Ahora bien, según datos de la Fed, el crudo no está tan caro, si lo comparamos en términos reales (a precios constantes) con su nivel máximo alcanzado en 1981. Si utilizáramos dólares de hoy para hacer la comparación, el precio del barril de petróleo en 1981 andaría como en 80 dólares y el galón de gasolina en 3 dólares aproximadamente.
Hoy las gasolineras venden el galón de la regular en 2 dólares más o
menos.
Echando un vistazo al mercado de futuros del precio del crudo, éste nos
confirma que "lo más seguro es que quién sabe" para dónde van los
precios. Los traders asignan un 66% de probabilidades de que en Junio
del 2005 el precio del crudo ande en una banda muy ancha que va de los
38 hasta los 60 dólares por barril.
Así es que en el corto plazo lo único seguro hasta al momento es la
incertidumbre de los que se supone que saben de este mercado.
En el largo plazo, refiriéndonos a un máximo de 6 años, el mercado de
futuros ubica el precio del barril de crudo alrededor de los 39 dólares.
Esto indica que si bien los elevados precios actuales podrían ser
temporales, es muy probable que las épocas del barril a 20 dólares ya
hayan pasado a la historia.
Sin embargo, problemas políticos en Rusia o en Venezuela e incluso Charlie, Iván, Francés y Jean, los huracanes que azotaron el Caribe y la Florida, han contribuido a sacudir la oferta de crudo.
A esto habría que agregar que a pesar del compromiso de la OPEP por
aumentar la oferta diaria de crudo, no parece suficiente la capacidad de
producción de estos países en el corto plazo para calmar la demanda de
petróleo del mundo. Se está apretando la oferta más y más, mientras que
la demanda sigue con sed.
Las implicaciones a corto plazo de estos altos precios del crudo en la
economía se pueden hacer sentir a través de menor crecimiento económico
y un repunte de la inflación.
El crecimiento económico se ve afectado principalmente por la
disminución del gasto de las familias y negocios. La Fed estima que el
efecto que tendrá el incremento en los costos de la energía sobre el PIB
de Estados Unidos en este año será equivalente a una reducción en la
tasa de crecimiento de entre medio y ¾ de punto porcentual (unos 85 mil
millones de dólares).
El efecto inflacionario lo resienten los consumidores casi
automáticamente en el precio de la gasolina, lo que a su vez genera
gradualmente otros incrementos de precios como por ejemplo los que hacen
las empresas en sus productos para compensar el aumento en sus costos o
las demandas de los empleados por mayores sueldos.
Sin embargo, a pesar de los incrementos en los precios de otros
commodities que se dieron durante este año y del incremento en los
precios de los bienes importados por la depreciación del dólar, la
inflación subyacente (la que excluye los precios de energía y alimentos)
se ha mantenido bajo control.
Los 3 incrementos a la tasa de interés de referencia que ha hecho la
Fed en este año y que la mantienen hoy en un 1.75%, han permitido que la
inflación subyacente solamente haya crecido 0.1% al mes desde junio
hasta agosto y un 0.3% en septiembre.
La Fed estima que la inflación subyacente se mantendrá baja, sin embargo
estará al pendiente del efecto de contagio que podrían generar los altos
precios del crudo en la inflación y en la capacidad de crecimiento de la
economía estadounidense.
Licenciado en Administración Financiera por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey ITESM
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