Los 5 elementos esenciales del proceso de innovación, aplicados a instituciones educativas

En la actualidad es muy común hablar de gestión e innovación en las instituciones educativas y especialmente en las universidades que, dedicadas a la educación superior, están comprometidas a no quedarse en la mera transmisión del conocimiento y a estar constantemente siendo punta de lanza en diversas acciones que le corresponden.

Las universidades en México deben tener muy claros los procesos de innovación en sus organizaciones y para ello deben documentar sus procesos dados, los exitosos y los no tan exitosos, de tal forma que generen un aprendizaje para futuros proyectos por el bien de la propia universidad y para facilitar dichos procesos que día con día se gestan en las universidades. Es necesario que las lecciones y el conocimiento sean compartidos con los otros miembros de la organización.

En cualquier proceso de innovación están presentes cinco elementos básicos o factores que, de tenerlos en cuenta durante la incubación, maduración, implementación y aceptación del proceso de innovación, nos pueden garantizar en mayor medida el éxito de sus resultados.

Según Cecilia Fierro, la gestión puede darse sin innovaciones, pues es la forma de hacer las cosas en las organizaciones. La innovación no puede hacerse sin o fuera de la gestión, pues la innovación es un proceso de la gestión, inherente a él.1

Los cinco elementos básicos son: Proceso, Fin común, Personas, Recursos y Agentes internos y externos.

1. Proceso

La innovación como secuencia cronológica, que plantea el ciclo natural de vida de las innovaciones, desde su origen hasta su adopción o rechazo.2 La palabra proceso tiene su origen en el término latino processus; el concepto hace referencia a la acción de ir hacia adelante, al transcurso del tiempo, al conjunto de las fases sucesivas de un fenómeno natural o de una operación artificial, es decir, un proceso es el conjunto de acciones o actividades sistematizadas que se realizan o tienen lugar con un fin.

Al comprender que este asunto no es una acción aislada, todo proceso de innovación debe contemplar, que no es una acción unipersonal ya que necesariamente debe involucrar a un grupo, un trabajo en equipo, incluso a un equipo multidisciplinar e interdepartamental.

Existen distintos tipos de innovaciones, pero según Havelock y Huberman (1980), todas deben seguir los siguientes pasos o etapas: incubación, diseño, desarrollo o implantación y proceso de adopción o rechazo.3

Durante estas etapas del proceso que toda innovación debe seguir, se deben considerar todos los aspectos que afecten directamente el nacimiento, crecimiento y mantenimiento de la innovación. Es necesario llevar a cabo una buena planeación integral y visualizar su aplicación en el futuro, que contemple aspectos como el número de personas que se involucrará, los recursos a utilizar, las personas en que impactará la innovación, las necesidades futuras, la forma de comunicación, la evaluación del proceso, etcétera. A todos estos factores se les llama “procesos intervinientes en las innovaciones” y según Havelock y Huberman (1980) debemos cuidar estos tres aspectos para aspirar al éxito de la innovación: administrativos, políticos y pedagógicos-formativos.

Aunque podríamos suponer que la cuestión pedagógica estaría por encima de las otras, lo cierto es que la pedagógica-formativa necesita forzosamente de las otras para hacer su tarea eficaz y eficientemente.

2. Fin común

No es otra cosa más que dotar a la institución de una visión compartida acerca de hacia dónde se quiere ir y de cuáles son las concepciones y los principios educativos que se quieren promover. También tiene que ver con procesos que faciliten la comprensión, planificación, acción y reflexión conjunta acerca de qué se quiere hacer y cómo. Naturalmente, para que estos procesos sean efectivos, tienen que desarrollarse de manera colegiada.

El fin común es entonces, tener una visión de futuro, es decir, enfrentar el futuro a partir de la clarificación de objetivos y la generación de consensos, donde los actores puedan promover una organización inteligente, con propuestas y creatividad, que estimulen la participación, así como la responsabilidad y el compromiso.

3. Personas

Las organizaciones no están sujetas a leyes universales, sino que son artefactos culturales, una realidad inventada que depende de los significados y de las intenciones de las personas que están dentro de ellas. Debemos reconocer a los miembros de cualquier organización como actores políticos, y ello supone reconocer la complejidad y la incertidumbre y también supone dinámicas micropolíticas de reparto de poder, conflictos, negociaciones, coaliciones, etcétera.

Es por ello que todo proceso de innovación contempla los procesos sucesivos de negociación comprometidos a lo largo de su desarrollo,4 es decir, es necesario empatar los intereses de los grupos de poder existentes y encaminarlos a un bien común institucional.

Las organizaciones abiertas al aprendizaje son capaces de encarar y resolver sistemáticamente problemas, generar nuevas aproximaciones y aprender a partir de la propia experiencia y de la de otros, cuestionarla, recuperarla y originar conocimiento para trasladarlo a sus prácticas. Este tipo de organizaciones tienen apertura al aprendizaje y a la innovación, que parte de la capacidad de los actores de innovar para el logro de sus objetivos educacionales, romper inercias, barreras y temores, favorecen la claridad de metas y fundamentan la necesidad de transformación.

4. Recursos

La gestión desde el punto de vista administrativo es la capacidad de generar una relación adecuada entre la estructura, la estrategia, los sistemas, el estilo, las capacidades, la gente, y los objetivos superiores de la organización considerada, es el proceso por el cual una institución busca ser más eficiente y eficaz a las demandas que exige la sociedad, para esto se han creado muchos modelos diferentes de gestión que responden a demandas más actuales pero sin olvidar las pasadas.

Para que una innovación sea considerara como tal es necesario que para su implementación se asignen recursos, es casi imposible aplicar una innovación en un organización si no se asignan los recursos e infraestructura necesarias para su implementación.

5. Agentes internos y externos

La realidad se encuentra en constante cambio, debido a la globalización y a la transformación de la cultura de nuestra sociedad. Todo este hecho afecta a las universidades, pues tienen que responder ante los nuevos procesos tecnológicos, ante los criterios e indicadores de calidad y ante la posibilidad de ofrecer lo que requiere la sociedad. En las universidades debemos percatarnos de todo esto y de ser conscientes que aunque tenga prestigio y sea reconocida, tiene que estar al tanto de todos estos movimientos con el fin de mantenerse al margen de todo y así llegar a estar actualizada y poder responder adecuadamente a las exigencias de nuestra sociedad.

En la gestión educativa entran en juego dos puntos importantes: el contexto externo, que referido a la educación lo externo son las escuelas, padres, las organizaciones sociales, la economía, la cultura, la política, el gobierno, la sociedad, las empresas, las cámaras empresariales, los partidos políticos, etcétera; el contexto interno en el área educativa constituye los alumnos, los profesores, el personal administrativo, los trabajadores, técnicos, directivos, entre otros.

Es necesario contar con un análisis del entorno interno y externo para conocer en dónde nos encontramos parados y saber hacia dónde caminar con la mayor certeza posible.

Para cerrar, sabemos que en ocasiones somos parte de un proceso, en otras somos responsables de un proceso, pero no los operadores del proceso; sin embargo debemos comprender el todo, la dimensión total, y entonces corresponsabilizar a todos en el proceso. Existen más procesos de innovación exitosa cuando vienen de la línea de trabajo, es decir, con los directamente involucrados y no por decreto o porque dijo la rectoría, entonces desde ahí es donde se construyen propuestas interesantes y factibles que tienden a ser prácticas exitosas.

No hay una fórmula o modelo a seguir para que una institución hoy exitosa, lo siga siendo en tres o más años. Porque la innovación es un factor clave y hay que trabajarla a diario, permanentemente.

Es necesario estar conscientes, caer en la cuenta, evaluar el proceso de gestión, identificar los factores claves o críticos de éxito o fracaso y entonces de ahí partir para poder innovar, mejorar, hacer más con lo menos, buscar el Magis, concepto que hace referencia en la educación jesuita al dinamismo de la espiritualidad de Ignacio de Loyola, que impregna el ser y quehacer de toda obra apostólica de la Compañía de Jesús, la búsqueda del más, del bien más universal, de la excelencia.

Es indispensable conocer los factores internos y externos que pueden afectar mi proceso de gestión para poder planearlos bien y saber qué hacer y cómo hacerle.

El estilo personal de gobernar, de dirigir, de liderazgo, etcétera. tiene mucho que ver en los procesos de gestión e innovación en las organizaciones. Cuando se confronta con la institución, quizá no se logre construir de la mejor manera.

La gestión tiene un fin, la innovación. Es decir no es gestionar todo el tiempo, debemos darnos tiempo de planear las cosas y buscar superar lo anterior, dar más.

Para innovar es necesario un amplio conocimiento de una necesidad, no todas las ideas innovadoras tienen éxito, por tanto, es necesario jugar con todas las herramientas necesarias para que la innovación no sólo sorprenda sino que también funcione.

Referencias

1 Fierro Evans, María Cecilia (2005). Construir la calidad educativa desde dentro: retos y tensiones en la gestión de la innovación. Revista Visión Educativa, revista sonorense de educación, Año 4, No. 15, Junio de 2005.

2 Havelock, R. G. y Huberman, A. M. (1980). Innovación y problemas de la educación: teoría y realidad en los países en desarrollo. Francia, UNESCO.

3 Ibidem.

4 Fierro Evans, María Cecilia (2005). Op cit.

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Rosales Valdés Andrés. (2015, octubre 6). Los 5 elementos esenciales del proceso de innovación, aplicados a instituciones educativas. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/5-elementos-esenciales-proceso-innovacion-aplicados-instituciones-educativas/
Rosales Valdés, Andrés. "Los 5 elementos esenciales del proceso de innovación, aplicados a instituciones educativas". GestioPolis. 6 octubre 2015. Web. <http://www.gestiopolis.com/5-elementos-esenciales-proceso-innovacion-aplicados-instituciones-educativas/>.
Rosales Valdés, Andrés. "Los 5 elementos esenciales del proceso de innovación, aplicados a instituciones educativas". GestioPolis. octubre 6, 2015. Consultado el 7 de Diciembre de 2016. http://www.gestiopolis.com/5-elementos-esenciales-proceso-innovacion-aplicados-instituciones-educativas/.
Rosales Valdés, Andrés. Los 5 elementos esenciales del proceso de innovación, aplicados a instituciones educativas [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/5-elementos-esenciales-proceso-innovacion-aplicados-instituciones-educativas/> [Citado el 7 de Diciembre de 2016].
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