No obstante, se presentan oportunidades si los líderes empresariales
del país, saben usar adecuadamente su visión, aprovechamiento las
aperturas que el Gobierno pretende llevar a cabo, especialmente con
países no tan tradicionales en sus convenios, como es el caso de China y
aun de países árabes, India, entre otros.
Lo cierto, que ante esta oportunidad de apertura, las pymes venezolanas
deben reestructurar sus objetivos, su política de comercio
internacional, si quieren incursionar en nuevos mercados, para ello es
necesario evaluar cómo debe enfrentar la competitividad. De ahí el
objetivo de este escrito.
ASPECTOS BÁSICOS, ALCANCES, REPERCUSIONES
En varias oportunidades nos hemos referido al rol que las Pymes
venezolanas, microempresas, deben desempeñar en el tiempo presente, en
donde de acuerdo a cómo están preparadas los efectos pueden ser
altamente positivos, como también negativos, hasta el extremo de
llevarlas a las quiebras o a desaparecer.
Lo cierto, que el presente conlleva a la gerencia de las Pymes a
repensar sus acciones, a saber poner en práctica los actuales
conocimientos administrativos y a garantizar a través de sus acciones
que la empresa bajo su cargo participa eficazmente dentro de lo que
competitividad exige.
Estamos plenamente conciente que son muchas las pymes del país que adolecen de ventajas competitivas y que ni siquiera su estructura organizacional está preparada para ser competitiva, de acuerdos a los requerimientos del presente.
Las causas las hemos comentado en otros artículos, y que
concretamente se reducen a la forma como se iniciaron, proveniente de un
grupo familiar que simplemente satisfacía las necesidades de clientes
allegados a la familia, a un pequeño número de clientes, aunado además,
a la improvisación gerencial, a la carencia de recursos en todos sus
aspectos, a la poca visión de la gerencia de desarrollarse y saber
aprovechar las oportunidades, de vincularse más con el Estado y
solicitar de éste no solo apoyo en los subsidios económicos, sino de
vinculación en los programas económicos en la Política exterior del
país.
Hoy para salir avante y permanecer en los mercados se requiere ser
competitivo, y para ello no hay que olvidar que la competitividad tiene
incidencia en la forma de plantear y desarrollar cualquier iniciativa de
negocios, lo que obliga a una evolución en el modelo de empresa y del
empresario que se requiere.
La ventaja comparativa de una empresa estaría en su habilidad, recursos,
conocimientos y atributos, etc., de los que dispone dicha empresa, los
mismos de los que carecen sus competidores o que estos tienen en menor
medida que hace posible la obtención de unos rendimientos superiores a
los de aquellos.
Carmen María Pelayo al respecto nos cita, que por competitividad se
entiende a la capacidad de una organización pública o privada, lucrativa
o no, de mantener sistemáticamente ventajas comparativas que le permitan
alcanzar, sostener y mejorar una determinada posición en el entorno
socioeconómico.
Desde luego, la ventaja comparativa de una empresa estaría en su
habilidad, recursos, conocimientos y atributos, etc., de los que dispone
dicha empresa, los mismos de los que carecen sus competidores o que
estos tienen en menor medida que hace posible la obtención de unos
rendimientos superiores a los de aquellos.
Nos agrega Carmen Pelayo, que la competitividad no es producto de una
casualidad ni surge espontáneamente; se crea y se logra a través de un
largo proceso de aprendizaje y negociación por grupos colectivos
representativos que configuran la dinámica de conducta organizativa,
como los accionistas, directivos, empleados, acreedores, clientes, por
la competencia y el mercado, y por último, el gobierno y la sociedad en
general.
Una organización, cualquiera que sea la actividad que realiza, si desea mantener un nivel adecuado de competitividad a largo plazo, debe utilizar antes o después, unos procedimientos de análisis y decisiones formales, encuadrados en el marco del proceso de "planificación estratégica".
La función de dicho proceso es sistematizar y coordinar todos los
esfuerzos de las unidades que integran la organización encaminados a
maximizar la eficiencia global.
Ante lo anteriormente expresado, nos encontramos, que la gran mayoría de
las empresas Pymes del país, su gerencia, no ha establecido, ni
desarrollado modelos competitivos, ni planificaciones estratégicas
acordes a los requerimientos del presente. Todo ha descansado e
improvisación y muchas veces apoyadas por el subsidio que el estado
proporciona.
Compartimos con Carmen Pelayo cuando se refiere además, en este
análisis, a la importancia de la necesidad de considerar los niveles de
competitividad, es decir, tanto, la competitividad interna y la
competitividad externa.
La competitividad interna se refiere a la capacidad de organización para lograr el máximo rendimiento de los recursos disponibles, como personal, capital, materiales, ideas, etc., y los procesos de transformación
. Al hablar de la competitividad interna nos viene la idea de que la
empresa ha de competir contra sí misma, con expresión de su continuo
esfuerzo de superación.
La competitividad externa está orientada a la elaboración de los logros
de la organización en el contexto del mercado, o el sector a que
pertenece.
Como el sistema de referencia o modelo es ajeno a la empresa, ésta debe considerar variables exógenas, como el grado de innovación, el dinamismo de la industria, la estabilidad económica, para estimar su competitividad a largo plazo.
La empresa, una vez ha alcanzado un nivel de competitividad
externa, deberá disponerse a mantener su competitividad futura, basado
en generar nuevas ideas y productos y de buscar nuevas oportunidades de
mercado.
La Pyme venezolana presenta grandes debilidades en su competitividad
interna, en saber optimizar el aprovechamiento de sus recursos, dado a
que muy poca atención se le presta a cómo saberlos manejar,
manifestándose un mal aprovechamiento del recurso humano, de sus índices
en los procesos de producción, avalado además de no contar con la
tecnología adecuada para ser competitivo.
Se ha descuidado muchísimo la capacitación y desarrollo del factor humano, desperdiciándose significativamente este capita.
A ello se agrega además sus pobre recursos financieros, que se
ven sumamente afectados con las políticas tributarias impuestas por el
estado, haciendo que las empresas inviertan poco en el mejoramiento de
su tecnología, en todos los factores ergonómicos que identifiquen al
personal con la empresa.
En lo externo, la gran mayoría de las Pymes se han concentrado solamente
en participar en el mercado nacional y muchas, solamente en el entorno
donde operan, coartando su desarrollo, su crecimiento y no saber
aprovechar las oportunidades que se presentan, como las que actualmente
ofrece el Gobierno Nacional con las Nuevas aperturas económicas, por
ejemplo, con la participación de Venezuela como miembro asociado del
MERCOSUR, así con lo que se quiere lograr con el ALCA.
Finalmente, la gerencia venezolana de la Pyme debe identificarse más con
el rol de la competitividad, proponerse a que la empresa bajo su cargo
entre en el escenario competitivo a fin de obtener las ventajas que la
competitividad presenta, como son, el que: La Competitividad significa
un beneficio sostenible para su negocio.
Competitividad es el resultado de una mejora de calidad constante y de
innovación. Competitividad está relacionada fuertemente a productividad:
Para ser productivo, los atractivos turísticos, las inversiones en
capital y los recursos humanos tienen que estar completamente
integrados, ya que son de igual importancia.
Ing. Carlos Mora Vanegas - cmoraarrobapostgrado.uc.edu.ve camv12arrobahotmail.com
El Dr. Mora es Ingeniero - Administrador, Profesor Titular en el Área de estudios de Postgrado de la Universidad de Carabobo (Venezuela)
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |