ABSTRAC: Se presenta la microeconomía como una rama de la economía necesaria para todas las profesiones. Igualmente se hace una breve justificación sobre el tipo de metodologías que se deben utilizar para su enseñanza, las cuales deben ser acordes con las competencias que se pretenden lograr en los estudiantes. Además se habla sobre algunas características especiales de los docentes que desarrollen el contenido de este tema.
LA MICROECONOMÍA: Para todas las profesiones
Al tener presente que la microeconomía[1], según lo propuesto por R.
Pindyck y D. Rubinfeld, corresponde a la rama de la economía que se
encarga de estudiar el comportamiento de los individuos o agentes
económicos, es una asignatura que debe ser estudiada por prácticamente
todas las profesiones, desde luego con diferentes niveles de intensidad
teórica y de enfoque.
Esto se debe a que todas las profesiones llevan intrínsecamente la
obligación de atender las necesidades humanas, las que a su vez están
relacionadas con todas las áreas del conocimiento.
A todos los profesionales les compete e interesa cómo es que el
individuo –consumidor- satisface sus necesidades.
En este marco, las estrategias pedagógicas que se utilicen para la
enseñanza de la Microeconomía irán desde la presentación magistral de
los conceptos básicos, hasta la realización de ejercicios prácticos o
estudio de casos.
En algunos casos los elementos básicos de la microeconomía serán parte de un curso introductorio de economía o en otros serán cursos que corresponderán a una duración semestral de nivel básico, intermedio y avanzado, abordando los enfoques y conceptos apropiados.
LAS COMPETENCIAS:
Las diferentes metodologías estarán supeditadas al tipo de competencias[2] y habilidades que se pretendan lograr en los alumnos.
Por lo general la enseñanza de la microeconomía permite desarrollar competencias como la habilidad para realizar las críticas, los argumentos mediante procesos racionales y lógicos.
Debe desarrollar habilidades para comprender y predecir el comportamiento de los principales agentes[3] económicos, de tal manera que le permita formular estrategias encaminadas a obtener los mejores resultados bien sea como inversionista, empresa ó consumidor.
Igualmente su enseñanza permite generar destrezas y habilidades para poder representar fenómenos económicos reales, apoyados en los modelos matemáticos y conceptuales.
Como todas las materias, no se puede perder de vista la generación de competencias adecuadas que doten al alumno de capacidades que desarrollen sus aptitudes de empleabilidad, entendida ésta como la capacidad de ocuparse en una actividad productiva, bien sea como empresario, consultor ó empleado.
EL DOCENTE DE MICROECONOMÍA:
Debe ser una persona con buenos conocimientos matemáticos tanto a nivel algebraico como analítico, para poder utilizarlos como herramientas que permitan explicar los conceptos.
Con un gran nivel de actualización y conocimiento de situación
económica de su entorno, que le permitan acceder, utilizar y/o adoptar
casos a medida que avanza el desarrollo de los contenidos.
Con profundos conocimientos teóricos de la economía, y que tenga una
visión integral de esta ciencia de tal forma que pueda motivar a los
estudiantes a seguir avanzando sobre otros temas relacionados, tales
como el bienestar social; el comercio internacional; las decisiones y el
comportamiento de los inversionistas; las finanzas públicas, entre
otros.
Igualmente se espera que sea una persona con gran orden mental y
metodológico; que tenga destreza para el uso de herramientas didácticas
que se acomoden a la presentación de gráficos, conceptos teóricos y
aplicaciones matemáticas.
Esto con el fin de desarrollar contenidos coherentes intra y
transcurriculares.
El docente debe poseer grandes cualidades éticas[4] por cuanto debe
moldear, por ejemplo para el caso de la teoría del empresario, la
creencia común respecto la maximización de la rentabilidad como objetivo
principal de las empresas.
Si bien se enseñan las técnicas de maximización, este objetivo no debe ser considerado como la misión empresarial.
Es decir, dejar claro al alumno que la acción empresarial debe
considerar aspectos que no solo arrojen beneficios financieros, si no
también sociales, ecológicos, éticos, de manera que permitan optimizar
la sostenibilidad y el valor de la empresa en el mercado.
Respecto del docente, es necesario recalcar la necesidad que en éste
tipo de materias, exigen traslucir los diferentes valores dentro de la
formación del empresario.
La experiencia ha mostrado que para el trabajo de estos contenidos se
requiere de un docente que muestre un desarrollo dinámico tanto de la
clase presencial, como en general de la materia. Esto, en razón a que
este tipo de materias de alto contenido teórico son percibidas como
tediosas tanto para el trabajo presencial como el desarrollado por el
alumno sin acompañamiento docente.
LAS METODOLOGÍAS PEDAGÓGICAS MÁS APROPIADAS
Como antes se dejó planteado, las estrategias metodológicas dependerán
de alguna manera dentro de la profesión en la cual se enmarque la
microeconomía y desde luego del tipo de competencias, habilidades ó
destrezas que se pretendan alcanzar. De todas formas no se pueden dejar
de utilizar las siguientes:
- Las lecturas y consultas sobre conceptos teóricos.
- La realización de ejercicios aplicativos. Cuando se utilice el texto
guía se deben adaptar al entorno económico de los estudiantes.
- El uso de talleres, asociados aspectos que sean familiares para los
alumnos.
- El diseño y desarrollo de casos asociados al contexto económico
sectorial, regional o nacional.
- Uso y construcción de tablas gráficos estadísticos, a partir de datos
reales.
- Apoyarse en herramientas como la estadística, la geometría, el
álgebra, la matemática diferencial, dependiendo de las necesidades y el
nivel de profundización requerida para el curso y la profesión.
- Debe utilizarse, para el caso de los niveles básicos de la
microeconomía, la investigación aplicada, como herramienta que coadyuve
a instalar en los alumnos el conocimiento teórico mínimo. Para el caso
de los niveles avanzados se podrá utilizar la investigación teórica, con
el fin de avanzar sobre los límites del conocimiento en esta disciplina.
Referencias bibliográficas:
- PINDICK, ROBERT S. y RUBINFELD, DANIEL L., Microeconomía, Prentice
Hall, 5a. Edición, 2003
- Papeles de Etica, Economía y Dirección, Nº 4, 1999. La formación en
ética, economía y empresarial: Una clave para construir la ética cívica.
Miguel J. Llofríu Terrasa; Fundación ETNOR; Universitat de Valencia.