Y algo más sobre el poder de las preguntas: nunca haga una pregunta,
a menos que usted esté razonablemente seguro de la respuesta. Acá el
secreto se llama
"Planeamiento de la entrevista".
Es importante preparar lo siguiente:
- ¿Qué preguntas necesitaré preguntar para despertar el interés?
- ¿Qué problemas quiere resolver esta persona?
- ¿Qué preguntas podrá preguntarme él a mí?
- ¿Qué es lo que él podría encontrar más atractivo en mi producto?
- ¿Por qué estaría interesado ahora?
Este es el secreto.
Nunca se entreviste con un prospecto antes de sentirse razonablemente
seguro de (a) las preguntas que va a hacerle él a usted, y (b) las
preguntas que usted necesitará hacerle.
Sólo entonces pida la entrevista.
Las preguntas que usted va a hacer durante la entrevista no deben sonar
como un interrogatorio del oficial López de la Policía.
En lugar de eso, deben ir precedidas de frases como las siguientes:
- Explíqueme, si es tan amable...
- Si me permite preguntarle...
- ¿Podría ayudarme con...?
- Estoy interesado en saber...
Frases como esas van a suavizar sus preguntas, ayudándole a hacer
preguntas interesantes y adecuadas.
Haga preguntas abiertas que empiecen con "quién, qué, cuándo, dónde y
cómo". Pida permiso para anotar las respuestas de su prospecto.
Demuestre su interés en
las respuestas.
Haga preguntas que tengan relación con las necesidades que su producto o
servicio podría cubrir.
Haga preguntas relacionadas con los beneficios que sus clientes podrían recibir comprando su producto.
Haga preguntas relacionadas
con ciclos de compra, proveedores actuales, tiempos, requisitos de
entrega, y presupuestos disponibles.
Haga preguntas que reflejen su entendimiento de lo que su
cliente le dice. Para demostrar su comprensión de lo que el cliente le
dice, use frases como las que siguen:
- Entonces, lo que usted dice es...
- Me parece que su problema es...
- Si le comprendí bien, usted piensa que...
El secreto está en hacer las preguntas correctas a las personas
correctas en el momento correcto.
Asegúrese de estar frente a un comprador potencial preguntando las
preguntas adecuadas. Por ejemplo:
- ¿Qué le gustaría que una empresa como la nuestra hiciera para ustedes?
- ¿Quién más, aparte de usted por supuesto, está involucrado en este
tipo de decisión?
Ahora déjeme que le haga una pregunta. ¿Está usted convencido que
escuchar es solamente una parte de la ecuación? ¿Qué hay con las
preguntas correctas?
Lic. Alejandro Wald - alejandroarrobawaldweb.com.ar
Conferencista, capacitador y autor.
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