo y la baja
productividad sólo puede romperse mediante un aumento de la
productividad. Una mayor productividad nacional no sólo significa un uso
óptimo de los recursos, sino que contribuye también a crear un mejor
equilibrio entre las estructuras económicas, sociales y políticas de la
sociedad.
Desde un punto de vista personal, el aumento en la productividad es
esencial para elevar el nivel de vida real y para lograr una óptima
utilización de los recursos disponibles para mejorar la calidad de vida.
En los negocios, los incrementos en la productividad conducen a un
servicio que demuestra mayor interés por los clientes, a un mayor flujo
de efectivo, a un mejor rendimiento sobre los activos y a mayores
utilidades. Más utilidades significan más capital para invertir en la
expansión de la capacidad y en la creación de nuevos empleos. La
elevación de la productividad contribuye en la competitividad de una
empresa en sus mercados, tanto domésticos como foráneos.
Las utilidades de una empresa pueden aumentarse elevando los precios,
reduciendo los costos o con una combinación de ambos. No es raro que el
enfoque de los administradores se incline por un aumento en el volumen
de las ventas y hagan menos hincapié en controlar, sino es que en
reducir, los costos. La venta de unidades adicionales se refleja en un
costo fijo unitario más bajo, lo que aumenta automáticamente la
rentabilidad, siempre y cuando no surja un incremento en los costos
variables que contrarreste este efecto positivo.
En algunas empresas, sobre todo las que tienen fuertes necesidades de
capital y de maquinaria, o las que tienen costos fijos muy altos, la
utilidad por unidad puede aumentar con el volumen, a pesar de que se
presenten importantes aumentos en los costos unitarios variables.
Los administradores, lo mismo que el público en general, se inclinan a
las posiciones más cómodas. En lugar de enfrentarse al problema de
controlar los costos, por lo general parece más cómodo buscar un
incremento en la demanda.
Por ello, no se le ha dado la importancia que se merece a la elevación
de la productividad, es decir, a la reducción de los costos unitarios,
al mismo tiempo que se mantiene, y de preferencia se aumenta, el volumen
de lo producido.
Lamentablemente mientras no se afecte una disminución en la demanda por
los productos o servicios, o una demanda que crece a un ritmo menor del
que se está acostumbrado, tanto la productividad como el control de
costos son temas que ocupan un segundo lugar en comparación con los
esfuerzos por aumentar las ventas.
El control de costos tiene un efecto de apalancamiento sobre las
utilidades que pocos administradores se han puesto a examinar con
detalle. Debido a la dependencia de una empresa en su margen de
utilidad, el efecto positivo de una reducción de una unidad monetaria en
sus costos es mucho mayor que el de un incremento de la misma magnitud
en las ventas.
En su sentido más amplio, la productividad comprende todos los recursos
y sus costos, y como tal representa la mayor de las oportunidades para
mejorar las utilidades en cualquier empresa de la que se esperen
utilidades y para brindar más servicios por unidad monetaria gastado en
las instituciones sin fines de lucrativos.
|
costo
|
precio vta.
|
margen de utilidad
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|
$
100,00
|
$
120,00
|
20,00%
|
|
$
99,00
|
$
120,00
|
21,21%
|
|
$
100,00
|
$
121,00
|
21,00%
|
|
$
90,00
|
$
120,00
|
33,33%
|
|
$
100,00
|
$
130,00
|
30,00%
|
|
$
70,00
|
$
120,00
|
71,43%
|
|
$
100,00
|
$
150,00
|
50,00%
|
Ahora bien, mientras los empresarios y directivos occidentales piensan
en éstos términos, desde el lejano oriente los empresarios nipones han
desafiado esta manera de conducir los negocios mediante la aplicación de
la mejora continua en materia de calidad, costos, productividad y
satisfacción del cliente. Al fijarse como objetivo primordial la
reducción de costos siguiendo la “Curva de Experiencia” las empresas
japonesas han puesto en serios apuros a la industria occidental, más aún
en algunos casos la hicieron prácticamente desaparecer.
Hoy día con la globalización de la economía y la caída de las barreras
aduaneras muchas empresas están expuestas a la competencia de
productores extranjeros que siguen la filosofía de mejora continua
fijada por los japoneses.
En la medida en que más expuesto éste un producto a la competencia
internacional, más necesario se hace llevar a cabo cambios profundos en
la gestión de la productividad. Para las empresas menos expuestas a la
competencia internacional, mejorar los niveles de productividad las
llevará a mejorar su posición competitiva en relación a sus rivales
nacionales o locales, con el consecuente aumento en su participación de
mercado.
Una empresa más productiva implica siempre no sólo mayor rentabilidad,
sino también mayor capacidad tanto de liquidez como de solvencia
financiera, pues estará haciendo un mejor y más óptimo uso de sus
recursos.
Medida de la productividad
En algunos casos, la productividad se mide de forma inmediata. Por
ejemplo, puede ser medida como horas de trabajo necesarias para producir
una tonelada de acero específico, o como la energía necesaria para
generar un kilovatio de electricidad. La productividad se mide siempre
por unidad de tiempo. Esto se resume en la fórmula:
Productividad = Unidades producidas / Inputs empleados
La utilización de un solo recurso en input para medir la productividad,
como se muestra arriba, se conoce como productividad monofactorial. Sin
embargo, la productividad multifactorial supone una visión más amplia,
que incluye todos los inputs (trabajo, material, energía, capital). La
productividad multifactorial también se conoce como productividad de
factor total. La productividad multifactorial se calcula sumando todas
las unidades de input a los efectos de conformar el denominador:
Productividad = Output / (Trabajo + Material + Energía + Capital +
Varios)
Para hacer factible el cálculo de la productividad multifactorial, los
inputs individuales (denominador) pueden expresarse en unidades
monetarias y sumarse.
El empleo de ratios de productividad ayuda a los directores a determinar
qué tal están actuando. Los ratios de productividad multifactorial
proporcionan una información más completa del equilibrio entre los
factores, pero los problemas fundamentales de medición persisten. Entre
dichos problemas tenemos:
La calidad pude variar aunque la cantidad de inputs y outputs sea la
misma. Compárense un receptor de radio de esta época con uno de los años
cuarenta. Los dos son receptores de radio, pero poca gente negará que la
calidad ha mejorado. La unidad de medida (un receptor de radio) es la
misma, pero la calidad ha variado.
Los elementos externos pueden producir incrementos o descensos de
productividad de los que el sistema que se estudia no es directamente
responsable. Por ejemplo, un sistema eléctrico más fiable puede
incrementar notoriamente la producción y, por tanto, la productividad; y
esto gracias al sistema que sirve de base de la producción, y no debido
a las decisiones de gestión que hayan podido tomarse.
Pueden faltar unidades de medida precisas.
No todos los automóviles necesitan los mismos inputs. Algunos
automóviles son utilitarios, mientras que otros son Ferrari.
Estos problemas de medición de la productividad se ven particularmente
acentuados en el sector servicios, en el que el producto final es
difícil de definir. Por ejemplo, ni la calidad de un corte de pelo, ni
el resultado de un proceso judicial, ni el servicio de un comercio
minorista se tienen en cuenta en los datos económicos. En algunos casos
se pueden hacer ajustes en la calidad del producto vendido, pero no en
la calidad de la realización de la venta o en una gama más amplia de
productos.
La forma en que debe encararse la medición de la productividad tomando
en consideración los aspectos mencionados en los primeros tres aspectos
es:
· Midiendo la productividad para un bien en particular, y bajo
determinadas condiciones de producción (proceso, métodos, insumos, etc.)
a los efectos de poder representar las variaciones en el ratio de
productividad en un gráfico de Control Estadístico de Procesos, lo cual
permitirá a la empresa conocer la capacidad productiva de un determinado
proceso, las variaciones que se producen, e iniciar acciones tendientes
a mejorar la misma.
· Midiendo la productividad para un bien bajo determinadas condiciones
de producción, y determinar la variación que se genera al cambiar
determinados factores del proceso o componentes del producto (sin
alterar en demasía la calidad del mismo).
· En cuanto al sector servicios, si bien es compleja su medición, sobre
todo para determinados casos en particular, la medición no sólo puede
sino que debe ser realizada. Ejemplos claros de ellos son sectores como
los correspondientes a: telefonía, distribución de energía, bancos,
seguros, educación, salud, entre muchos otros.
Variables de la productividad
Los incrementos en la productividad dependen de tres variables, siendo
fundamental la buena gestión de los mismos a los efectos de la mejora en
la productividad:
· Trabajo
· Capital
· Gestión
La mejora en la contribución del trabajo a la productividad es
consecuencia de tener un personal laboral más sano, mejor formado y
entrenado, y mejor alimentado. Tres variables clave en la mejora de la
productividad laboral son:
1. Formación básica apropiada para una mano de obra efectiva.
2. La alimentación de la mano de obra.
3. Los gastos sociales que posibilitan el acceso al trabajo, como el
transporte y la sanidad.
En cuanto a la importancia del capital, debemos tener en cuenta que los
seres humanos hacen uso de herramientas. Las inversiones en capital
proporcionan estas herramientas. La diferencia entre el capital total
invertido y la depreciación se conoce como inversión neta. La inflación
y los impuestos aumentan el coste del capital, haciendo que las
inversiones en capital resulten cada vez más caras.
Cuando disminuye el capital invertido por empleado, podemos esperar una
caída en la productividad. Y decimos que podemos, y no que se genere sí
o sí dicha caída, pues mejores diseños de sistemas de trabajo, mayor
capacitación y mejor conformación de los procesos entre otros muchos
factores pueden compensar con crecer la menor inversión neta en bienes
de capital.
Por último tenemos a la gestión empresaria como un factor de producción
y un recurso económico. Es la responsable de lograr una óptima
combinación de los recursos humanos y materiales, liderando y motivando
al personal a los efectos de un aprovechamiento excelente de los
recursos. Su obligación es asegurar que la tecnología, la formación y el
conocimiento se utilizan de forma efectiva.
Factores que inciden en la productividad de la empresa
Se dividen en dos factores fundamentales que son los internos y los
externos. Entre los factores internos tenemos aquellos que podemos
calificar de duros, y otros como blandos. Entre los factores duros
tenemos:
· Producto
· Planta y equipo
· Tecnología
· Materiales y energía
Y, entre los denominados blandos se encuentran:
· Personas
· Organización y sistemas
· Métodos de trabajo
· Estilos de dirección
El clasificarlos como duros y blandos depende de que tan fácil resulta
cambiarlos, pero podría alterarse ello si pensamos que resulta más fácil
comprar una nueva máquina que cambiar una mentalidad, pues es bien
sabido que “no hay nada más difícil de abrir que una mente cerrada”.
En cuanto a los factores externos se tienen:
Ajustes estructurales
· Económicos
· Demográficos y sociales
Recursos naturales
· Mano de obra
· Tierra
· Energía
· Materias primas
Administración pública e infraestructura
· Mecanismos institucionales
· Políticas y estrategia
· Infraestructura
· Empresas públicas
Entre los factores duros tenemos la planta y equipo. Estos elementos
desempeñan un papel central en todo programa de mejoramiento de la
productividad mediante: un buen mantenimiento; el funcionamiento de la
planta y el equipo en condiciones óptimas; el aumento de la capacidad de
la planta mediante la eliminación de los estrangulamientos y la adopción
de medidas correctivas; y, la reducción del tiempo parado y el
incremento del uso eficaz de las máquinas y capacidades de la planta
disponibles.
Por otro lado la innovación tecnológica constituye una fuente importante
de aumento de la productividad. Se puede lograr un mayor volumen de
bienes y servicios, un perfeccionamiento de la calidad, la introducción
de nuevos métodos de comercialización, entre otros, mediante una mayor
automatización y tecnología de la información. La automatización puede
asimismo mejorar la manipulación de los materiales, el almacenamiento,
los sistemas de comunicación y el control de la calidad.
En cuanto a los materiales pueden lograrse importantes incrementos en la
productividad mediante:
a) La mejora en el rendimiento del material: producción de productos
útiles o de energía por unidad de material utilizado. Dependiendo ello
de la selección adecuada del material correcto, su calidad, el control
del proceso y el control de los productos rechazados.
b) Uso y control de desechos y sobras.
c) Mejoramiento de la gestión de existencias para evitar que se
mantengan reservar excesivas.
d) Mejoramiento del índice de rotación de las existencias para liberar
fondos vinculados a las existencias con el fin de destinarlos a usos más
productivos.
e) Empleo de materiales sustitutos.
f) Perfeccionamiento de los materiales mediante la Investigación &
Desarrollo.
En cuanto a los factores blandos, la correcta gestión del personal toma
especial trascendencia como recurso clave en las empresas competitivas
del presente y del futuro. La capacitación, el entrenamiento, la
motivación e incentivos, la participación y la calidad de vida laboral
son fundamentales. La continuidad del personal, expresado en un menor
índice de rotación hacen factible una continuidad en la curva de
aprendizaje (contribuyendo ello con la curva de experiencia) y la
formación de conocimientos tácitos, los cuales generan a través de una
óptima gestión de los recursos humanos una ventaja competitiva difícil
de imitación por parte de los competidores.
El mejoramiento de los sistemas de trabajo, un mejor estilo de dirección
(gestión), acompañados de sistemas de información y estructuras
organizacionales de alta eficiencia permiten altos niveles de
rendimiento.
Hoy la flexibilidad y polivalencia de los trabajadores, su capacidad
para trabajar en equipos, su capital intelectual (conocimientos +
experiencias + actitud) conforman un arma esencial para hacer factible
mayores niveles de productividad acompañados de mejores performances en
materia de calidad y satisfacción del cliente y/o consumidor.
En cuanto a los factores externos éstos deben ser tomados en
consideración a los efectos de analizar la posibilidad de reducir su
incidencia mediante la acción de la empresa como tal o bien y por sobre
todas las opciones, actuando conjuntamente a través de organismos u
organizaciones sociales – políticas – profesionales y económicas. De tal
forma podrán solicitarse cambios normativos, reglamentaciones,
protecciones arancelarias, la realización de obras públicas entre muchas
otras.
Condiciones para la productividad óptima en todo proceso productivo
Lograr el mejor nivel de productividad requiere de un proceso
sistemático que debe cumplimentarse en torno a:
· Diseño adecuado del producto o servicio
· Selección de la tecnología más idónea
· Planificación de la calidad requerida
· La utilización óptima de los recursos:
Ø Instalaciones
Ø Materiales e Insumos
Ø Personal
· Y, el estudio para tales efectos de métodos y tiempos, programación y
coordinación.
La primera de las condiciones, sin la cual todas las demás serían
inútiles, es que el producto a obtenerse haya sido diseñado de forma que
asegure que, básicamente, cumpla de forma óptima con la función
específica que le es propia permitiendo además, su obtención en óptimas
condiciones.
En segundo lugar es indispensable asegurar el aporte de nuevas
tecnologías mediante una continua labor de prospección del futuro,
conocimiento y utilización de las fuentes de información tecnológica
existentes, protección de la propia tecnología y todas cuantas acciones
permitan conseguir que en todo momento se utilicen las tecnologías que
pueden conducir a una óptima productividad.
Otro factor trascendental íntimamente ligado al diseño del producto y la
tecnología utilizada es el de la calidad del producto obtenido. Las
exigencias del mundo industrial, la apertura a nuevos mercados, las
prescripciones cada vez más rigurosas respecto a la homologación de
productos, han convertido este factor en punto clave para el éxito.
La obtención de productos de diseño adecuado, utilizando la tecnología
más idónea, alcanzando el máximo en calidad, se logra mediante la
utilización eficaz y eficiente de las instalaciones, materiales y
recursos humanos, a los efectos de lograr el más alto nivel de
productividad. Esta utilización óptima debe buscarse a través de la
utilización de los métodos más adecuados y un riguroso estudio de los
tiempos de las distintas operaciones que integran un proceso. A tal
efectos la planificación, programación y coordinación constituyen la
llave que abre las puertas a la máxima eficacia.
Barreras a la productividad
Debemos reconocer cuales son las barreras que impiden mayores niveles de
productividad a los efectos de tomar debida nota de ellas,
concientizarnos y actuar en consecuencia.
Entre las barreras más comunes y arraigadas tenemos:
a) Burocracia obsesiva. Se caracteriza por la adherencia ciega a normas,
reglas y prácticas establecidas sin una consideración flexible a
intención o propósito, o a la adecuación que requiere una situación
especial, y en todo caso un rigor mortis en respuesta a retos internos y
externos.
b) Arteriosclerosis organizacional. La estructura orgánica con
demasiados niveles jerárquicos, la disociación de las funciones de cada
nivel y la incomunicación de directores, jefes y empleados, así como el
exceso de papeleo y de trámites superfluos, engañosos e inútiles son
algunas de las causas que endurecen las arterias de la comunicación y no
permiten la flexibilidad que éstas requieren para acceder a los cambios
de volumen de trabajo y a las situaciones que deben abrirse a la
productividad.
c) Feudalismo corporativo. Se da cuando el director de una división, o
gerente de un departamento, no conoce ni le importa conocer los
objetivos, las actuaciones y los problemas de los demás. Tampoco le
interesa la productividad total del negocio, sólo se interesa de su
propio beneficio. Es así como cada feudo de la empresa trabaja como
entidad autónoma e independiente y sólo trata de hacer lucir su
actuación con sus propios resultados.
d) Excesiva centralización de los controles. Ello se sostiene en un
mando estrictamente vertical que va desde arriba hasta el último peldaño
de la organización. Este sistema por lo tanto no propia el
aprovechamiento máximo del potencial humano, siendo todo lo contrario de
las modernas ideas de empowerment.
e) Mentes cerradas al cambio. En muchas organizaciones la posibilidad de
mejorar los sistemas y procesos, y con ello los niveles de calidad y
productividad se ve frustrada porque sus propietarios, directivos y/o
empleados tienen sus mentes cerradas a todo cambio o innovación. Las
reacciones de la gente que pone obstáculos a toda idea nueva son las
siguientes:
· Resistencia al cambio. Entre las diversas explicaciones para tal
resistencia se tienen sólo con carácter enunciativo los siguientes:
1. Miedo a lo desconocido, o información inadecuada.
2. Miedo de no poder aprender las nuevas destrezas (o la vergüenza de
ser lento en aprender.
3. Amenazas a los expertos o al poder.
4. Amenazas al pago y otros beneficios.
5. Reducción en la interacción social.
6. Características de la personalidad (ejemplo. el dogmatismo)
7. Falta de participación en el proceso de cambio.
8. Aumento de las responsabilidades laborales.
9. Disminución en las responsabilidades laborales.
10. Ambiente organizacional
· Ceguera de taller. Propia de la miopía que se crea con el tiempo al
tener la vista clavada en una sola faena rutinaria sin ver más allá de
su alrededor.
· Conformismo. Es clásico de las empresas que han crecido y generaron y
generan ganancias. Es ahí donde los directivos piensan y dicen: “Para
qué cambiar lo que nos ha dado y está dando resultados”. El conformismo
hace que la organización se estanque y no avance al paso de los
adelantos tecnológicos, ni se adecue convenientemente a las nuevas
exigencias del mercado. El conformismo es una actitud muy cómoda para
mentes perezosas, que la prefieren al esfuerzo mental que requiere el
análisis e innovación creativa.
· Temor a la crítica. Este temor lo sufren los empleados y trabajadores
que tienen la iniciativa y la creatividad para presentar buenas ideas,
pero el miedo al ridículo ante sus jefes y compañeros y su timidez
inhibe su valor para presentarlas.
· Temor a criticar. Este obstáculo se encuentra frecuentemente cuando un
mejor sistema o método de trabajo es presentado a un jefe o alguna
autoridad que diseño lo que se viene haciendo. Se teme ofender a un
superior cuando se le muestra que alguien ha pensado en algo mejor que
lo que él hizo.
· Inadecuada perspectiva. Esto es propio del estado mental de apaga
fuegos por parte de sus directivos. De tal modo dedican más tiempo a
resolver las crisis ocasionadas por los problemas, que a prevenir su
aparición. Su proceder es por lo tanto reactivo en lugar de preventivo
y/o proactivo.
Factores que restringen el incremento de la productividad
Existen numerosos factores que impiden desarrollar en plenitud las
capacidades productivas de una organización, registrándose entre ellos
los siguientes:
Incapacidad de los dirigentes para fijar el tono y crear el clima
propicio para el mejoramiento de la productividad.
Los efectos negativos que sobre la productividad tienen las trabas
impuestas por las reglamentaciones estatales.
El efecto negativo que sobre el aumento de la productividad tiene el
tamaño y la madurez de las organizaciones.
La incapacidad para medir y evaluar eficazmente la productividad de la
fuerza de trabajo.
El diseño de los procesos productivos y la correspondiente organización
y distribución de las máquinas y equipos, con las consecuencias que ello
tiene sobre la capacidad de incrementar los niveles de productividad.
Estas restricciones no son definitorias, pudiendo trabajarse sobre la
mayoría de ellas, excepto el punto 2, mediante una labor de
revitalización y rediseño de procesos y estructuras a los efectos de
conferirle a la organización la capacidad de incrementar en gran forma
su performance en materia de productividad.
La búsqueda y cambio de paradigmas deficientes es otra forma moderna y
eficaz de lograr en primer lugar cambios de conductas tendientes a
generar transformaciones en el desarrollo y evolución de los procesos
productivos.
Técnicas de mejoramiento de la productividad
Comprende una serie de técnicas, herramientas, métodos e instrumentos
destinados a generar un mayor valor agregado en función a los insumos de
los cuales se ha hecho uso.
Tenemos en primer lugar a las técnicas de ingeniería industrial y
análisis económico, entre las cuales se encuentran:
· Estudio del trabajo
· Estudio de métodos
· Medición del trabajo
· Simplificación del trabajo
· Análisis de Pareto
· Sistema Just in Time
· Mantenimiento Productivo Total
· Gestión de Calidad Total
· ABC / ABM
· Costo de Calidad
· Contabilidad Horizontal
· Análisis y aplicación de las curvas de aprendizaje y de experiencia
· Administración por medio del análisis de valor
· Análisis Coste-Beneficios
· Presupuesto Base Cero
· Asignación de la productividad a los costos
· Control Estadístico de Procesos
Entre las técnicas relacionadas con el comportamiento tenemos:
· Desarrollo organizacional
· Sistema de participación
· Actividades grupales
· Trabajo en Equipo
· Sistema de Sugerencias
· Análisis de Campos de Fuerzas
· Técnica de Grupo Nominal
Métodos y Sistemas en base al estudio del Comportamiento Organizacional
Basados en labores de investigación y análisis la ciencia del
Comportamiento Organizacional ha generado un total de diez tipos
diferentes de intervenciones, las cuales pueden ser aplicadas de manera
combinada o no.
Por un lado basándose en el cambio de las características
organizacionales proponen:
Sistemas de incentivos
Sistemas de pago a destajo
Planes grupales para compartir ganancias
Establecimiento de metas
Administración por objetivos (APO)
Selección del personal
· Pruebas
· Antecedentes personales
· Planeamiento realista del trabajo
Capacitación y desarrollo
Liderazgo / Participación
Estructura organizacional / Descentralización
En cuanto a los métodos que hacen hincapié en las características
laborales tenemos:
Retroalimentación del desempeño mediante indicadores de objetivos.
Diseño del puesto mediante enriquecimiento del puesto y/o simplificación
del trabajo.
Programas opcionales de trabajo, conformados por sistemas de semana
condensada de trabajo y/o horarios flexibles de trabajo.
Importancia de la Gestión de Calidad
Tradicionalmente se han encarado la calidad y la productividad como
elementos que deben hacerse concesiones mutuas. Para alcanzar mejoras
significativas en una, hay que aceptar un deterioro en la otra. La
calidad sólo se podía mejorar a expensas de la productividad, y
viceversa. Sin embargo, muchas empresas operan actualmente según la
filosofía de que la mejora en la calidad genera mayores niveles de
productividad.
En gran medida es un problema de definición. Si la calidad se encara en
un sentido absoluto puede resultar dificultoso entender cómo mejorar la
calidad sin un mayor costo. Por otra parte, si vemos la calidad como
conformidad con las especificaciones, la relación con la productividad
resulta manifiesta. Si el producto o servicio se produce con defectos,
entonces hay que repararlo, reprocesarlo o producirlo de nuevo. El
resultado es que se requieren más recursos –personal, material, equipo-
para producir una cantidad dada de productos o servicios que satisfagan
las especificaciones.
Esto nos conduce al concepto de calidad de proceso, que tiene una
correlación clara y directa con la productividad. Aunque los productos
terminados (o servicios prestados) de una organización pueden
conformarse a las especificaciones, la calidad del proceso que produjo
esos productos o servicios pueden variar ampliamente y tendrá decisiva
influencia sobre la productividad de la organización.
Si es preciso reelaborar o reprocesar cantidades sustanciales de
productos, si las materias primas son defectuosas, si el desperdicio y
la pérdida de material son excesivos, si la pérdida por descartes es
elevada, la organización no puede alardear de altos niveles de calidad o
productividad.
El bajo desempeño en calidad incrementa los recursos requeridos para
producir una determinada cantidad de bienes. La reelaboración incrementa
la cantidad de mano de obra requerida, y tal vez el capital, y también
los recursos energéticos. Los desperdicios y descartes incrementan el
material requerido para un nivel dado de producción. Y el desempeño de
baja calidad aumenta la necesidad de inspección y control, lo cual
requiere de recursos adicionales.
Con la baja calidad, una cantidad sustancial de los recursos de una
organización se debe consagrar a corregir defectos y manipular
desperdicios en vez de producir bienes y servicios. Al mejorar la
calidad, los recursos requeridos para producir una cantidad dada de
productos declinan, y eso se traduce en mejor productividad.
La mala calidad cuesta más de lo que se reconoce tradicionalmente. Es
coste de la calidad es calculado rutinariamente por diversas empresas y
excediendo en muchos casos el veinte por ciento de los ingresos.
Hoy debe rechazarse totalmente el argumento de que cierto nivel de
defectos es inherente o aceptable. Los conceptos tradicionales como
“niveles aceptables de calidad” lo cual implica la aceptación de cierto
nivel de defectos, y “economías de calidad” que significa que más allá
de cierto punto, las mejoras de calidad no son justificadas por el
costo, han desaparecido ya de las empresas que desarrollan una
manufactura de clase mundial. Hoy el objetivo de las empresas que
quieren y desean la excelencia es llegar a un nivel de 6 sigma, lo cual
implica no tener más de 3,4 DPMO (defectos por millón de oportunidades).
Método de Comparación entre Empresas y las Clínicas de Empresas
El método de la comparación entre empresas y la clínica de empresas
requiere los servicios de un consultor externo. Utiliza las técnicas de
comparación entre empresas como ayuda a los directores y gerentes
participantes para identificar los problemas de sus organizaciones
respectivas. Esas técnicas se complementan con debates en grupo en los
que se moviliza la experiencia acumulada y las técnicas de gestión de
todos los participantes para contribuir a resolver los problemas
individuales.
La comparación entre empresas actúa como un punto de ataque, cuando hay
que convencer a los empresarios de que los servicios de un centro de
perfeccionamiento del personal de dirección o un consultor realmente
ayudarán a resolver los problemas actuales. Cuando los empresarios y
directivos reciben un informe de comparación entre empresas, casi
siempre descubren que el funcionamiento de su empresa es poco
satisfactorio en uno o en varios aspectos.
La comparación entre empresas se utiliza para descubrir en qué aspecto
deben concentrar sus esfuerzos las organizaciones para mejorar su
rendimiento. Sin una comparación entre empresas, un gerente sólo puede
conjeturar qué partes de la organización están funcionando bien o mal y
qué prioridades deben establecerse para mejorar el rendimiento. Un
conjunto de cifras que muestre las medias de la industria puede indicar
inmediatamente si la organización se está comportando mejor o peor que
la media.
En cuanto a las clínicas de empresas las mismas son grupos de debate en
los que los participantes examinan sus propios problemas y sus progresos
para resolverlos. Están dirigidos por un consultor o un instituto de
perfeccionamiento del personal de dirección. Una característica peculiar
del método de la clínica de empresas es que hace hincapié en el
aprendizaje basado en los proyectos.
Esto significa que los participantes, que están recibiendo formación en
esta situación, llevan a cabo un cometido en una empresa real, por lo
común la suya. El proyecto debe referirse a un problema real, y el
participante es responsable no sólo de analizar el problema, sino
también de adoptar medidas para resolverlo.
El aprendizaje basado en un proyecto se combina de manera natural con
la comparación entre empresas. El empresario utiliza el informe de la
Comparación entre Empresas para identificar un sector de deficiencias y
define un problema que ha de resolverse para que la empresa prospere. De
tal modo el aprendizaje basado en un proyecto es una técnica de
autoperfeccionamiento. Su eficacia puede aumentar considerablemente, si
se lleva a cabo en el contexto de un grupo, y ésta es la base del
concepto de la clínica de empresas.
La comparación entre empresas (CEE) y la clínica de empresas (CE) se
desarrollan en tres etapas:
Etapa 1: Los participantes reciben un informe en el que se compara el
rendimiento de su empresa respectiva con el de otras empresas análogas.
Etapa 2: Se señalan los campos en donde es necesario introducir mejoras,
gracias a la comparación y el análisis de los informes y del rendimiento
de las demás empresas.
Etapa 3: Se adoptan medidas complementarias en forma de clínicas de
empresas.
Una de las ventajas de este método es que resulta especialmente
atractivo para los empresarios pequeños y medianos. El método tiene
buenas posibilidades de éxito, si se cumplen las siguientes condiciones:
La industria de que se trata debe estar experimentando cierto grado de
presión sobre los beneficios o la productividad.
Debe haber un “padrino” que se interese por la forma en que evolucionan
las cosas, que perciba la necesidad de aumentar el profesionalismo en la
gestión como respuesta a las amenazas a que hace frente y que esté
dispuesto a prestar su apoyo para que se ponga a prueba este método.
Debe haber un “paladín”, un innovador que esté interesado en este método
como un complemento de su conjunto actual de técnicas de capacitación y
asesoramiento.
Círculos de mejoramiento de la productividad (CMP)
Los círculos de mejoramiento de la productividad parten de las mismas
bases que los círculos de control de calidad pero abarcan todo el campo
del mejoramiento de la productividad y no sólo de la calidad.
Un CMP es un pequeño grupo de trabajadores del mismo taller que están
interesados en el perfeccionamiento autónomo y mutuo y en las
actividades destinadas a resolver problemas. El objetivo es promover la
productividad de la empresa. Los CMP tienen siete características
fundamentales:
1. Es de carácter voluntario. Cada miembro ha decidido participar en las
actividades del CMP, porque proporcionan la posibilidad de promover el
crecimiento.
2. Son de pequeñas dimensiones, pues cuentan de entre tres y diez
miembros.
3. Composición homogénea. Los miembros proceden del mismo talles,
realizan funciones análogas o conexas y afrontan problemas semejantes o
afines.
4. Tarea y objetivos concretos. Los proyectos de los CMP suelen
corresponder al control del círculo y se ajustan a los objetivos de la
empresa.
5. Enfoque sistemático y científico. Al estudiar los problemas del
taller, los círculos siguen una secuencia paso a paso y utilizan
instrumentos y técnicas científicos en el proceso.
6. Actividad constante. Las actividades del círculo pasan de un proyecto
o actividad a otro.
7. Aplicación universa. El concepto se puede aplicar en diversos
sectores, organizaciones y sus dependencias.
Los CMP persiguen como objetivos:
· Contribuir a la productividad, estabilidad y crecimiento de la
empresa.
· Mejorar el taller como lugar de trabajo.
· Promover el potencial humano al máximo.
· Aumentar la competitividad de la empresa gracias al mejoramiento del
producto y a la reducción de los costos de producción.
· Mejorar la capacidad de dirección, los conocimientos prácticos y la
competencia técnica de los supervisores de primera línea, mediante la
instrucción mutua y la práctica.
· Dar a los trabajadores posibilidades de ampliar y enriquecer las
tareas, asumir una mayor responsabilidad, tener un mayor sentido de
independencia y cierta participación en la adopción de decisiones.
· Promover en la dirección y en los trabajadores una toma de conciencia
de la productividad, la disciplina y los conocimientos prácticos por
medio de una mejor comunicación.
Entre los diversos tipos de problemas sometidos a los CMP podemos
enumerar:
· La reducción del desperdicio y de los costos.
· El mejoramiento de la calidad.
· El mejoramiento de los métodos.
· La simplificación del trabajo.
· El mejoramiento del mantenimiento preventivo.
· El mejoramiento de la moral laboral.
En cuanto a los beneficios resultantes de los programas de CMP se pueden
mencionar:
· El mejoramiento de la calidad.
· El aumento de la producción.
· La reducción de los costos.
· El mejoramiento de la comunicación, la cooperación y la moral de los
trabajadores.
· Una definición más precisa y una comprensión más clara de las
funciones de supervisión.
· El mejoramiento de la capacidad de los trabajadores para resolver
problemas.
· El mejoramiento de la toma de conciencia de la productividad y de la
calidad, el establecimiento de una mejor actitud con respecto a los
problemas del trabajo y del taller.
· El mejoramiento de la moral de los miembros de los círculos.
Método del Equipo de Acción para Promover el Rendimiento
Este método es una variante eficaz de muchas técnicas de constitución de
equipos destinados a mejorar la productividad. Es un método de gestión
participativa y global aplicado de arriba abajo y constituido por dos
componentes principales:
· Un proceso de planificación estratégica que se concentra en el logro
de un consenso sobre metas de desarrollo, objetivos y programas de
acción en un plazo de dos a cinco años en todos los niveles de la
gestión.
· Un proceso participativo y estructural de solución de problemas en el
nivel del grupo primario de trabajo.
Algunas de las características importantes de este método son las
siguientes:
Orienta el proceso del presupuesto.
Superpone la formulación de estrategias y políticas.
Suministra los datos y los resultados de cada etapa en dirección
descendente.
Mantiene equipos de acción en todos los niveles que responden de la
ejecución.
Da transparencia a todo el proceso.
Por último, cabe acotar que el método en estudio debe cumplir con dos
condiciones:
Debe estar eficazmente vinculado con un sistema de distribución de las
ganancias.
Debe ir precedido de la planificación estratégica con respecto a los
esfuerzos a favor de la productividad.
Gestión por medio del análisis de valor
Constituye ésta una técnica para reducir notablemente los desechos o
niveles de desperdicios.
El análisis de valor tiende a lograr muchos ahorros o mejoras pequeños
en la eficiencia que, puntos, serán importantes. Su utilidad ha quedado
demostrada en el sector manufacturero y en muchos otros sectores. Se han
logrado reducciones sustanciales de los costos en la administración de
hospitales, la banca, la construcción y también en los servicios
públicos y en la administración pública..
El análisis de valor es un enfoque organizado y creativo para determinar
y eliminar todos los costos innecesarios en un producto o servicio.
Todos los costos relacionados con un producto (o servicio) en su diseño,
sus materiales, su proceso de fabricación, y particularmente sus
especificaciones y exigencias, se analizan para descubrir el valor que
aporta cada uno de ellos.
Así pues, el análisis de valor es un método para reducir el coste que
destaca la función más que el método, poniendo al descubierto los costos
excesivos e innecesarios; mejora el valor del producto o servicio;
proporciona idéntico o mejor rendimiento a un costo inferior, y no
reduce la calidad ni la fiabilidad.
En el proceso de análisis de valor pueden distinguirse tres etapas:
Preparación de los organigramas especiales que muestren la ocupación de
cada persona que figura en la nómina. En apoyo de esto, se requiere un
plan de taller y un plan de emplazamiento, en el que se muestre el
espacio ocupado por cada sección y el tipo de equipo utilizado en ella.
Con respecto a cada punto del gráfico, son necesarios cuatro elementos
de información:
la función (tarea real, emplazamiento y costo);
la cuantificación de la función (producto, tiempo estimado para cada
tarea y costos importantes realizados);
el desempeño de la función;
la contribución de la función.
Comparar los datos relativos a los costos de cada función con los
criterios del “valor” –el precio, el grado de deseabilidad y la
utilidad- haciendo las preguntas siguientes:
¿ Es la función esencial para la empresa?
¿Está la función correctamente situada en la estructura de la
organización?
¿Es eficaz el método para cumplir la función?
¿Podría la función combinarse con otra para reducir el costo o para ser
más eficaz?
¿Parece razonable el nivel de dotación del personal en relación con las
tareas realizadas?
¿Parece el espacio ocupado razonable en relación con la función
ejecutada?
¿Está la función físicamente situada en el mejor lugar?
¿Existe algún otro método para realizar la misma función que resultara
menos costoso y más eficaz?
Estas preguntas ponen de relieve las anomalías manifiestas y sugieren
múltiples líneas de investigación, todas las cuales deberían seguir.
Una vez terminado el análisis del valor, deben prepararse un informe en
el que figuren recomendaciones claras y prácticas. Se deben llevar a
cabo primero todos los principales cambios de la organización, en plena
consulta con los afectados. A continuación pueden hacerse cambios
pequeños en las funciones en las que existen menos posibilidades de
provocar una desorganización considerable.
Sistema de Producción Justo a Tiempo (Just in Time)
El sistema justo a tiempo es la producción (o entrega) de los elementos
necesarios en la cantidad necesaria y en el momento necesario. El
principal objetivo del “Just in Time” es reducir los costos en el
proceso de producción, mejorando de ese modo la productividad total de
la organización. Este sistema se concibió y puso en práctica en el Japón
y tiene por objeto eliminar las existencias innecesarias, reducir a un
mínimo los costos de mantenimiento de existencias y aumentar el índice
de rendimiento de la inversión. Sin embargo, más importante que la
reducción de las existencias es el mejoramiento de la fabricación que se
deriva de la explotación con existencias reducidas.
El sistema Justo a Tiempo suprime el margen de seguridad de las grandes
existencias y pone de tal modo al descubierto los problemas de
funcionamiento.
Bibliografía
Organización Liviana – Arata Andreani y Furlanetto – McGraw Hill – 2001
Cambiar para crecer – Carlos Shapira – Editorial Sudamericana – 1998
Nueva Estrategia de Aprovisionamiento para la Fabricación – Giorgio
Merli – Díaz de Santos – 1994
Administración de la Productividad en las Organizaciones – Richard
Kopelman – McGraw Hill – 1988
Productividad Total – John Belcher – Granica – 1991
Productividad Base de la Competitividad – Mercado Ramírez – Limusa –
1998
Cómo mejorar la productividad en el taller – Castanyer Figueras –
Alfaomega / Marcombo – 1999
La Gestión de la Productividad – Joseph Prokopenko – Limusa – 1997
Productividad y Calidad – Adam, Hershauer y Ruch – Trillas – 1995
Productividad – David Bain – McGraw Hill – 1997
Productividad y Reducción de Costos – García Cantú – Trillas – 1995
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Dr.
Mauricio Lefcovich. Consultor en Administración de Operaciones y
Estrategia de Negocios. Especialista en Calidad, Productividad, Mejora
Continua, Reducción de Costos y Satisfacción del Consumidor.
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