PROBLEMAS Y SOLUCIONES PARA LA ADECUADA GESTIÓN LOGÍSTICA Y DE ALMACENES
04-2005
En el entorno actual, cada vez más competitivo y con menores márgenes,
las organizaciones buscan continuamente oportunidades de mejora que las
haga más competitivas. En este sentido, cada vez son más conscientes de
la importancia de la gestión de almacenes (y la gestión logística en
general) como parte esencial a la hora de aportar más valor a sus
clientes y reducir sus costes.
En este artículo se va a desarrollar un caso práctico real que muestra
la realidad en la problemática de la gestión logística y de almacenes de
muchas PYMEs así como las soluciones y resultados alcanzados en este
caso concreto.
La situación de partida.
El presente caso se desarrolla en una empresa industrial de 34 millones
de euros de facturación y que tiene el firme deseo de alinear su gestión
logística y de almacenes hacia una filosofía Just in Time/Lean
Manufacturing.
A nivel estratégico, la compañía -que está en un mercado puro de
commodities- había perdido el liderazgo en cuanto a servicio al cliente
y en costes, situación agravada por la entrada de competidores
internacionales.
Además, los almacenes estaban sobredimensionados (valorados en un 7%
respecto a la facturación), valor excesivamente alto comparado con sus
competidores directos y teniendo en cuenta que la producción se realiza
bajo pedido.
Aunque fuese de menor importancia, también existían unos costes
excesivos de los procesos relacionados con la gestión de compras,
producción y almacenes debido a las ineficiencias que a continuación se
describirán.
Por ello, desde la Alta Dirección de la empresa se decide lanzar un
proyecto para que -tras un análisis general de la empresa tanto a nivel
estratégico como operativo- se analicen, planteen e implanten las
soluciones logísticas adecuadas para alcanzar nuevas ventajas
competitivas alineadas con la estrategia.
Para ello, se crea un equipo mixto de trabajo entre la consultora
externa y personas claves en el área logística de la empresa que tras
realizar un diagnóstico, identifican cuatro grandes áreas de mejora:
Procesos inadecuados y gestión de la información en el área logística
Problemas en la gestión de aprovisionamientos
Disposición física del almacén
Disponibilidad y fiabilidad de la información debido a la introducción
manual de datos
A continuación se pasa a describir cada una de estas problemáticas.
Procesos inadecuados y gestión de la información en el área logística
La carencia de una visión global de los procesos logísticos por parte de
la empresa estaba generando ineficiencias en todo el proceso, ya que
tanto la información como los materiales no fluían correctamente.

Este problema era básicamente debido a dos motivos:
Procesos diseñados de manera que no existe un flujo de informaciónentre
los distintos departamentos. Los procesos se habían definido por cada
uno de los departamentos habiendo diseñado procesos estancos que generan
ineficiencias cuando el proceso cruza varias áreas. Por ejemplo, en el
análisis se encontraron documentos que eran validados hasta en tres
ocasiones por varios departamentos ya que unos no eran conscientes que
los otros lo hacían o planificaciones de necesidades de materiales que
generaba producción y que compras no empleaba por desconocer su
existencia.
Existían claras ineficiencias debido al modelo de información empleado
por el software de gestión (ERP) recientemente implantando en la empresa
y que no cubría las necesidades de información de la compañía provocando
unos procesos excesivamente manuales y duplicidades de tareas entre
departamentos. Así, había mucha información que no se podía consultar en
tiempo real y por ejemplo, para conocer el nivel de stock de
determinados productos se tenía que ir al almacén e inspeccionarlo de
manera visual.
Problemas en la gestión de aprovisionamientos
En este sentido y asociado con el concepto de procesos, especialmente
grave era el problema en las áreas de compras/aprovisionamientos.
Debido a la falta de información y de procedimientos en la organización,
el departamento de compras no podía tomar decisiones basadas en la
información sino en las sensaciones, lo que llevaba a una situación
caótica con almacenes sobredimensionados y al mismo tiempo con continuas
roturas de stocks.
Todas las debilidades anteriormente comentadas provocaban la
imposibilidad de realizar análisis sobre la rotación de productos tanto
para comprar las cantidades correctas como para su disposición física en
el almacén.
Disposición física de almacenes
Los almacenes tenían un lay-out típico de almacenes pequeños que al ir
creciendo y al no haberlos replanteado nunca, muestran algunas
ineficiencias muy habituales:
Incorrecta distribución en planta (lay out) que provocaba ineficiencias
en el manejo de los materiales de almacén
Plantilla sobredimensionada debido a las ineficiencias provocadas por el
lay-out, manejo de materiales y la falta de procedimientos.
Inadecuado tipo de de almacenaje para algunos productos, como es el caso
de los que se encontraban confinados en cajas de cartón (y más aún
teniendo en cuenta que el almacén estaba a la intemperie).
El sistema de almacenaje por el que se había optado (productos apilados
sin estanterías), no permitía tener un almacén con una filosofía FIFO (First
In First Out), provocando una rotación inadecuada de los productos y por
tanto que hubieran artículos sin rotación durante largos periodos del
almacén, aumentando considerablemente la presencia de artículos
obsoletos y de mermas.
Disponibilidad y fiabilidad de la información debido a la introducción
manual de datos
La introducción manual de los datos, tanto para el caso del almacén de
materias primas como para el de producto acabado, tenía dos
consecuencias:
La posibilidad de errores por la introducción manual de los datos.
El desconocimiento en tiempo real de las existencias en los dos
almacenes.
Este último punto era especialmente grave si se tiene en cuenta que la
empresa produce durante los fines de semana, y que el alta manual de los
productos en el almacén de producto acabado implicaba el descuento de
sus componentes en el almacén de materias primas, lo cual hacía que
existiera un desfase máximo de 2,5 días entre el consumo de los
artículos y su introducción en el sistema.
La falta de fiabilidad en el sistema afectaba gravemente tanto a
Compras, que la solventaba aumentando los niveles de stock, como a
Expediciones, dificultando la optimización de las mismas.

La solución propuesta
Tras el diagnóstico, la solución se planteó con tres líneas básicas de
trabajo. Partiendo de la estrategia y del posicionamiento deseado -y
teniendo el área de procesos como el eje central- se diseñaron
soluciones tal y como se muestra en la siguiente figura.

Reingeniería de procesos
En este caso se redefinió todo el proceso logístico desde el
aprovisionamiento hasta la expedición, eliminando todas las
ineficiencias que se producían cuando el proceso "cruzaba" a través de
los distintos departamentos e implantando una gestión por procesos en
lugar de una organización departamental pura.
A partir del proceso logístico se redefinieron los siguientes
subprocesos:
Gestión de compras
Gestión de almacenes y stock.
Gestión de expediciones
Gestión de la producción
Además, se implantó el concepto de líder del proceso para que gestionase
el proceso a través de todos los departamentos y planteando así una
estructura organizativa matricial que dotase de más eficienciaa los
procesos y subprocesos.
Además de la reingeniería del proceso, también se formó al personal en
técnicas de mejora continua para conseguir que los procesos y
subprocesos vayan ganando en eficacia y eficiencia a lo largo del tiempo
en lugar de perderla.
Para ello se empleó la siguiente metodología:

Almacén físico
Para la problemática referida al sistema de almacenaje se planteó la
necesidad de rediseñar los almacenes y así alcanzar los siguientes
objetivos:
Racionalizar el número de personas destinadas en el almacén debido a la
disminución drástica del tiempo de operaciones de almacenaje.
Mejorar la rotación, y por tanto reducir el nivel de stocks y de
obsoletos.
Disminución del número de mermas.
Permitir la aplicación de procedimientos que aseguraran una gestión
adecuada del almacén.
Para ello, a nivel físico, hubo dos grandes líneas de trabajo:
Sistemas de almacenaje
Distribución física (lay out)

En cuanto a sistemas de almacenaje, se diseño un almacén con
sistemas de paletización adaptados a las características del producto
con modernos sistemas de almacenamiento FIFO y picking dinámico.
En cuanto a la distribución del almacén, se empleó una metodología
propia de la consultora redefiniendo todas las áreas funcionales del
almacén (muelles de carga y descarga, zonas de preparación de mercancía,
zona de picking, etc.)
Gestión de la información
En el caso de la problemática en la fiabilidad y disponibilidad de la
información se implantó un sistema de captación de datos (mediante
terminales de radio frecuencia) integrados con el sistema de información
ERP empleado en la empresa. Esta solución asegura la fiabilidad y
disponibilidad de los datos y permite disminuir en gran medida los
costes de gestión.
En esta área, es importante destacar de la complejidad de hacer convivir
con éxito conceptos de negocio con conceptos de tecnología. Para
conseguirlo, se creó un "Comité de Implantación de Sistema de
Información"donde participaban los mismos miembros de la consultora y de
la empresa que en el Comité de Proyecto y además los representantes de
las empresas de soluciones de sistemas de información.
De esta manera se consiguió que no apareciesen problemas debido a la
falta de información o comunicación con lo que se consiguió cumplir el
plan de proyecto de esta área en tiempo y forma.

La metodología
Para el desarrollo del proyecto, se creó un equipo mixto de trabajo
entre el cliente y la empresa externa de consultoría, donde estaban
representados todos los departamentos implicados (Logística, Compras,
Producción, Almacén,..), y se emplearon distintas metodologías en
función de los distintos elementos del proyecto aunque siempre con la
siguiente estructura:

Toda la implantación de la metodología de trabajo
y de las soluciones propuestas se realizó empleando un Comité de
Proyecto bajo un liderazgo del proyecto compartido entre la consultora
externa y la empresa y con un total apoyo por parte de la Alta
Dirección.
Especialmente destacable es la metodología de gestión del cambio,
elemento clave para el éxito de cualquier proyecto y cuyo tratamiento
tuvo una metodología específica. Nunca se ha de olvidar que los cambios
organizacionales acaban siendo cambios en personas por lo que este
elemento -aunque muchas veces sea complejo de gestionar- es básico para
el éxito de cualquier proyecto.
Los Resultados
Tras la implantación del proyecto, algunos de los resultados
cuantificables fueron:
Alcanzar una posición competitiva en plazos de servicio
Disminución del stock medio de almacén en un 34,5%.
Disminución de las mermas en un 27%.
Disponer de información en tiempo real para la toma de decisiones debido
a la implantación de un cuadro de mando logístico.
Mejora de los costes de los procesos administrativos de un 23%
Mayor satisfacción de los clientes debido a la mejora en el servicio
Aumento de la satisfacción del equipo humano gracias a tener procesos
colaborativos, claramente definidos, comunicados e implantados.
Todas estas mejoras, conseguidas con un retorno de la inversión muy
interesante permitieron a la empresa recuperar su posición de liderazgo
en su sector.
Eduardo Navarro Socio Director de Improven Consutores
enavarroarrobaimproven.com
www.improven-consultores.com
Becas Parciales en Master OnLine
Una frase memorable