Usted sabe intuitivamente cuál es el problema: la mayor parte de los
vendedores de su equipo simplemente no están rindiendo como tendrían que
rendir. Por desgracia usted no sabe muy bien qué tiene que hacer.
Lleva tiempo sacarse de encima a la gente improductiva e inefectiva.
Considere estas estadísticas: después de una investigación realizada
durante diez años, la firma norteamericana Caliper Research Organization
reportó que el 55% de 18.000 vendedores profesionales relevados no
tienen las habilidad necesarias para vender y no deberían estar en
ventas.
Otro 25% debería estar en una posición de ventas diferente de la que está, y solamente el 20% está en la posición correcta y haciendo bien su trabajo.
No son números alentadores para un directivo de ventas.
Ahora piense en el ampliamente aceptado axioma de Pareto, que afirma que
el 20% de sus vendedores le va a traer el 80% de los negocios.
Obviamente, de aquí deducimos que el 80% de los vendedores producen el
20% de las ventas.
El gerente de ventas que asume y acepta la realidad de este axioma
está en un problema. Más lógico sería hacer algo con ese 80% que no
logra los resultados esperados.
Después de muchos años de observación he llegado a la conclusión que
muchos gerentes tienen preparado un repertorio de excusas para sostener
el "status quo". Estas son las cuatro excusas principales:
"Unicamente contratamos profesionales experimentados. "
(Traducción: "No tenemos un sistema para desarrollar profesionales de
venta exitosos.")
"La fuerza de ventas está compuesta por individuos creativos y
autónomos."(Traducció n: "No podemos controlarlos y no tenemos ni la
menor idea de lo que están haciendo.")
"Lleva por lo menos 6 meses aprender este negocio."
(Traducción: "Nos va a llevar por lo menos seis meses hasta poder tener
una idea acerca
de la productividad de un nuevo vendedor.")
"No es posible encontrar buenos vendedores en ninguna parte."
(Traducción: "No sé dónde buscar ni qué buscar.")
Estas frases se escuchan habitualmente cuando la gerencia de ventas está
más concentrada en "los números" que en el proceso de ventas en sí o en
los comportamientos productivos.
Los resultados son críticos, no hay duda de ello, pero es imposible controlar los resultados sin dirigir todo el proceso, del mismo modo que es imposible controlar el resultado de un proceso de fabricación parándose a esperar a ver que sucede al final de la línea de producción y señalando los defectos del producto final, sin tener en cuenta el funcionamiento de todo el proceso.
En otras palabras, un gerente de ventas puede dirigir el proceso y puede administrar comportamientos.
El gerente de ventas inteligente define el proceso y el
comportamiento necesario para obtener los resultados deseados, y luego
pone en marcha sistemas que le permiten medir, corregir y mejorar
continuamente el desempeño del equipo.
La venta se ha vuelto algo muy complejo; su propia naturaleza ha ido
cambiando.
Los vendedores necesitan ayuda para afrontar los desafíos de un mundo de los negocios en permanente evolución.
Se requiere un enfoque sistemático que brinde un rumbo de navegación
desde el primer paso (la identificació n de clientes potenciales) a
través de múltiples decisiones críticas, el cierre de la venta en sí
mismo y el desarrollo de relaciones rentables con los clientes.
Conferencista, capacitador y autor.
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