Cerramos el año 2004 habiendo exportado unos 33.500 millones, cuya
composición es relativamente incierta en términos absolutos, dada la
fuerte dependencia de ciertos productos básicos, tales como la soja, y
la fuerte suba de precios experimentada en el sector, lo que supone que
a valores normales, o a los nuevos luego de la caída de los precios de
los commodities, el crecimiento fue decididamente moderado, y más
teniendo en cuenta la fuerte presión sicológica de la ya agotada
diferencia cambiaria a nuestro favor.
Los valores absolutos argentinos cambian de signo en su importancia
cuando se relativizan frente a la situación de otras economías similares
de países semejantes en el globalizado escenario de los negocios
internacionales.
Así México, con quien hemos compartido simetrías en el plano económico,
pasa de exportar 50.000 millones en 1993 a los 500.000 millones en el
2004. Es posible que haya incidido en este salto su integración al
NAFTA, junto a Canadá y EE.UU., pero por otra parte Argentina, pertenece
al Mercosur, que a la vez tiene acuerdos comerciales de desgravación con
otros países de América, EE.UU., la Unión Europea y hasta con Egipto,
que no son aprovechados convenientemente.
Por el momento, la balanza comercial es superavitaria, pero, con la
caída de los precios internacionales, una esperada leve alza de las
exportaciones industriales, es posible que cerremos el año a la par.
En el ámbito internacional no ha ayudado por una parte la situación de
default, la falta de confianza de los inversores, que siguen prefiriendo
a México y Brasil y no a Argentina, y los constantes desacuerdos en los
rubros de calzado, textil, electrodomésticos, papel y otros con los
socios grandes del Mercosur.
A nivel doméstico uno de los grandes escollos continúa siendo la falta
de créditos razonables con los cuales soportar los procesos logísticos
de abastecimiento, producción y distribución internacional, el
pernicioso y cruel juego entre incentivos y derechos, así como la
decadente burocracia y su cadena de costos formales e informales.
Si no se transitan en lo inmediato nuevos caminos de especialización,
transparencia, equidad y asistencia crediticia blanda, es posible que
las exportaciones argentinas tiendan en el presente año a una fuerte
desaceleración o decrecimiento y continúen dependiendo de los avatares
de los mercados de commodities.
La Venta Profesional © en www.hellerconsulting.com y ha sido escrito por Carlos A. Ledesma. Descubre muchos otros artículos y herramientas en Gestión y Dirección Profesional de Ventas, Calidad en Atención a Clientes y Comercio Internacional.
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