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Conservando y enriqueciendo la filosofía de mejora continua propia
del sistema Kaizen, vienen a sumarse instrumentos y herramientas
destinadas a complementarlo e incrementar sus capacidades para mejorar
los niveles de calidad, coste y tiempos de ciclo.
Seis Sigma representa tanto una medida, como un objetivo y un sistema de
dirección. Cómo instrumento de medición sirve medir y monitorear las
mejoras alcanzadas mediante la aplicación del Kaizen. Cómo objetivo
representa los valores que los procesos de la empresa deben alcanzar
para hacer de ésta una “empresa de clase mundial”. Y, por último como
sistema de dirección tiende a complementarse con el Kaizen en la
necesidad imperiosa de mejorar la satisfacción de los clientes y
consumidores mediante la entrega de alto valor agregado.
El EVA (Valor Añadido Económico) viene a aportar un factor crítico al
sistema de mejora continua, lo cual está representado por un método de
cálculo destinado a medir de forma más precisa la riqueza que se
obtiene, contribuyendo con ello a facilitar el pago de incentivos a los
directivos y empleados por el aporte que éstos hacen a la mejora y buen
funcionamiento de la empresa.
Es justamente el evitar prácticas cortoplacistas que a largo
plazo perjudican a la empresa un punto muy importante de contacto con el
Kaizen, pues éste último da gran preponderancia a la mejora en el tiempo
de los procesos por sobre las búsquedas de resultados en lo inmediato.
2. El Kaizen cómo eliminación sistemática de desperdicios
No sólo deben generarse productos o servicios carentes de fallas y
errores para los clientes externos, sino también para los internos. Y
mucho más aún, éstos productos y servicios deben ser generados de
acuerdo a las especificaciones “a la primera”, o sea sin necesidad de
reprocesos y ajustes.
Así cuando una secretaria produce un escrito y lo imprime, observándose por parte de su supervisor y antes de su firma errores de tipeo, ortográficos o gramaticales, el documento debe ser corregido y reimpreso. Tenemos en ello pérdida de tiempo por inspección, pérdida de papel, tiempo de reproceso por parte de la empleada, generando ello menores niveles de productividad y, mayores costes y tiempos de despacho del documento.
Sí éste tipo de errores comunes en las labores de administración se multiplica por todas las labores efectuadas durante el año por todos los sectores y áreas de una empresa tenemos un nivel impresionante de desperdicios producto de falta de calidad y autocontrol. Ello representa un ejemplo de no lograr las prestaciones o bienes “a la primera”. Pensemos en las obras de construcción cuantos ajustes y reajustes son necesarios hasta lograr el objetivo buscado.
Cuantas veces son necesarios reprocesos y reajustes en una
fábrica de aberturas hasta lograr que los componentes coincidan y
engranen entre sí. Todas éstas horas de retrabajo y reprocesos implican
mayores costes de mano de obra, material, y falta de cumplimiento en los
plazos previstos para con el cliente.
Cuando un empresario y directivo tiene noción clara tanto de dichos
desperdicios, cómo de los costos incurridos, y de los problemas que se
generan con los clientes y consumidores, toman conciencia de ello y
adoptan una clara actitud de mejora continua destinada a evitar no sólo
la repetición de los anteriores errores, sino más aún prevenirlos
mediante una actitud preventiva y proactiva.
Sin embargo una gran mayoría de empresarios siguen cometiendo los mismos
errores. Así pues estos empresarios y directivos son los que hacen
factible de que sus empleados y procesos “tropiecen no ya dos, sino
múltiples veces con la misma piedra”, algo a todas luces inconcebible
para una empresa administrada racionalmente, y mucho menos en estos
tiempos en los cuales los niveles de competitividad hacen necesario
reducir los costes y mejorar la calidad de manera constante.
Las empresas de estos empresarios tienen en potencia unas enormes posibilidades de mejora. Una grave consecuencia de no ver los problemas de desperdicios y despilfarros en la empresa, los lleva a la búsqueda incesante de incrementar las ventas para generar más utilidades, viéndose ello dificultado por la carencia de calidad en los productos y servicios, sumado a sus niveles de costes.
La mejora en los niveles de calidad y productividad interna le
permite a la empresa incrementar sus utilidades con mucha menor
inversión, pero como además se mejora la calidad al tiempo que se
reducen sus costes, se incrementa la factibilidad de competir en el
mercado logrando una mayor cuota del mismo. La mejora continua en los
niveles de calidad, productividad, costes y satisfacción del cliente es
la cuestión fundamental para una empresa no sólo para poder triunfar
sino cómo mínimo para sobrevivir.
En la cacería de despilfarros y desperdicios debe ponerse como objetivo
fundamental eliminar todas aquellas actividades y procesos no
generadoras de valor agregado para el cliente, además de hacer más
eficaces y eficientes todos y cada uno de los procesos vigentes.
Es en esta labor de detección, prevención y eliminación de desperdicios
donde cobra implicancia la aplicación de la medición de “defectos por
millón de oportunidades” (DPMO). Llegar a establecer una empresa de
clase mundial significa llegar a un nivel de 6 sigma o lo que es igual,
3,4 DPMO. Estos defectos por millón de oportunidades no sólo son válidos
para las fallas de carácter material, sino también para los niveles de
satisfacción, cumplimiento de plazos entre muchos otros.
La otra herramienta íntimamente relacionada con los desperdicios, la
calidad y los defectos por millón de oportunidades, está representado
por el sistema de costes de la mala calidad, y el sistema de información
de desperdicios (SID), ya que los mismos permitirán monitorear de forma
permanente los niveles de despilfarros e ineficiencias.
Entre los siete desperdicios o despilfarros fundamentales que toda
empresa debe perseguir a los efectos de su eliminación se tienen:
v Exceso de transportes internos
v Exceso de movimientos o movimientos innecesarios
v Sobreproducción
v Exceso de inventarios
v Fallas de producción y reprocesamiento / ajustes
v Tiempos de espera
v Fallas en los diseños de procesos
La principal forma de hacer frente a estos problemas consisten en la
implementación de:
v Mantenimiento Productivo Total (TPM)
v Gestión Total de Calidad (TQM)
v Cambio Rápido de Herramientas (SMED)
v Layout o reorganización de la planta
v Alianza con principales proveedores
Para implementar las metodologías antes expuestas se ponen en juego seis
sistemas fundamentales para el Kaizen que son:
1. Sistema de Producción Justo a Tiempo (Just in Time)
2. TQM
3. TPM
4. Actividad de Grupos Pequeños
5. Sistema de Sugerencias
6. Despliegue de Políticas
Cómo herramientas o instrumentos destinados a servir de apoyo a los
sistemas antes mencionados y, contribuir al desarrollo, mejora y
fortalecimiento de los procesos se tienen:
v Control Estadístico de Procesos (SPC)
v Herramientas de Gestión (las siete clásicas y las siete nuevas)
v Función de Pérdida de Taguchi
v Poka-Yoke – Baka-Yoke
v Las 5 “S”
v Las 3 “K” (sucio – peligroso – estresante)
v Las 3 “M” (desperdicios – irregularidad – tensión en el trabajo)
v Estandarización
v Ciclo de Mejora Continua de Deming
v Organización de Rápido Aprendizaje
v Diseño de Sistema de Trabajos
v Investigación de Operaciones
v Análisis de Cuellos de Botella
v Despliegue de Función de Calidad (QFD)
v Campos de Fuerza
v Mapas Mentales
Impulsada por una visión superadora el Kaizen debe ser continuamente
reactualizado, sin perder o alejarse de su esencia filosófica, para
adaptarse a las nuevas necesidades y cambios del entorno.
3. Seis Sigma un paso hacia la perfección
Sí bien la perfección como tal es un ideal, el llegar a concretar a
nivel fabril un escasísimo nivel de apenas 3,4 DPMO es sin lugar a dudas
algo trascendente para cualquier empresa. El objetivo está claro, se
trata de llegar a un nivel catalogado como de “seis sigma”, la forma de
efectuar la medición también es clara, es el Kaizen como filosofía y
sistema el que permite que hacer realidad este nivel de calidad, pues es
muy difícil lograr la calidad absoluta en los productos y servicios, sin
antes perfeccionar a los procesos y a los seres humanos que les dan
vida.
Es imposible lograr la perfección en los productos y servicios, sin
antes perfeccionar el sistema que los genera. Lograr mejores sistemas
implica mejores trabajadores, mejores directivos, mejores métodos de
trabajo y una preocupación constante por la capacitación y el
entrenamiento de todos los que componen la compañía.
Es necesario desmitificar ciertas y determinadas cuestiones para ir a la
esencia, evitando quedarse en simbolismos y formatos carentes de
importancia. No es en los colores de cinturones donde descansa la
calidad y las ventajas competitivas de una empresa, sino en sus
capacidades creativas e innovadoras. La esencia y filosofía en la cual
descansa Seis Sigma está más vinculada a las ideas de Crosby y a las
necesidades fundamentales de superar ciertas aberraciones en materia de
gestión tenidas como paradigmas, que a cuestiones comerciales fuera de
contexto.
Es en la necesidad de plasmar teórica y prácticamente un estilo de
dirección lo que debemos ver en el desarrollo y puesta en práctica del
sistema y filosofía Seis Sigma. Tras la necesidad imperiosa de un mínimo
de fallas y un máximo de productividad que de como resultado concreto el
menor coste unitario, es el objetivo supremo que tienen las empresas que
aspiran a operar en alta tecnología, como es el caso de Motorola o
Intel, pero también ello es válido para cualquier empresa que siendo o
no de alta tecnología pretenda competir activamente en el mercado
mundial.
Lograr esos grandes objetivos sólo es factible mediante una gestión
participativa del personal de alto rendimiento, algo con lo cual el
Kaizen está plena y absolutamente identificado. Es imposible mejorar la
generación de bienes sin mejorar a las personas que están tras los
procesos, pero resulta a todas luces imposible mejorar las actitudes y
aptitudes del personal sin cambiar las políticas y estrategias
concernientes a la gestión del mismo.
Las empresas de hoy si quieren sobrevivir, deben trabajar para sus
clientes más que para sí misma. Existen siete motivos, de las cuales
cada una por sí sola justifica, la adopción de la calidad total como
proyecto de gestión.
Primer motivo: es la llegada de una economía globalizada. La irrupción
de competidores nuevos en el juego económico mundial hace caducar a las
empresas no competitivas, y obliga a todas aquellas que quieran
sobrevivir a apoyar de ahora en adelante su actividad sobre una
vigilancia meticulosa, atenta y permanente del mercado para ajustar
siempre mejor la calidad de la respuesta que se le pide.
El segundo motivo en el que se basa el carácter inevitable de la calidad
total es la súbita inversión en los países industrializados de la
relación de fuerzas entre una demanda menos creciente y una oferta
múltiple, desde mediados de los años setenta, por la explosión de Japón
y de los nuevos países industrializados. He aquí que los consumidores y
clientes ante múltiples ofertas se vuelvan más exigentes y reclamen
siempre mejor calidad a precios siempre más bajos.
El cuarto motivo es que hemos cambiado. En occidente se ha ido
observando un menor compromiso de los trabajadores para con la empresa.
Es menester un cambio de actitud si queremos conservar los puestos de
trabajo frente a culturas con mano de obra mucho mas comprometida y
disciplinada.
El quinto motivo está dado por la incapacidad de la empresa tayloriana
para reducir costos de no-calidad. Fraccionada en grandes funciones
autocentradas, generadora de la empresa fantasma, más preocupada en
“hacer más” que en “hacer mejor”, en controlar y corregir que en
prevenir, esta empresa, sobrecargada de costes inútiles y de recursos
ocupados en “fabricar nada”, pierde rápidamente terreno en la
competición económica y se condena a muerte a corto plazo. La calidad
total constituye su única tabla de salvación.
Sexto motivo: alude también a la organización tayloriana y al
desperdicio de inteligencia que ha podido permitirse tolerar en la
empresa, mientras la relación entre la oferta y la demanda era la
inversa de la de hoy día. De ahora en adelante, no se puede dejar más en
un punto muerto a todas estas inteligencias puestas en barbecho en todos
los niveles y, particularmente, en los niveles de ejecución, en el de
los obreros y empleados. La batalla de la calidad es demasiado difícil
para que se tenga a toda esta inteligencia apartada del combate.
Y el séptimo motivo es que desde que existe un proceso de calidad total
y que ciertas economías lo han adoptado, todas aquellas que no lo han
hecho han visto abrirse a toda velocidad un abismo en su competitividad.
Y lo que es cierto para las economías lo es también pasa la empresa.
Para ello es menester tomar en cuenta que el coste de la no-calidad en
las economías occidentales está en el orden del 20% de su facturación,
en tanto que en la economía japonesa se encuentra en el 12%. No reducir
rápidamente esta brecha y ante el crecimiento económico de países como
China, Tailandia, Malasia y otros países del sudeste asiático
preanuncian inevitables derrotas.
4. Las siete metamorfosis
La nueva piedra filosofal de la calidad total permite a la empresa
satisfacer siempre mejor al cliente y siempre más barato. Se demuestra
que la calidad no cuesta más caro; al contrario, rinde porque permite
vender. Lo que cuesta caro es la no-calidad, es decir, el fracaso, los
costes inútiles, los retrasos; todo esto es producto de una mala
organización que se le factura como multa al cliente y que le sorprende,
le disgusta y finalmente le desvía hacia otros proveedores, porque
tienen de ahora en adelante el dilema de elegir.
En este proceso destinado a lograr el cero defecto (Seis Sigma implica
3,4 defectos por millón de oportunidades) las empresas se enfocan en
siete cambios o metamorfosis.
La primera metamorfosis supone implica que la empresa se interesa más en
su mercado que en si misma, en sus clientes que en sus máquinas, en sus
fines que en sus medios, y que sus dirigentes sustituyen la lógica del
ingeniero o del contable, centrada en una confianza desmedida en la
capacidad de su técnica, por la lógica del empresario comercial, que
reconoce la inutilidad de un producto soberbio que no se ha podido
vender.
La segunda metamorfosis es el establecimiento de las relaciones
clientes-proveedores en el interior mismo de la empresa; cada
departamento, cada servicio, cada función, cada trabajador debe
esforzarse en especificar mejor lo que desea de su fuente y en responder
mejor a las demandas de su consumidor. La organización atomizada cede su
lugar a una organización por flujos. Se caen los muros que defendían los
territorios funcionales para dar lugar a un desarrollo de procesos
integrales en los cuales todos toman parte de forma armónica.
La tercera metamorfosis consiste en dejar de “producir más” para pasar a
“producir mejor de entrada”. Los ritmos infernales no fabrican más que
productos de calidad mediocre y asalariados amargados, cansados y cada
vez menos competentes. La calidad total persigue el autocontrol y las
acciones colectivas, produciendo bien a la primera, arreglando el
defecto en el momento de producirse.
La cuarta metamorfosis implica sustituir el modelo mecanicista de una
organización que asigna a cada individuo un puesto instrumental de
ejecutante, por un modelo biológico donde los equipos responsables
asumen misiones, uniendo colectivamente su talento para hacerlo. Se
sustituye la empresa piramidal por la empresa multicelular.
La quinta metamorfosis implica pasar de una empresa aislada e
intransigente frente a sus proveedores y subcontratistas, en una
implicada en profundas relaciones de confianza.
La sexta metamorfosis implica la sustitución del control por la
prevención. Un incremente en los costes de prevención traen como
resultado una disminución en el coste total de calidad al reducirse
significativamente los costes por fallos internos y externos, y
disminuir las necesidades de evaluación.
La séptima metamorfosis implica la eliminación de todas los desperdicios
y despilfarros, no sólo los relativos al proceso productivo, sino
también los atinentes a las actividades administrativo – burocráticas.
Lograr estos cambios permite llegar a los “Siete Ceros”: cero defectos,
cero stocks, cero averías, cero plazos, cero papeles, cero accidentes y
cero contaminación.
5. Los seis principios de Seis Sigma
Principio 1: Enfoque genuino en el cliente
El enfoque principal es dar prioridad al cliente. Las mejoras Seis Sigma
se evalúan por el incremento en los niveles de satisfacción y creación
de valor para el cliente.
Principio 2: Dirección basada en datos y hechos
El proceso Seis Sigma se inicia estableciendo cuales son las medidas
claves a medir, pasando luego a la recolección de los datos para su
posterior análisis. De tal forma los problemas pueden ser definidos,
analizados y resueltos de una forma más efectiva y permanente, atacando
las causas raíces o fundamentales que los originan, y no sus síntomas.
Principio 3: Los procesos están donde está la acción
Seis Sigma se concentra en el procesos, así pues dominando éstos se
lograrán importantes ventajas competitivas para la empresa.
Principio 4: Dirección proactiva
Ello significa adoptar hábitos como definir metas ambiciosas y
revisarlas frecuentemente, fijar prioridades claras, enfocarse en la
prevención de problemas y cuestionarse por qué se hacen las cosas de la
manera en que se hacen.
Principio 5: Colaboración sin barreras
Debe ponerse especial atención en derribar las barreras que impiden el
trabajo en equipo entre los miembros de la organización. Logrando de tal
forma mejor comunicación y un mejor flujo en las labores.
Principio 6: Busque la perfección
Las compañías que aplican Seis Sigma tienen como meta lograr una calidad
cada día más perfecta, estando dispuestas a aceptar y manejar reveses
ocasionales.
6. ¿Qué es el EVA?
El EVA es el resultado de restar a los beneficios ordinarios de la
empresa o unidad de negocios, antes de intereses y después de impuestos,
el producto de multiplicar el valor contable del activo por el coste
promedio del pasivo. Otra forma de calcularlo es multiplicando el valor
contable del activo por la diferencia entre la rentabilidad del activo y
el coste promedio del pasivo.
Al centrar la atención en las ganancias que quedan después de deducir el
costo de todo el capital, el EVA revela el verdadero desempeño de una
compañía suministrando a sus ejecutivos una información financiera nueva
y más valiosa que podrán aplicar en la toma de sus decisiones
empresariales, desde la adquisición o enajenación de activos hasta la
planificación de mercado, la elaboración de presupuestos para proyectos
y la creación de productos.
Si bien el vincular la remuneración de los empleados a una constante
mejora en base al EVA puede llegar a generar resultados asombrosos,
mucho más lo es si combinamos el EVA con el sistema de mejora continua
Kaizen.
7. Estrategias para aumentar el EVA
Existen cinco formas de generar un mayor valor económico agregado
consistentes en:
1. Mejorar la eficiencia de los activos actuales. Se trata de aumentar
el rendimiento de los activos sin invertir más, lográndose ello mediante
el incremento de los precios de venta, o de una reducción de los costes,
o bien de ambas medidas simultáneamente, siendo otra posibilidad el
aumento en la rotación de los activos. Se ve en ello claramente las
amplias repercusiones que tiene el aplicar el Kaizen y/o el Just in Time
como forma de reducir costes, aumentar la rotación de los activos
mediante una disminución sistemática de los inventarios, y la
posibilidad de lograr un aumento en los precios gracias a un
mejoramiento sustancial en los niveles de calidad y servicio al cliente.
2. Reducir la carga fiscal mediante una planificación fiscal y tomando
decisiones que maximicen las desgravaciones y deducciones fiscales.
3. Aumentando las inversiones en activos que rindan por encima del coste
del pasivo.
4. Mediante la reducción de activos, a los efectos de disminuir el monto
sobre el cual se aplica el coste de financiación. Tanto el Kaizen, como
el Just in Time contribuye mediante la reducción de los inventarios
(tanto de insumos como de productos en proceso y terminados), la menor
necesidad de espacios físicos y de activos monetarios, a la reducción
del activo empresario. También la reducción del ciclo total del proceso
es una ventaja otorgada por el Kaizen en la disminución de los créditos
otorgados.
5. Reducir el coste promedio del pasivo para que sea menor la deducción
que se hace al BAIDI (Beneficios antes de Intereses y después de
Impuestos). La aplicación del Kaizen al generar una menor necesidad de
fondos, además de lograr un incremento en el flujo vía menores gastos
(por la eliminación sistemática de desperdicios) y mayores ingresos (vía
un incremento considerable en la calidad de los productos y servicios,
atención a los clientes y mayores niveles de satisfacción) da como
resultado una mayor solvencia financiera, y en consecuencia una mejor
calificación crediticia y un menor coste del capital.
Aplicando una estrategia que permita una combinación adecuada de las
formas de incrementar el EVA, puede lograrse importantes incrementos en
beneficio tanto de los accionistas o propietarios, como de los
directivos y empleados de la empresa.
8. Conclusiones
Podemos apreciar por lo antes desarrollado, las sinergias generadas por
el hecho de complementar y combinar el Kaizen, el EVA y Seis Sigma. Los
sistemas de mejora continua deben mejorarse así mismos, y una forma de
hacerlo es sumando nuevos sistemas que incrementen su potencial y
permitan a las empresas que lo implementen sólidas ventajas
competitivas.
Sólo la mejora continua de los procesos apoyada firmemente en una mejor
gestión de los recursos humanos puede llevar a un incremento sustentable
del valor añadido económico, a la vez de generar productos y servicios
libres de fallas. Es esa calidad de alto vuelo lo que permite no sólo
reducir los costes, sino además ofrecer a los clientes y consumidores
cada vez un mayor valor agregado.
El Kaizen es la basa de sustentación sobre la cual pueden lograrse un
óptimo de calidad de nivel Seis Sigma, cómo así también generar un
incremento en la rentabilidad para los accionistas y propietarios de la
empresa.
Sin un proceso de mejora continua una empresa no tiene un gran porvenir
en los actuales mercados. Esa mejora continua requiere de
concientización, decisión y disciplina para hacerse realidad y dar los
resultados buscados.
La mejora continua y la búsqueda de seis sigma no son una cuestión
menor, constituyen un objetivo estratégico fundamental para la
continuidad y éxito de la empresa. Cuanto mayor sea la ventaja
estratégica lograda, mayor ha de ser el crecimiento del valor añadido
económico en el mediano y largo plazo. En los negocios de la actualidad
no hay lugar para errores. Los errores se pagan muy caro, y es muy
difícil y costoso recuperarse de ellos. Sólo una gestión responsable,
innovadora, creativa, y competitiva permitirá a la empresa obtener de
forma sustentable resultados positivos.
9. Bibliografía
Gestión del Conocimiento – Karl Sveiby – Gestión 2000 – 1999
Las mejores prácticas – Hiebeler , Kelly y Ketelman – Gestión 2000 –
1998
Ingeniería de las Competencias – Guy Le Boterf – Gestión 2000 – 2000
En busca del valor – G. Bennett Stewart III – Gestión 2000 - 1999
Seis Sigma. Hacia un nuevo paradigma en gestión – Mauricio Lefcovich –
www.sht.com.ar - 2004
Kaizen. Detección, prevención y eliminación de desperdicios – Mauricio
Lefcovich – www.gestiopolis.com - 2004
EVA: Una nueva forma de obtener resultados y administrarlos – Mauricio
Lefcovich- www.winred.com - 2005
Kaizen – Mauricio Lefcovich – www.monografias.com - 2004
Estrategia Kaizen – Mauricio Lefcovich – www.monografias.com - 2003
Finanzas Kaizen – Mauricio Lefcovich – www.winred.com - 2004
Sistema de Costes Kaizen – Mauricio Lefcovich - www.winred.com - 2004
Reducción de Costos. Análisis Crítico – Mauricio Lefcovich –
www.gestiopolis.com - 2004
Logrando el éxito mediante el Kaizen – Mauricio Lefcovich –
www.tuobra.unam.mx - 2004
Dr. Mauricio Lefcovich. Consultor en Administración de Operaciones y Estrategia de Negocios. Especialista en Calidad, Productividad, Mejora Continua, Reducción de Costos y Satisfacción del Consumidor. E-mail: mlefcovicharrobahotmail.com
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