FLAMENCO EN LA UNIVERSIDAD

Autor: Agustín Gómez

OTROS CONCEPTOS DE ECONOMÍA

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05-2005

Texto

El flamenco es elemento integrante de la cultura andaluza, que cobra importancia en la medida que ésta afirma su propia identidad.

La exigencia de continente y contenido rigurosos para su cultivo, de un espíritu sensible que entre en su sintonía y el acopio de calidades personales para su expresión hacen que se le pueda considerar un arte de iniciados.

No obstante, su interés universitario, además del puramente estético y técnico, radica en la posibilidad que ofrece de hallar en él las coordenadas de espacio y tiempo del hombre andaluz y su sentido de la vida: diversidad, independencia, individualismo o personalismo; su mitología de la vida y de la muerte; su inmersión en la naturaleza y su dependencia de ella;

su capacidad de síntesis para el lenguaje y la expresión lírica con economía de esfuerzo y su generosidad, en cambio, para darse en un alarde o capricho pinturero.

El flamenco ofrece desde un yacimiento arqueológico a un conjunto monumental vivo, donde encontraremos huellas y testimonios fieles del tiempo en los distintos terrenos geológicos donde sus hombres se mineralizan.

A veces, lo que encontramos fosilizado en los libros aparece vivo y floreciente en el flamenco de este pueblo de profunda intrahistoria: su idiosincrasia individualista y social, su religiosidad, sentido moral y cívico, su gusto artístico por la lírica y la plástica, sobretodo, más allá del lenguaje hablado y musical.

Como núcleo temático de cultura, ofrece fácil interdisciplinaridad con las bellas artes, la poesía, el teatro, etnias, sociología, costumbres populares, geografía humana, recursos naturales, movimientos migratorios... en un retablo magnífico para labrar en el taller universitario.

Con estas perspectivas de estudio, el flamenco está necesitado de evolución justa y definición adecuada que acabe con la manoseada polémica de puristas y esnobs, ortodoxos y heterodoxos.

Esta polémica es tantas veces estéril porque no queremos admitir la autodefensa que hacemos en nuestras posturas radicales o, lo que es peor, no advertimos nuestro propio latido del subconsciente.

Los componentes de idealismo y realismo que harían de dos hombres incompletos, don Quijote y Sancho, un solo hombre completo nos tiene a todos inacabados o necesitados del otro porque no se equilibran en una misma persona. Esto hace que a un artista realista como Antonio Mairena le haga cerebral y frío su propio realismo y le exija ortodoxia.

Ello hace que un artista idealista como Manolo Caracol le haga temperamental y apasionado su propio idealismo y le pida el cuerpo heterodoxia, transgresiones de la norma.

 Estéril sería pedirle a cada cual lo que no le es propio; es más, cada cual está bien en su propio elemento. Jamás un cuello frío tendrá éxito saliéndose de las normas; en cambio, un cuello caliente seguro va y seguro viene por sus caprichos y veleidades.

 Las normas se han hecho para defensa de los cuellos fríos.

El flamenco en la Universidad no puede reducirse a un interés contemplativo o a una mera introducción informativa cuando ya es materia escolar de primera y segunda enseñanza.

 Queremos que los universitarios de Córdoba tengan en su Cátedra de flamencología un instrumento a su alcance que permita conocer y estimar este género, no sólo por su faceta artística o estética, formalista y técnica, sino por sus motivaciones y circunstancias, trascendencia, implicaciones sociales, políticas y culturales.

 Hemos de continuar en cursos de iniciación e identificación de estilos formales y expresivos locales y personales.

Hemos de profundizar en la interdisciplinaridad del flamenco con los mejores especialistas, así como participar de su estética con artistas competentes. Ofreceremos además una dinámica de seminarios de investigación, con

 participación del universitario y que atienda a sus intereses.

Los dos primeros cursos

Queremos que la Cátedra de flamencología de la Universidad de Córdoba sea algo más que un entusiasmo pasajero y experiencia gozosa al paso por sus aulas, aunque tan sólo por ello se justificaría.

La flamencología necesita del rigor y del método científico, del análisis y criterio estético que sólo la Universidad puede aportar. Ya en los dos cursos de experiencia, esta Cátedra ha sido un centro de convivencia e integración de la propia Universidad con el pueblo al que pertenece, en una puesta en común de intereses, intercambio de conocimientos, sensibilidades y puntos de vista.

La Universidad, como el flamenco, es vida. En tal sentido tiene puestos sus ojos esta experiencia.

En estos dos cursos -de 70 y 80 horas, respectivamente, con otra programación larga de actividades paralelas- se han matriculado un total de 277 alumnos, de los que 205 han obtenido Certificado de Asistencia.

Como anécdota a este respecto -las clases son de 20 h. a 22 h.-, asistieron 78 alumnos el mismo día y hora en que se televisaba un Real Madrid-Barcelona "de anunciado infarto".

También fueron superadas las inclemencias de un edificio con síndrome de abandono por traslado de sus servicios docentes de Veterinaria al nuevo Campus universitario de Rabanales, y que ya para el próximo curso, asumido el éxodo estudiantil ordinario, se adapta perfectamente a nuestras necesidades específicas, tanto para esta Cátedra de flamencología como para la Cátedra Intergeneracional, de gran acogida también en la sociedad cordobesa por su régimen abierto.

Otra curiosidad: en el aula, situada en el referido antiguo edificio de la Facultad de Veterinaria, se aprietan codo con codo cuatro catedráticos de la UCO (Universidad de Córdoba):

 uno de Geografía analítica, otro de Genética, otro de Farmacología, otro de Cirugía, 20 profesores de la Escuela Superior de Ingenieros Agrónomos, otros tantos de otras Facultades, más profesores de primaria y secundaria, agricultores, empresarios, funcionarios municipales, pintores de brocha gorda, estudiantes del Conservatorio Superior de Música, del Conservatorio de Arte Dramático, de la Escuela Superior de Danza, varios cantaores, bailaores y guitarristas profesionales, médicos, abogados y otros profesionales en ejercicio y jubilados...,

todos unidos por la afición común del flamenco, hasta el punto de pagar su matrícula, entregar fotocopia de DNI, foto aparte, y llegar a la hora para coger sitio día tras día.

Todos en un reparto equilibrado de edades que van de los 18 a los 67 años. Jamás llegué a soñarlo.

Las sesiones del curso, como sus actividades complementarias de seminarios y conferencias son de dos horas, con diez minutos de descanso intermedio. Las ilustraciones artísticas en vivo se reservan para las conferencias.

Algunas de ellas fueron pronunciadas por artistas maestros del cante, la guitarra y el baile; los dos primeros se ilustraron a sí mismos; la del baile, profesora a su vez de la Escuela Superior de Danza, por sus alumnos.

Para las sesiones de trabajo en el aula, el curso propiamente dicho, preferimos ilustrarnos con discos y vídeos porque ello nos permite elegir exactamente lo ejemplar, pararnos en donde queremos, volver a cualquier referencia anterior; analizar las variantes y su evolución estilística, etc.

 La experiencia nos dice que un artista en directo, por ejemplar y epifanizado que sea, siempre tiene muy pocos estilos a la mano, demasiado estructurados a su manera y, en definitiva, tan limitado en su personalidad y su circunstancia de lugar y hora que difícilmente puede responder a la casuística que en clase se plantea.

Si bien el directo es caliente y la grabación fría, se trata de hacer flamencología y por lo tanto se requiere reflexión, estudio, incluso liberarse de la pasión, a la que no renunciamos si se apoya en el conocimiento, en la propia formación del buen gusto.

Abierta a todos

Si bien el aula de la Cátedra de flamencología está abierta a todos, observamos que una gran mayoría del alumnado estrictamente universitario es de ciencias, por lo que al menos en Córdoba rompemos el tópico de que sean los estudiantes de letras los más interesados en esta materia. ¿Qué lectura hacemos de este caso presumiblemente singular?

Hay que tener en cuenta que la Escuela Superior Técnica de Ingenieros Agrónomos de Córdoba, que cumple ahora veintisiete años de edad, tuvo en su primera promoción estudiantil una pléyade de buenos aficionados con los que trabajamos codo con codo por crear un ambiente universitario en torno al flamenco, y conseguimos ciclos interesantísimos de conferencias y recitales que llevaron allá,

 al extrarradio donde se ubica su aulario, a todos los aficionados cordobeses que no hubieran pisado jamás un edificio universitario si no fuera por estas ocasiones de encuentro y convivencia.

Se llegaban a fletar autocares para el desplazamiento masivo que partían de la Puerta de gallegos, donde ahora se alza un monumento funerario al pasado romano que el pueblo llama "la olla exprés".

De aquella feliz memoria son los nombres de Antonio Villarejo, de Ronda, y Pepe Contreras, de Alcalá la Real.

El primero coronó sus estudios de Agrónomo en Madrid que prolongó cuanto quiso; pero viviendo a tope, siendo uno de los animadores de extensión cultural del "San Juan Evangelista", gloria y honra de la contestación universitaria en tiempos franquistas.

Llegó a ser crítico de flamenco en un diario madrileño de tirada nacional mientras doraba su píldora de estudiante.

 A la Facultad de Veterinaria, que cumplió ya su ciento cincuenta aniversario en Córdoba, le he conocido dos promociones de afición flamenca cobijadas por los profesores Sanz Parejo y García Román, respectivamente, identificados totalmente con sus alumnos.

La segunda tuvo el privilegio de tener en su aula a don Antonio Mairena y otras relevantes figuras.

Salvo de esta última, no quedaba ni el recuerdo. Las promociones estudiantiles se sucedieron unas a las otras y no transmitieron la antorcha que con tanto entusiasmo encendieron.

También la Facultad de Filosofía y Letras ha celebrado ciclos de flamenco y esporádicos recitales. También hemos estado en su salón de actos, como recuerdo allí a Caballero Bonald, con sus "Luces y sombras del flamenco" y a Fernando Quiñones con "El testigo" tan recurrente. ¿Por qué siguen siendo los estudiantes de ciencias en Córdoba mucho más interesados que los de letras por el flamenco?

Nuestra lectura es que, siendo la Universidad de Córdoba fiel reflejo de la sociedad que la hace posible, y siendo la estructura social cordobesa todavía eminentemente  agraria, las Facultades y Escuelas Técnicas relacionadas con el campo y su industria son más representativas de su idiosincrasia.

El flamenco cordobés es de campiña, hasta el punto que Ricardo Molina, cuando defendía la naturaleza cordobesa de la serrana, decía que era un cante de la sierra vista desde la campiña.

Desde el pasado curso, el Vicerrectorado de Ordenación Académica concede Créditos de Libre Configuración, según normativa vigente de la UCO, a estudiantes que cursan carreras en la misma y que los solicitan.

Se han animado pocos en este primer año de experiencia, acaso porque no tienen referentes, pero los pioneros de estos créditos en la disciplina del flamenco son cinco chicas de la Facultad de Ciencias de la Educación -otro asidero universitario del alma popular-, que se encargan de unidades didácticas de flamenco, y chico y chica de la Facultad de Filosofía y Letras (3º de Historia), investigación de campo y archivo, respectivamente, para entregar sus trabajos a la vuelta de las vacaciones. Él vive en las huertas del Genil.

Se encarga de hacer una nómina de cantaores de Puente Genil del siglo XX y de añadir más información a la que ya le damos sobre el zángano. Ella, en Córdoba. Le damos información sobre Julián Ribera y pedimos que busque en el Archivo Municipal sus fuentes de flamenco. Se les evaluará, y si fuera de manera positiva, tendrán sus créditos que completen el currículum de sus licenciaturas.

El arte flamenco como cultura

Para este Curso 99-2000 gestionamos en la Delegación Provincial de la Consejería de Educación y Ciencia la convalidación de nuestros cursos y actividades con el Programa de Formación del Profesorado.

Ya en los dos cursos anteriores, profesores de primaria y secundaria se han sentido especialmente interesados, por lo que en la programación incluimos interdisciplinaridad, el flamenco como núcleo temático y varios temas específicos de didáctica aplicada a esta materia.

El arte flamenco es parte importante de la cultura que identifica al hombre andaluz. Muestra sus manifestaciones sociales, económicas, religiosas, étnicas, características individuales y locales, corrientes migratorias, relaciones laborales y otros intereses comunes.

La geografía humana y la profunda intrahistoria de nuestro pueblo tienen su espejo en el flamenco.

Por otra parte, no se ama ni se enseña aquello que no se conoce.

 El flamenco es una expresión artística del genio andaluz que cada día se extiende más.

 Profundizar en este arte es calar hasta los huesos en la idiosincrasia que lo hace posible. Tiene excelencias estéticas, refinamiento estilístico y personalismo dignos de estudio.

 Entrar en su análisis contribuye a la propia formación, desarrollo del buen gusto y de la sensibilidad, así como de la correlación interdisciplinar que puede ampliar nuestro conocimiento. Ello justifica su inclusión en la Diversificación Curricular de la Escuela Primaria como en los Institutos de Enseñanza Secundaria.

Descubrir las fuentes de conocimiento del fenómeno flamenco. Relacionar el flamenco de manera interdisciplinar con otras materias, y con sentido didáctico. Despertar la sensibilidad artística que conecte con el flamenco.

Fomentar el espíritu crítico y la capacidad de análisis. Distinguir artesanía y arte en el cultivo del flamenco.

Llegar al análisis comparativo y crítico de escuelas y estilos personales. Abordar el conocimiento del flamenco como un núcleo temático... son nuestros objetivos.

En cuanto a metodología, las exposiciones orales son siempre acompañadas, como ya dijimos, con el ejemplo puntual de los discos, tanto de cante como de guitarra, mientras que para el baile nos ayudamos de vídeos.

 Los asistentes son invitados siempre, cuando no provocados, al debate, al coloquio o al análisis de materiales correspondientes a cada tema.

Se trata pues de combinar exposiciones e intervenciones a partir de las propuestas de los ponentes.

Se facilita además a los asistentes documentación bibliográfica y discográfica complementaria sobre cada tema, las grabaciones que ilustran las ponencias y textos originales sobre cada tema de los propios ponentes. Algunas ponencias son ilustradas con actuaciones artísticas en vivo.

Cada mes se interrumpen las sesiones del curso para intercalar tres conferencias que titulamos "El flamenco desde dentro" porque son los propios artistas quienes exponen sus ideas del arte y de sí mismos con sus propias ilustraciones.

 El pasado curso académico fue Luis de Córdoba, cantaor que engalana su palmarés con el patrocinio, de su propio peculio, del Premio de ensayo González Climent, siendo además un conferenciante y articulista muy ponderado;

Paco Serrano, guitarrista que lleva en interinidad la Cátedra de Guitarra Flamenca del Conservatorio de Córdoba, e Inmaculada Aguilar, titular de la Escuela Superior y Profesional de Danza de Córdoba. Cada uno en tres sesiones -seis horas- dio una visión personal de sus respectivas facetas artísticas, desnudándose ante el auditorio, contando lo más íntimo de sí mismos, de su formación, sus influencias, sus procedimientos técnicos, etc.

Interesante fue también en el pasado curso la intervención de Philippe Donnier, dando cuenta de su método de investigación estructural y sistematizado del cante y la guitarra, absolutamente científico que le ha llevado a doctorarse en la Universidad de París X sobre "Relaciones temporales y proceso de improvisación en el arte flamenco", dentro de la rama de Etnomusicología.

Cuenta ya Donnier con una base de Ingeniero Físico por la universidad francesa, profesor de guitarra clásica por el Conservatorio de Córdoba, la experiencia vivida en el Sacromonte granaíno con la guitarra flamenca, de su vida cordobesa de peñas como oyente, y de tablaos como guitarrista.

Este Donnier obtuvo el Premio de la primera edición del González Climent, convocado entonces en Córdoba y ahora en Cornellà.

Es increíble la energía que despliega el extranjero que encuentra la vena a esto del flamenco.

Los seminarios

Por apuntar algunos logros interesantes del pasado año no olvidamos el alimón que hicimos de un seminario con el profesor García Román, del Departamento de Farmacología y Toxicología, hoy nuestro Vicerrector de Ordenación Académica, sobre los "Cantes de ida y vuelta",

en donde encontramos antecedentes de aquellas vidalitas de Escacena en el folklore americano, así como la última grabada de Juan Valderrama y otras milongas y guajiras. Otro seminario fue dirigido por el Catedrático de Universidad,

 Departamento de Medicina, Profesor Pérez Jiménez sobre la temática de la copla del olivar, por el que se siente muy atraído llevado de su formación humanística y como científico investigador de la dieta mediterránea.

Otro sobre "Estética (el flamenco en las artes plásticas)" fue impartido por el Catedrático del Departamento de Especialidades Médico-Quirúrgicas, famoso en el mundo entero por los trasplantes de corazón a niños, desde el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, profesor Concha Ruiz.

Coordinó también el seminario sobre "Experiencias de Festivales y Concursos" el recientemente elegido Decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la UCO, Catedrático del Departamento de Ciencias de la Antigüedad y Edad Media, profesor Mellado Rodríguez.

 De La copla para el cante pronunció una conferencia el profesor Gutiérrez Carbajo, Decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, Catedrático en la misma de Lengua y Literatura Española, Premio de Ensayo González Climent y de Investigación de la Fundación Andaluza de flamenco.

El profesor Raya Saro, Catedrático de Escuela Universitaria del Area de Algebra, Departamento de Matemáticas, famoso en nuestro mundo flamenco como editor (Ediciones Demófilo, SA, Madrid y Fernán Núñez, y Virgilio Márquez, editor, Córdoba) habló de Literatura de inspiración flamenca.

El profesor Pérez Camacho, excelente poeta, Catedrático universitario del Area de Producción Vegetal, Departamento de Agronomía, versó sobre La poesía flamenca.

Otros profesores: de Literatura Pérez Cubillo, Inspector de Enseñanza Díez García...; mientras que del mundo peñista nos habló el Presidente de la Confederación Andaluza de Peñas Flamencas, Sr. Arrebola Rivera... Bueno, nos interesamos en anotar puntualmente las calidades académicas, profesionales y científicas de nuestro profesorado para explicarnos la maravillosa acogida que ha tenido en la Universidad esta Cátedra de flamencología.

 Para el presente curso 99-2000 tenemos un nuevo proyecto de actividades de las que nos ilusiona mucho el Seminario Permanente de Estudios flamencos y un Curso de Análisis de estilos, donde también estudiaremos figuras contemporáneas del cante, baile y guitarra de manera monográfica bajo estos aspectos:

Antonio Mairena, el maestro, la glosa; Manolo Caracol, el genio, la síntesis; Fosforito, la personalidad, el esquema estilístico; Camarón, la leyenda, el neorromanticismo; Enrique Morente, un luchador, propuesta y apuesta permanente; Paco de Lucía, el genio, la rebelión y revolución de la guitarra; Manolo Sanlúcar, el maestro, de la ascética a la mística; Vicente Amigo, una luz nueva, el desenlace lírico.

En cuanto al baile: los cánones: Vicente Escudero, Antonio y Pilar López; el estilismo: Mario Maya, El Güito y Milagros Mengíbar; contrastes: Antonio Canales, Joaquín Cortés y Antonio Márquez.

 El flamenco desde dentro tendrá por conferenciantes e ilustradores de sí mismos a Calixto Sánchez, Manolo Sanlúcar y Milagros Mengíbar.

Casi agotado ya nuestro espacio, preguntará quien llega hasta aquí por el mecanismo que nos ha llevado a una Cátedra de flamencología de la Universidad de Córdoba.

Lo cuento con toda sencillez: Yo soy maestro de escuela en ejercicio dentro del Programa de Adultos de la Consejería de Educación y Ciencia de la Junta de Andalucía.

Alterné siempre mi profesión con la crítica diaria de arte flamenco en la radio durante treinta años de manera ininterrumpida.

 Cansado ya de esta última tarea, la abandoné voluntariamente justo cuanto terminaba la Expo del 92 en Sevilla, pero he seguido mi labor crítica en la prensa diaria y revistas monográficas del género.

El origen

Un buen día fui llamado al despacho del Rector Magnífico de la Universidad de Córdoba, Amador Jover, quien me sorprendió proponiéndome la responsabilidad de la Cátedra de flamencología que tenía intención de crear.

Acepté poniendo por delante mi nivel docente y experiencia en la docencia también del flamenco en los límites provinciales de la Delegación de Educación y Ciencia. No se habló más.

Pasados unos meses recibía la notificación de acuerdos en Junta de Gobierno de la UCO por los que se creaba la Cátedra de flamencología de la UCO y se me nombrada Responsable de la misma.

Tuve la inmensa suerte de que el mismo día de la presentación solemne de esta Cátedra de flamencología, con las "bendiciones" en el mismo escenario del Rector Magnífico y el Vicerrector de Extensión Universitaria, al finalizar el acto y llegar al cuerpo a cuerpo con el público que abarrotaba la Sala Medea del campus universitario,

se me ofrecieron personalmente once catedráticos de máximo prestigio de la UCO y dos funcionarios de la Delegación de Educación y Ciencia, coordinadores del Programa de Cultura Andaluza.

 La ocasión la pintan calva y juntos constituimos nuestro Consejo Asesor, que sigue de manera ya reglamentada con otros miembros pertinentes añadidos, entre ellos, representantes del propio alumnado.

Quedaba pendiente mi situación laboral que se resolvió meses más tarde mediante convenio firmado entre el Consejero de Educación y Ciencia, Manuel Pezzi, y el Rector Magnífico de la Universidad de Córdoba, Eugenio Domínguez, por el que se me destina a la Universidad para ejercer mi función de director de la mencionada Cátedra.

Más tarde, el Vicerrectorado de Relaciones Institucionales e Internacionales ha dotado a la Cátedra de un Reglamento en el que se regula esta singularidad de la misma. Antes, el Vicerrectorado de Ordenación Académica y Nuevas Titulaciones concedía la posibilidad de Créditos de Libre Configuración a nuestros cursos para estudiantes universitarios de régimen ordinario.

 Finalmente, se nos ha incluido en el Centro de Innovación y Estudios Propios de la misma Universidad, que nos resuelve el problema de intendencia y administración, y se tramita la homologación de actividades, ante la Dirección General de Evaluación Educativa y Formación del Profesorado.

En cuento al Presupuesto económico que nos permite desarrollar nuestra programación de carácter singular ha quedado resuelto con una subvención anual de Cajasur, mediante convenio firmado por el Rector y el Presidente de las respectivas instituciones.

Ambos convenios están dotados de sendas comisiones de seguimiento, de normativa al uso.

Agustín Gómez  - http://www.lafactoriaweb.com 

Publicado Originalmente en la revista cuatrimestral la factoría*

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