Los valores de un líder están enraizados en su propio ser y los
irradia en su forma de actuar, de hablar y de acoger a toda persona en
los distintos niveles de una organización, influyendo en los fines que
ésta persigue. El líder logra que sus valores se introduzcan en las
mentes y corazones de la gente (valores compartidos), causando efectos
en la estrategia, la estructura, los procesos, las políticas de personal
y la productividad de la organización.
El líder, como promotor del capital intelectual y emocional, y las
organizaciones que se preocupan por la optimización de su capital
intelectual, lo hacen para satisfacer las necesidades del cliente y de
esa manera mantenerse en el mercado, ser más competitivos, crecer y
desarrollarse estratégica e integralmente. Este concepto relativamente
reciente le está dando una importancia y jerarquía mayor al conocimiento
humano en términos de capacidad, de “Know How” o bien de cualquier
manifestación del saber aplicado para el logro de óptimos resultados en
el quehacer empresarial.
Lo anterior se enriquece con el capital emocional, que se refiere a la
vida afectiva y a las actitudes básicas de integración, lealtad y
compromiso en la relación hombre – organización – productividad. Están
señalando a la energía – emocional, entendida como voluntad, lealtad,
compromiso y responsabilidad, como el contenido humano – afectivo
esencial para la verdadera eficacia y productividad humana, Goleman
(1999).
Existe un tercer elemento complementario que es la dimensión ético –
social trascendente que toda organización debe tener en su visión de
negocio y en su contribución al bien común social.
Estos tres conceptos: capital intelectual, capital emocional y
compromiso ético – social trascendente, suman toda la energía humana, y
advierten que es sin duda el hombre quien genera el fenómeno productivo.
Fromm (1982), a través de su llamada “Orientación Productiva del Hombre”
señala con todo acierto y profundidad, que la productividad es la
relación activa y creadora del hombre para consigo mismo, para con su
prójimo y para con la naturaleza.
Fromm, alude a tres diferentes dimensiones y valores que se relacionan
con la productividad que son: el pensamiento, la acción y el
sentimiento. La productividad referida a la esfera del pensamiento se
manifiesta en la comprensión del mundo a través de la razón y la verdad.
La productividad respecto a la esfera de la acción se manifiesta en el
trabajo productivo, es decir, en la labor realizada para su propio
bienestar y el de los demás. Y en las esferas del sentimiento, la
orientación productiva se expresa a través del amor, esto es, del
sentimiento de unión con los hombres, con el trabajo y con la
naturaleza. Define el acto de acción productiva, cuando el “yo interno”
la acción realizada por el “yo”, y el destino de esa acción, son un todo
único e indivisible.
Lo anterior significa que aquella persona que no acepta libremente una
tarea o no es su deseo realizarla, no la realiza y si la realiza, no le
imprime la calidad y el compromiso que dicha tarea por sí misma reclama.
Disonancia cognitiva, Festinger (1957).
Una empresa es un sistema caótico García y Dolan (1997) en cuanto reúne
las características básicas de dicho sistema: son abiertos, dinámicos,
disipativos, no lineales, capaces de autoorganizarse, impredecibles y
altamente sensibles a sus condiciones iniciales. Las empresas son
sistemas sociales caóticos que no pueden regularse mediante
instrucciones ni mediante objetivos dirigistas. Su capacidad de
autoorganización deriva esencialmente de que sus componentes asuman
libremente un conjunto de valores o principios de acción compartidos.
Según Prigogine y Stengers (1984) existen dos tipos de sistemas
caóticos: los de baja y alta energía. El sistema caótico de baja energía
se caracteriza porque todos los recursos materiales están desordenados.
Es incapaz de organizarse asimismo sin la adición de más energía
(entregada por las personas de la empresa). En cambio, el caos
turbulento o de alta energía es algo distinto: su desorden contiene la
semilla del orden.
El estado de caos que se autoorganiza gracias a la aparición de los
denominados “atractores” es el sustrato idóneo para la creatividad e
innovación en la Empresa.
En este estado de caos autoorganizado, las personas no están confinadas
en roles estrechos, y desarrollan paulatinamente su capacidad de
diferenciación y relación en continuo crecimiento hacia su máximo
potencial de contribución para la eficiencia organizativa. Así, los
valores actúan como organizadores o “atractores” del desorden.
El replanteamiento de los valores es previo y tanto o más significativo
que el mismo rediseño de los procesos. Hamer y Champy (1994) dicen:
“A menos que los valores y creencias cambien, los nuevos procesos, por
bien diseñados que estén, nunca funcionarán. Cambiar los valores es una
parte tan importante de la reingeniería como cambiar los procesos”.
Las ciencias administrativas nos muestran claramente que las
organizaciones más productivas a través del tiempo y las de mayores
utilidades, han nacido y se han desarrollado con una enorme energía a
partir de su filosofía básica, de sus principios éticos y de sus
prácticas gerenciales. Cabe resaltar que el fundamento conceptual y
filosófico de las organizaciones en sí no son los responsables del éxito
de las empresas, sino la capacidad de hacer que todos los miembros de la
Empresa o Institución conozcan, asimilen y vivan esos principios y
valores Collins y Porras (1997).
Los valores son palabras, y por tanto, estructuras del pensamiento
relativamente simples que, sin embargo, abarcan conocimientos complejos
de la realidad deseada. Los valores tienen la capacidad de transcender
la percepción de lo inmediatamente existente para poder conceptualizar
la visión de lo ideal. Esta conceptualización de lo deseable puede
llegar a encerrar en unas pocas palabras más conocimiento que todo un
plan estratégico, sobre todo cuando, como es habitual, no hay nadie que
sea capaz de leerlo y asimilarlo.
Los valores forman parte del poder del conocimiento en cuanto orientan
conductas cotidianas, cohesionan y dan sentido a voluntades colectivas,
sirven para resolver conflictos y tomar decisiones de cambio, Rockeach
(1976).
García del Junco, Ganaza y Baena (2001) en su trabajo: “La necesidad de
potenciar los valores personales, como recurso estratégico, en las
organizaciones”, distinguen intencionadamente entre directivo y líder,
lo cual no implica que ambos no se puedan dar en una sola persona. Una
de las distinciones mas claras entre el Director de la Empresa y el
líder la exponen Bennis y Nanus (1985): El líder actúa sobre los
recursos sentimentales y espirituales de la organización, en cambio el
Director actúa sobre los recursos físicos de la misma, sobre su capital,
la aptitud del personal, las materias primas y la tecnología. Cualquier
Director competente puede hacer que la gente de la organización pueda
ganarse la vida. Un Director excelente puede procurar que el trabajo se
haga eficazmente y con productividad, de acuerdo con el horario, y con
un buen nivel de calidad. Sin embargo, compete al líder hacer que la
gente de la organización llegue a experimentar orgullo y satisfacción
por su trabajo.
Es una apelación sentimental a algunas de las necesidades humanas
esenciales.
Existe hace cuatro años la inquietud de “un enfoque antropológico de la
teoría del liderazgo” García del Junco y Sanchz Vurues (1998), cuyo
interés radica en señalar que el principal factor que hace a una persona
ser líder son sus valores personales, pues existen una serie de estos
que son muy atrayentes para conformar un ideal de persona especialmente
atractiva para los demás, los seguidores del líder. Entre los aportes
más interesantes de esta teoría, se señala que no contempla la
posibilidad de los contra valores como conformadores de la figura del
líder Basado en este enfoque Antropológico de la teoría del liderazgo,
concluyo que:
v Los valores personales (instrumentales) más importantes para el líder
son: la honestidad, la responsabilidad y el respeto, coincidiendo con
los que tienen asumidos.
v Existen las siguientes relaciones:
1. La responsabilidad, conlleva a la autonomía y ésta a su vez a la
libertad.
2. La honestidad, implica veracidad y coherencia y ésta a una armonía
interior.
3. Y el respeto, a ser cortés a tratar con delicadeza humana, que
conllevaría a la prudencia (virtud cardinal), templanza, moderación y
discernimiento. Se llega a la sabiduría, conducta prudente en la vida.
Lo anterior conlleva a lo que he denominado un triángulo:
a) Un triángulo de valores finales, que conllevan a los líderes en sus
actitudes y comportamientos a ser respetuosos, responsables y honestos.
Basado todo ello en un centro de energía de un valor final realización
personal (autorrealizado) y los otros tres directamente conectados entre
si, la libertad, la armonía interior y la sabiduría:

b) El triángulo de valores finales con su centro la realización
personal del líder, irradia sus valores instrumentales de la
responsabilidad, el respeto y la honestidad. Detrás de todos ellos
tenemos la conciencia. Como dice Covey (1993), la clave para obrar de
adentro hacia fuera, el paradigma de la grandeza primaria, consiste en
educar y obedecer a nuestra conciencia, ese don humano exclusivo que
distingue la congruencia y la disparidad con los principios (valores)
correctos y nos eleva hacia ellos. También Maslow (1970) dice: esta
conciencia se manifiesta en una “percepción eficiente de la realidad”.
Los autorrealizado son precisos en su percepción del mundo, sintiéndose
cómodos con éste. Pueden ver a través de la falsedad y evaluar los
motivos reales de otras personas. Tienen una percepción más clara de la
realidad y el realismo, en áreas tales como la política y la religión,
lo cual les permite pasar a través de las cuestiones extrañas y
reconocer las verdaderas. Tienen una agudeza de percepción mayor. Los
colores les parecen más brillantes y vibrantes que a la mayoría de las
personas. Tienen un sentido del olfato más eficiente. Su audición es más
precisa.
Los autorrealizado exhiben una “frescura de apreciación” continua. Cada
amanecer y atardecer los llena de energía de nuevo, y cada nueva flor es
un acontecimiento que nunca pierde su cualidad milagrosa. Los
autorrealizado no tienen preconcepciones de la manera en que deberían
ser las cosas. Son muy receptivos a la experiencia y permiten que cada
una de éstas se exprese por sí misma.
c) “El acto de amar” que integra los valores finales e instrumentales
del líder trasciende el pensamiento y las palabras. Como dice Fromm
(1994): en el acto de amar, de entregarse, en el acto de penetrar en la
otra persona, me encuentro a mí mismo, me descubro, nos descubro a
ambos, descubro al hombre. La única forma de alcanzar el conocimiento
total consiste en el acto de amar: ese acto trasciende el pensamiento,
trasciende las palabras. Es una zambullida temeraria en la experiencia
de la unión. Sin embargo, el conocimiento del pensamiento, es decir, el
conocimiento psicológico, es una condición necesaria para el pleno
conocimiento en el acto de amar. Tengo que conocer a la otra persona y a
mí mismo objetivamente, para poder ver su realidad, o, más bien, para
dejar de lado las ilusiones, mi imagen irracionalmente deformada de
ella. Sólo conociendo objetivamente a un ser humano, puedo conocerlo en
su esencia última, en al acto de amar.
Cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento son mutuamente
interdependientes. Constituyen un síndrome de actitudes que se
encuentran en la persona madura; esto es, en la persona que desarrolla
productivamente sus propios poderes, que solo desea poseer los que ha
ganado con su trabajo, que ha renunciado a los sueños narcisistas de
omnisapiencia y omnipotencia, que ha adquirido humildad basada en esa
fuerza interior que solo la genuina actividad productividad puede
proporcionar.
Estos valores insertos y asumidos en sus actitudes y comportamientos de
vida del líder son sus raíces y los faros de luz de su conciencia, que
irradian el arte de amar cuya labor es comprender y perdonar señala
Weiss (2003).
Desde este enfoque mucho más humanista y de desarrollo organizacional (D.O.),
aparece en el año 1997 una nueva herramienta de liderazgo estratégico,
la dirección por valores (Managing by Values), con dos publicaciones
simultáneas, una en España y otra en Estados Unidos Bolívar y Sanchez
(2002).
La dirección por valores pretende introducir la dimensión personal
dentro del pensamiento directivo, no únicamente de manera formal, sino
en la práctica diaria. Se centra en configurar empresas que integren,
por tanto, el capital humano en su totalidad, tanto en su dimensión
racional como en su dimensión emocional.
Podríamos decir que es un marco global desde donde rediseñar una cultura
organizacional que genere adhesión, compromiso y entusiasmo, puesto que
es desde la conexión emocional a través de valores, como la confianza o
la creatividad, donde el rendimiento profesional alcanza su máxima
calidad. Así, la dirección por valores representa una propuesta de
evolución desde una cultura organizativa convencional de valores de
orientación al control hacia una nueva cultura de valores de desarrollo.
Stein (2003), señala: “El liderazgo pragmático entraña una forma
distinta de dirigir a las personas, en la que el modelo de eficacia se
ve superado por la fecundidad, consecuencia de desarrollar el talento de
los miembros de la organización en un ambiente de confianza y fomento de
la creatividad”.
De lo anteriormente expuesto tenemos las potencialidades de la Confianza
y la Creatividad que inciden directamente en el rendimiento de un equipo
humano para alcanzar su máxima calidad. Pero no puede haber creatividad
sin libertad, las personas y sus talentos crecen al ritmo que marcan los
sones de la libertad y de su reverso, la responsabilidad. La confianza
sola es ganada con verdad que nace de la honestidad y con ello la
armonía interior que implica paz interior de la cual se deriva la
seguridad. Una seguridad que solo puede surgir del interior, la
seguridad señala Weiss, es un rasgo espiritual no terrenal. La seguridad
deriva de la Paz Interior (Armonía Interior) y del conocimiento de
nuestra esencia autentica, que es espiritual.
La serotonina es un neuro transmisor del cerebro. Su presencia en
cantidades elevadas indica un nivel de calma. Cuanto mayor es el nivel
de serotonina, mayor es la paz de uno. Señala Valerie Hunt, al escribir
sobre iluminación espiritual en su libro Infinite Mind, observa: “En mi
laboratorio descubrimos que cuando el campo de energía de una persona
alcanzaba las vibraciones mas elevadas, más complejas, mediante la
imaginación o la meditación, esa persona tenía experiencias espirituales
independientemente de sus creencias” (pág. Nº 285). La doctora es
científica e investigadora psicológica de los campos de energía humana.
Piensa: cuando estas en paz y envías esta silenciosa serenidad, influyes
en todos los que se encuentran a tu alrededor. Las partículas de energía
invisibles se llaman feromonas que se emiten en momentos de miedo y de
su contrario: el amor. En los lugares donde se practica la conciencia
espiritual y el amor incondicional se emiten feromonas de belleza y
ternura que permanecen en el ambiente Dyer ( 2001).
La paz interior (Armonía interior), nos revela la capacidad de este
valor final que tienen los líderes, el cual los conlleva a tener un
desarrollo espiritual superior al normal.Complementando este perfil
espiritual del líder sostengo que se identifica muy claramente con la
llamada última fase del desarrollo adulto de Dyer (1997), el
espiritual.En esta fase de la vida reconoce la verdadera esencia, el yo
superior. Al conocer su yo superior, se encuentras camino de convertirse
en el cocreador de todo su mundo, de aprender a controlar las
circunstancias de su vida y a participar con seguridad en el acto de la
creación. Asi, se conviertes literalmente en un manifestador.
La fase espiritual de su vida se caracteriza por una conciencia de que
este lugar llamado tierra no es su hogar. Sabe que no es un atleta, un
guerrero o incluso un estadista, sino una energía infinita, ilimitada,
inmortal, universal y eterna que reside temporalmente en un cuerpo. Sabe
que nada muere, que todo es una energía que se encuentra cambiando
constantemente.
Como alma con un cuerpo, se siente apasionadamente atraído hacia su
mundo interior. Dejas atrás los temores y empieza a experimentar una
especie de distanciamiento con respecto a este plano físico. Se
conviertes en un observador de su mundo y pasa a otras dimensiones de la
conciencia. Esta energía interior infinita no esta solo en él, sino
también en todas las cosas y todas las personas vivas o que hayan vivido
en el pasado. Empieza a saber eso íntimamente.
Tras nacer en estado físico, señala Weiss (2003), nuestra principal
fuente de aprendizaje es la relación con los demás. A través de la
alegría y el dolor de las relaciones con otras personas, progresamos en
nuestra senda espiritual para aprender sobre el amor desde todas partes.
Puede aprenderse mas cuando hay obstáculos que cuando hay pocos o
ninguno. Una vida con relaciones difíciles, repleta de obstáculos y
perdidas, presenta muchas mas oportunidades de crecimiento del alma. Una
persona puede haber elegido la vida más difícil para poder acelerar su
progreso espiritual.
Otra fuente que tiene relación con lo que señala Weiss, es la
investigación de Bennis y Thomas (2003):” Todos nuestros entrevistados
describieron sus crisoles como oportunidades para la reinvención, para
asumir el control sobre sus vidas y para encontrar significado a
circunstancias que muchas personas habrían considerado aterradoras y
potencialmente paralizantes. En su vertiente más extrema, esta capacidad
de reinvención se parece a la juventud eterna; una especie de vigor y de
franqueza, y una permanente capacidad de asombro que es la antítesis del
estereotipo de la vejez.
Hemos tomado prestado de la biología un término neotenia, que, según el
diccionario, significa “conservación de las características juveniles en
los adultos de una especie” para describir esta cualidad, este deleite
por el aprendizaje constante que mostraban todos los líderes que
entrevistamos, con independencia de su edad.
Estudios recientes de vínculos indican que el cuidado del bebé y otras
interacciones estrechas con un niño provocan que el sistema de la madre
quede inundado de oxitocina, una hormona tranquilizadora y de bienestar
que es un poderoso antídoto contra el cortisol, la hormona generada por
la tensión. La oxitocina parece ser el aglutinante que genera vínculo.
Además, el singular aspecto y comportamiento del bebé da lugar a que se
libere oxitocina en el afortunado adulto .
Además creen que los grandes líderes poseen cuatro cualidades
esenciales, y les sorprendió descubrir que estas cualidades son las
mismas que hacen que una persona sea capaz de encontrar sentido a una
experiencia que podría ser negativa.
En primer lugar, está la capacidad de conseguir la participación de los
demás y de atraerlos a un sentimiento común. En segundo lugar, está el
tener una voz diferenciada y elocuente. En tercer lugar, está la
sensación de integridad (incluido un sólido conjunto de valores).
Sin embargo, con gran diferencia, la cualidad más importante de las
cuatro es la que denominaron “capacidad de adaptación”; se trata, en
esencia, de creatividad aplicada, una capacidad prácticamente mágica
para superar la adversidad, con toda la tensión que genera, y para salir
de los problemas más fuerte que al principio. Se compone de dos
cualidades primordiales: la capacidad de captar el contexto y la
capacidad de aguante. La capacidad de captar el contexto entraña la
habilidad de ponderar una serie de factores que van desde la forma en la
que diferentes grupos de personas van a interpretar un gesto hasta la
habilidad de poner una situación en perspectiva. Sin esta capacidad, los
líderes están absolutamente perdidos porque no pueden establecer
contacto con sus seguidores .
La capacidad de aguante es exactamente lo que parece: la perseverancia y
la resistencia que hace posible que las personas emerjan de unas
circunstancias devastadoras sin perder la esperanza.
La combinación de la capacidad de aguante y de la capacidad de captar el
contexto es la que, sobre las demás cosas, hace posible que la persona
no sólo sobreviva a una ordalía, sino que también aprenda de ella y
acabe siendo más fuerte, más comprometida y más determinada que en el
pasado. Estos atributos hacen posible que los líderes crezcan como
personas gracias a sus experiencias crisol, en lugar de ser destruidos
por ellas: hacen posible que encuentren oportunidades donde otros sólo
encontrarían desesperación. De esto está hecho el verdadero liderazgo.
Señala Ribeiro (2000) que solamente conocemos una pequeña parte de la
capacidad de nuestro cerebro, como si se tratara de un iceberg, del que
solo podemos ver lo que está en la superficie.. La conciencia abarca
apenas el 1% de lo que existe en nuestro cerebro. El 99% restante de
nuestro potencial reside en el inconsciente .
Hoy se sabe que nuestro cerebro tiene dos zonas diferenciadas:
el hemisferio izquierdo, que actúa sobre el razonamiento lógico, y el
hemisferio derecho, que está más abierto a la intuición y las emociones
y permite acceder al inconsciente. Si desarrolláramos la parte derecha
del cerebro, seríamos capaces de entrar en contacto con nuestro
inconsciente. A su vez, el inconsciente individual está relacionado con
el inconsciente colectivo, y el acceso a él nos conferiría un poder que
ahora nos parece imposible.
Para concluir quisiera tomar a Garcia del Junco y Sanchz Vurues de
Segovia (1998), que señalan partiendo del modelo transaccional de
Fiedler, aquellos directivos motivados en su estilo a las relaciones en
la organización, manifiestan una clara disposición a encarar los valores
según Bass del modelo transformacional del liderazgo, y según ellos
completan esta síntesis integradora siguiendo a Burns (que si bien Bass
distingue entre estatus y estima para el papel del líder) subrayamos que
el líder asume el papel de tal si beneficia a la sociedad con sus
acciones. De ahí que representan el marco de una teoría sobre el
liderazgo por los valores personales, y no los contralores, que ellos le
han llamado “Enfoque antropológico de la teoría del liderazgo”.
Basado en lo anteriormente expuesto por ellos, he realizado la tesina
doctoral “Enfoque antropológico de la teoría del liderazgo: los valores
personales en el líder” y actualmente investigo el mismo enfoque el cual
constituirá mi tesis doctoral. Las raíces del liderazgo tiene como marco
estas tres investigaciones.
Finalmente éste tema tiene una trascendencia que va mas allá de la
productividad empresarial, ya que esta es una consecuencia del
desarrollo de las potencialidades del ser humano, que muy bien señala
Fromm (1997): “El hombre debe aceptar la responsabilidad para consigo
mismo y también el hecho de que solamente usando sus propios poderes (
la realización plena de aquellas facultades que son peculiarmente suyas:
la razón, el amor y el trabajo productivo),puede dar significado a su
vida”.
Las raíces del liderazgo son sus valores personales instrumentales de la
honestidad, el respeto y la responsabilidad, estos son su potencial
operativo. Y la sabiduría, la libertad y la armonía interior son sus
valores finales, estos son su potencial estratégico Rokeach, (1973).
Este liderazgo lo defino como lo señala Fromm (1997) a una persona
productiva:” Confía en su razón y es capaz de amar a otros y a sí mismo
y tiene la voluntad para obrar virtuosamente . “Es un liderazgo de
adentro hacia afuera, ya que no puede entregar ni dar algo que no
tiene”.
BIBLIOGRAFIA:
v Bennis, W. y Nanus, B. (1985): “Leaders: the strategies for taking
charge” Harper and Row, Publisher Inc. p. 247.
v Bennis, W. Y Thomas, R. (2003): “Situaciones limite: los crisoles del
liderazgo”, Harvard-deusto Business Review Enero-Febrero N 112.
v Bolivar, C. Y Sanchez, E. (2002): “Direccion por valores:caso
practico”, Harvard-deusto Business Review Julio-Agosto N 109
v Collins y Porras (1997): “Empresas que perduran” , Dit. Vergara.
Mexico.
v Covey, R. Stephen (1993): “El Liderazgo Centrado en Principios”, Edit.
Paidos, Ibérica.
v Dyer, W.(2001): “La fuerza del espiritu”, Edit. Grijalbo,Barcelona,
España.
v Dyer, W. (1997): “Construye tu destino”, Edit. Grijalbo,
Barcelona,España.
v Festinger, L. (1957): “A Theory of Cognitive Dissonance”, Stanfor C.A.
Stanfor University Press.
v Fromm, E. (1991): ” Etica y psicoanalisis”, Edit. Fondo de cultura
economica, Mexico.
v Fromm, E. (1972): “El corazón del hombre” F.C.E., México.
v Fromm, E. (1982): “¿Tener o Ser?” F.C.E., México
v Fromm, E. (1994): “El arte de amar”, Edit. Paidos, México.
v García del Junco, J., Baena, C. y Ganazas, J. (2001): “La Necesidad de
Potenciar como Recurso estratégico los Valores Personales, en las
Organizaciones” XV Congreso Nacional y XI Congreso Hispano Francés Gran
Canaria, España.
v García del Junco, J. y Sanchz Vurues de Segovia (1998): “Una contrastación empírica del modelo de Fiedler versus modelo de Bass”, Revista de Instituto Superior Politécnico. Portugalense, Volumen I, Marzo.
v García, S. y Dolan, S. (1997): “La dirección por valores”, Edit. Mc
Graw-Hill.
v Goleman, D. (1999): “La inteligencia emocional en la Empresa”, Edit.
Vergara.
v Hamer, M. y Champy, J. (1994): “Reingeniería de la Empresa”, Barcelona
Parramon..
v Maslow, A. (1970): “Motivación and Personality”, Harper & Row, New
York.
v Prigogine, I. y Stengers, I. (1984): “Order out of Chaos”, Nueva York,
Bantam.
v Ribeiro, L. (2000): “Ayudate” para alcanzar lo que quieres en la vida,
Edit. Urano, S.A., Barcelona, España.
v Rockeach, M. (1973) “The Nature of Human Values”, the Free Press a
Division of Mac Millan Publishing Co., Inc. New York, pág. 142
“Discusiones”.
v Rockeach, M. (1976): “Belief, Acttitudes and Values” a Theory of
organization and change, San Francisco, Jossey-Bass Publishers.
v Stein, G. (2003): “Personas y resultados: el liderazgo pragmatico”,
Harvard-deusto Business Review. Marzo-Abril N113
v Weiss, B. (2003): “Los mensajes de los sabios”, Edit. B S.A.,
España
Aportado por: José Fardella Rozas josefardellaarrobahotmail.com
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |